Trataba de la misma forma el desnudo femenino que los movimientos obreros, los motivos cristianos que el taller de carros, siempre desde la figuración que marcaba la modernidad en la posguerra. Las Cortes de Aragón exponen, desde ayer, la obra del madrileño Carlos Pascual de Lara. La vicepresidenta de las Cortes de Aragón, Mayte Pérez; el jefe de conservación del IVAM, Josep Salvador y el hijo del artista, Carlos Pascual Pérez, inauguraron ayer la exposición que estará abierta hasta el próximo 12 de diciembre del 2010.

En Estudio figura para el Teatro Real (Violonchelista), a Pascual de Lara le basta contornear, con una línea marcada y que domina al ojo para formar una figura, lejos de la perfección pero cerca de la realidad, de una violonchelista. A su lado, como si la importancia se diluyera, aparece una escena de poda (La poda), casi rutinaria, con los colores del otoño dominantes. Y enfrente, los bocetos de un Vía Crucis, destinados a que Chillida los convirtiera en esculturas de chapa metálica. Algo que nunca se realizó. Los desnudos casi simbólicos ocupan la primera parte de la exposición, trazos que señalan los pezones de una manera estructural y sexos femeninos que el propio autor fuerza a que sean más imaginarios que otra cosa.

VANGUARDIAS DEL SIGLO XX "Es el representante de una generación de artistas puente entre las vanguardias anteriores a la Guerra Civil y el paisaje escaso y de penuria de la España de los año 40-50. Una generación injustamente olvidada. Sin ellos, el arte español no hubiera podido reconectar con la modernidad en las vanguardias", señaló su hijo, Carlos Pascual Pérez, que aseguró estar emocionado al contemplar la sala de Pedro IV El Ceremonioso: "Volver a ver reunidas todas esas obras que han conformado mi paisaje familiar de todos estos años, me enorgullece".

El conservador del IVAM, Josep Salvador, aseguró, por su parte, que las vanguardias son "una de las etapas fundamentales" del arte español del siglo XX y destacó de Carlos Pascual de Lara que "fue un experto moralista" y, además, sobre todo, un gran conocedor de los volúmenes y el color. Josep Salvador indicó que "consiguió dejarnos esa figuración más poética que nos ha permitido volver a su trabajo para descubrir sus elementos de modernidad", tan necesarios en aquella época que luchaba por sobresalir.

Los 27 dibujos que conforman la muestra forman parte de la colección del IVAM que, merced al convenio que mantiene con el parlamento aragonés, han sido cedidos para esta muestra. Es la primera vez que la capital aragonesa acoge una exposición individual de Carlos Pascual de Lara ya que la única vez que se había podido ver en la ciudad el trabajo del madrileño había sido en 1948 en una exposición colectiva con el grupo Pórtico. "La pintura más que para hablar de ella está para admirarla", concluyó el hijo del artista fallecido en Segovia a los 36 años.