La presencia del gran Bebo Valdés en tierras aragonesas fue muy habitual en la primera década de este siglo XXI, tanto en los festivales de jazz de la capital aragonesa como en Pirineos Sur, donde todavía se recuerda la noche que compartió con su compatriota Carlinhos Brown, para cerrar la edición del 2005. Con las 4.000 entradas agotadas por anticipado, los organizadores tuvieron que hacer varias llamadas a la gente para que no se acercase hasta Lanuza el día del concierto, ya que iba a ser imposible entrar.

En Zaragoza actuó en el año 2000 en el festival de Jazz y regresó en el año 2005 con sus hijos Chucho y Mayra --vocalista de Irakere-- para actuar en la sala Multiusos. En 2006 lo hizo en solitario dentro del ciclo Noches con Sol en el Centro de Hisotira, y en la plaza de La Misericordia actuó con su hijo en agosto del 2007. Un año después abrió el ciclo Jazz Zaragoza en la sala Mozart, también junto a su hijo Cucho, otro gran referente de la jazz afrocubano y con el que llegó a competir por un premio Grammy. Hacía tiempo que Fernando Trueba había reunido a Bebo Valdés con su hijo Chucho en la película Calle 54, y fruto de este reencuentro fue una larga gira y la edición del disco Juntos para siempre.