Zaragoza Turismo anima a turistas y ciudadanos a saborear la ciudad, pasear por su historia y reconocer gastronomía con dos únicos sentidos: el gusto y el olfato. Así es como surge en noviembre del 2010 la visita guiada Saborea Zaragoza con el objetivo de mostrar la importancia de la gastronomía en la historia de Zaragoza y remarcar que esta parte de la cultura también es parte del patrimonio.

La visita parte del Torreón de la Zuda y, una vez reunidos todos los participantes, comienza la ruta que lleva como primera parada al taller de alimentación de La Calle Indiscreta. Ahí se se da a conocer el origen de los primeros productos de la gastronomía zaragozana, explicando los diferentes tipos de cultivo y regadíos a lo largo de la historia. También se habla de los sistemas de riego y cómo gracias al río Huerva, al Ebro o al Canal Imperial surgen las famosas huertas zaragozanas, con sus productos más típicos: acelgas, borrajas o las remolachas, que facilitaron la creación de azucareras. Después se explican las numerosas denominaciones de origen que dispone la región, desde el jamón de Teruel, el vino o la cebolla de Fuentes.

El Mercado Central

La visita sigue en la plaza del Mercado donde se explica su historia así como los detalles arquitectónicos y decorativos de la puerta principal del mismo. Los conejos, corderos y alcachofas del pórtico acaban siendo un descubrimiento para lo visitantes. El recorrido continúa dentro explicando muchos detalles que, la mayoría desconocen, como la gran balanza colgada en el centro.

Prosigue la visita en Casa Montal, en la plaza San Felipe, un antiguo palacio renacentista convertido en tienda, restaurante y museo. La visita incluye la entrada a éste que dispone una amplia colección de información gráfica y literaria dedicada a la Torre Nueva, una antigua torre de 80 metros que se encontraba en la plaza y que fue derruida en el año 1892, pese a las polémicas. Al subir de nuevo a la tienda, la comida está servida, Jamón de Teruel y pan con tomate acompañado con vino del Somontano y después, cazuelitas de migas con uvas.

Con el estómago lleno y algo más entonados se llega a la última de las visitas en la Bodegas Almau, ubicada en el Tubo, lugar de tapeo por excelencia en Zaragoza. Una vez ahí, en la bodega y sentados a la fresca, se sirven unas deliciosas anchoas en salmuera con olivas rajadas de Belchite y un montadito de morcilla batida con pimiento rojo con vino de Campo de Borja.

Al concluir la visita todo son elogios para esta original forma de mostrar la ciudad. Así un grupo de amigos que acudían dispuestos a pasar una diferente mañana del sábado decían: "Merece la pena animarse, hemos discubierto muchos aspectos de Zaragoza que desconocíamos y además, hemos tomado el vermú", contaba Tomás Bernal mientras sus amigos asentían. Algunos estaban impresionados por descubrir nuevas cosas: "Nos hace falta ser más turistas en nuestra ciudad, yo he comprado siempre en el Mercado Central y no había visto jamás esa balanza", aseguraba José Martín un voluntario que había sido invitado a conocer la visita.

Esta ruta, que está cerca de cumplir un año de éxito, se puede realizar todos los sábados a las 11.00 horas por un precio de 12 euros. La duración de la visita guiada es de dos horas y media aproximadamente.