La excéntrica Lady Gaga ha sido la arriesgada opción de la Academia de Hollywood para homenajear a la película 'Sonrisas y lágrimas' en su 50º aniversario. La diva ha protagonizado una interpretación vocal impecable de varios canciones de la película, como 'The sound of music' o 'Climb every mountain', pero su 'look', vestida de princesa con tules blancos, con peluca y tatuajes, ha dado al conjunto un aspecto si más no sorprendente.

Ya en la alfombra roja, Lady Gaga ha descolocado al aparecer con unos guantes rojos que estaban más cerca del uso doméstico que de 'Gilda', pero lo más esperado era su actuación musical, cuya temática se mantuvo en secreto hasta el último momento.

Pero cuando Scarlett Johansson ha subido al escenario, enfundada en su vestido verde, y ha recordado que se cumplían 50 años del clásico dirigido por Robert Wise protagonizado por Julie Andrews, no ha tenido que decir más que "la única e irrepetible" para saber que las siguientes dos palabras eran Lady Gaga.

AGRADECIMIENTO DE JULIE ANDREWS

En medio de una sobria puesta en escena, con apenas unos árboles minimalistas, y con un grupo de cuerda, Gaga ha vuelto a demostrar su carácter camaleónico no solo en su imagen, sino en su voz, mimetizándose con el registro de Julie Andrews, que ha aparecido al final de la actuación para darle su bendición.

"Querida Lady Gaga: gracias por tu magnífico homenaje", le ha dicho la ganadora del Oscar por 'Mary Poppins', y que perdió su legendaria voz tras una operación quirúrgica.

Lady Gaga ha interpretado 'The Sound of Music', 'My favourite Things', 'Edelweiss' y 'Climb every mountain'; unos temas con los que ha evocado a la 'freulein María', la novicia de la película.

Aunque ha habido ovación por su capacidad vocal, la interpretación de Gaga también se recordará como uno de los momentos más disparatados que se recuerdan, a la altura de cuando Beyoncé cantó la canción de 'Los chicos del coro' en un improbable francés en el 2005.