El recién creado Consejo de la Cultura de Aragón, que recibió ayer duras críticas por parte del PP, tiene como principal objetivo "devolver la dignidad perdida" a los creadores y artistas tras un periodo de falta de ayudas y "recortes indiscriminados", explicó Mayte Pérez. La consejera de Cultura defendió en el pleno de las Cortes la creación y composición del consejo, que responde a una promesa electoral de los socialistas, ante las críticas vertidas por el diputado popular Fernando Galve, quien consideró que este órgano es un "auténtico despropósito" que originó descontento entre gran parte del sector cultural.

Galve mostró sus dudas acerca de los criterios de selección de los 24 miembros del consejo (entre los que sólo había en inicio cinco mujeres), sobre sus estatutos, reglamento de funcionamiento, tareas reales o plazos de reunión. Pérez señaló que el consejo no es un órgano al uso, puesto que la cultura "no es rígida", sino que pretende ser un foro de debate "consultivo, abierto, plural y dinámico" para percibir las fortalezas del sector de boca de los creadores para fijar las prioridades políticas que les devuelvan "al lugar que merecen tener". Así, insistió en que la intención es "comprometer" al sector en las políticas culturales, tratar de "provocar el diálogo y la participación" de un sector que estaba "silenciado", y los creadores han agradecido que "de una vez por todas" se les escuche.

Entre las propuestas que los creadores e intérpretes le han hecho, enumeró su petición de que haya un mejor reparto de las ayudas, un calendario ordenado de actividades culturales y una política cultural que se centre en el "interés general". Pérez rechazó las críticas de sectarismo y recordó que en cada reunión "entrará y saldrá" gente distinta, representantes del mundo de la cultura, de las asociaciones y empresas culturales, y que estas personas dependerán del sector cultural que se aborde en cada reunión.

Sin embargo, Galve consideró que el consejo parece "más una reunión de amigos que otra cosa", exigió que se abra "a todo el mundo" y que se hagan públicos los criterios de selección.

Por Podemos, Amparo Bella criticó la política cultural del anterior gobierno del PP, y aunque recordó que en un principio su grupo denunció la composición del consejo y la poca presencia femenina, añadió que es necesario "abrir puertas y ventanas" para conseguir una producción cultural viable.