El cine español exhibirá músculo en el festival de San Sebastián, donde se exhibirán 15 películas made in Spain. Solo una de ellas, sin embargo, está dirigida por una mujer: la montadora gallega Sandra Sánchez, que aterrizará en Donosti con el documental Tralas luces, su debut en el largometraje.

¿Sorprendida de ser la única directora? "Sí, bastante. Me llamó mucho la atención leer la lista y comprobar que no había más mujeres", responde Sánchez. A la hora de encontrar un motivo que explique la ausencia femenina en el certamen más importante de España, la gallega duda. "Es difícil. Causas puede haber muchas. Es mejor no caer en las generalizaciones", añade. A pesar de la dificultad --y teniendo en cuenta el antecedente del pasado festival de Málaga donde ni uno solo de los filmes de la sección oficial estaba dirigido por una mujer-- vamos a intentar dar respuesta a la pregunta ¿dónde están las directoras españolas? La conclusión de algunas de las directoras podría ser la siguiente: "Trabajando, demostrando su talento y luchando contra los tópicos".

PREJUICIOS DE PRODUCTORES La única directora presente en San Sebastián asegura que muchos proyectos de cineastas se quedan en los cajones de los productores, que, aunque cada vez menos, continúan teniendo prejuicios contra las películas dirigidas y protagonizadas por mujeres. "La etiqueta cine para mujeres puede tener la mejor intención, pero resulta contraproducente. ¿Por qué un filme que narra la amistad entre dos hombres parece que interesa a todo el mundo y, sin embargo, otro que cuente la amistad entre dos mujeres solo va a interesar a las mujeres?", se pregunta Sandra Sánchez.

Si difícil es encontrar las causas de la ausencia femenina en los festivales de San Sebastián y Málaga más difícil es todavía encontrar una solución. Esta, en todo caso, empieza por plantearse una pregunta: ¿Por qué no hay mujeres? Eso es, precisamente, lo que ha tenido que escuchar muchas veces Carmelo Romero, director del festival de cine español de Málaga, cuya última edición --al contrario de lo que sucedió en el 2010-- no incluyó ni una directora. Ni en la sección oficial ni en Zonazine (filmes más arriesgados). "Yo, encantado de programar películas de mujeres, pero es que no hay. Este año no ha habido cineastas que hayan presentado sus proyectos al festival", respondió Romero al recoger el irónico premio Esquenohay, otorgado por la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, CIMA.

MOTIVO DE REFLEXIÓN En esa misma ceremonia, el galardón positivo de CIMA, Haberlas haylas, se lo llevó la actriz Marta Belaustegui (14 de abril. La República), máxima responsable del Festival Mujeres en Dirección de Cuenca. "No basta con decir que no hay directoras. Tenemos que preguntarnos los motivos y hacer un llamamiento. Y en este aspecto todos somos responsables, incluidos los directores de festivales", subraya. En la misma línea, Patricia Ferreira deja claro que la escasa presencia de cineastas en San Sebastián y Málaga debe hacernos reflexionar. "En otras profesiones se empieza a ver cierta igualdad en los mandos directivos. En el cine no sucede", advierte.

Belaustegui añade que hay muchas mujeres talentosas detrás de la cámara. Sobre todo, en el mundo del corto y los documentales. En el largo de ficción, añade, tienen menos visibilidad. Y eso, en su opinión, se debe a un problema político. "La ley de igualdad es muy avanzada, pero se tiene que aplicar al 100%. Si las empresas piden ayudas públicas para sus películas deberían apostar por mujeres directoras", concluye. Desde luego, hay muchas directoras españolas que están trabajando. ¿Habrá sido el 2011 una excepción o es la norma general aún en el siglo XXI ?