"Emocionadísima, absolutamente sorprendida y agradecida. Casi me desmayo". Así se mostró la pintora aragonesa Teresa Ramón cuando se le notificó que iba a recibir el Premio Aragón-Goya; y también --sin desmayo pero con nervios-- ayer al recogerlo en el Museo de Zaragoza, rodeada por autoridades, amigos y representantes de las diversas artes. El jurado destacó "la proyección de su obra extensa y gran variedad formal, en la que destaca por su creación de arquetipos y emblemas vigorosos y una conciencia social hacia la condición humana desde una perspectiva femenina".

La premiada, que recogió su diploma de manos de la consejera de Cultura del Gobierno de Aragón, Mayte Pérez, primó en su discurso los agradecimientos. "Al jurado por la unanimidad, porque no hubo dudas", aunque, según reconoció, pudo haberlas. Dio las gracias también al Gobierno de Aragón por la elección del día --ayer se celebró el 270° aniversario del nacimiento de Goya--. Para Ramón, el de Fuendetodos es el "pintor más importante de España de todos los tiempos; porque fue el primer impresionista, cuando a la gente no le sonaba y fue también el primero que hizo expresionismo, cuando ese término todavía no había nacido". Además, la artista se congratuló por la celebración del nacimiento del genio "y no de la muerte, que me parece horroroso"; y es que "tenemos que celebrar la vida porque esta gente tan importantísima no muere jamás". En este sentido, se preguntó: "¿por qué después de 400 años celebramos a Cervantes? Pues porque sigue vivo", señaló.

"SOY FELIZ TRABAJANDO"

El tercero de los agradecimientos fue para su familia y amigos --muchos de ellos "me han felicitado virtualmente y hoy no pueden estar aquí"-- porque han tenido que soportar los "cafés, salidas y meriendas que me he perdido porque soy una trabajadora nata. Yo soy feliz trabajando, trabajo durante todo el día y espero morir con las botas puestas", dijo en un encuentro previo, donde recordó que incluso "en este último periodo que no ha sido muy bueno para mí físicamente, he seguido trabajando en casa sin parar". Y es que "me puedo pasar cinco, seis, ocho o diez horas pintando y no siento nada ni me canso ni me duele nada y cuando lo dejo sí que me duele todo", señaló entre risas.

El agradecimiento del final del discurso fue para los alumnos del colegio Guillermo Fatás y del IES Los Enlaces, de los que se emitió un vídeo de presentación de la artista. Los alumnos han trabajado con el catálogo de su exposición en la Lonja, Desiertos y cardenales; y en el vídeo se ve cómo han trabajado la igualdad y las mujeres a través del arte; qué es para ellos la pintura y quién era Teresa Ramón: "La mejor pintora de Aragón", decían.

Esto le valió a la oscense para reivindicar la importancia de las enseñanzas artísticas, "que han querido suprimirlas"; sin embargo "los psiquiatras saben que lo más importante para formar una mente creativa es formar a los niños en dibujo, música, pintura, teatro o filosofía" porque "una persona creativa es la que encuentra varias soluciones para el mismo problema"; para luego añadir: "¿Cómo van a saber discurrir si no tenemos un criterio propio sobre los temas fundamentales".

Por su parte, Mayte Pérez, también hizo hincapié en la labor de "incentivar el proceso creativo a todos los niveles ya que una sociedad comprometida y abierta es imposible sin cultura, es insostenible sin los principios y valores que la sustentan"; por eso, señaló que hoy (por ayer) "faltan los niños (del vídeo) y sus risas porque es festivo pero se intentará para premios sucesivos". La consejera también se congratuló porque la premiada fuera una mujer, una mujer "que nos ha enseñado que la expresión plástica es una misión ética y estética, un compromiso y un ejercicio de libertad".

Al acto asistieron también Nacho Escuín, director de Cultura; el director del Museo, Julio Ramón, los Premios Aragón Goya, Julia Dorado y Natalio Bayo; la escritora Magdalena Lasala, la pintora Carmen Pérez Ramírez o el galerista Julio Álvarez.