Emilio Aragón llevaba más de 30 años sin pisar un circo y ahora ha vuelto para firmar «una carta de amor a mi familia» en Circlassica, que podrá verse del 30 de noviembre (16.30 y 19.30 horas) al 8 de diciembre en el Palacio de Congresos de la Expo. Serán once sesiones, con capacidad para alrededor de 15.000 personas. Las entradas pueden adquirirse en la web de Ibercaja por un precio que oscila entre los 25 y los 50 euros aunque hay descuentos por el Black Friday.

Cuando Aragón empezó en el género «era otro formato y envidiaba esa generación del serrín y de los baúles» tan característicos, y preparar un número «llevaba mucho tiempo». El espectáculo que llega a Zaragoza tras triunfar en Madrid (con 185.000 espectadores las pasadas navidades) y otras ciudades pretende «rendir homenaje a esa generación», ha asegurado el propio Emilio Aragón durante la presentación de la cita en Ibercaja Patio de la Infanta, patrocinadores del evento. Fue una generación que se atrevió a soñar, a desafiar a Newton y sus leyes, convirtiendo lo imposible en posible, pero también se recuerda el 250 aniversario del circo moderno de la mano del showman, empresario y jinete ecuestre Philip Astley.

Emilio Aragón es el director artístico de Circlassica, el nuevo espectáculo de Productores de sonrisas, que en el fondo «cuenta la historia de mi bisabuelo», Gabriel Aragón, más conocido como Pepino, un seminarista que se enamoró a primera vista de la sueca Virginia Foureaux cuando vino a Granada con su circo, ya que era ecuyere o acróbata ecuestre. «Él dejó el seminario, la persiguió, se casaron y tuvieron 15 hijos, uno de los cuales es Emilio, mi abuelo». Esa historia llega a la escena a través de Nim y Margot. Él es un «payaso ingenuo, un perdedor» que no consigue ganarse el corazón de su amada, una bailarina. A lo largo de todo el espectáculo «intenta ganar su corazón» pero lo va perdiendo, explica Aragón.

VIAJE EMOCIONAL

Nim es un artista y en sus sueños se «convierte en un domador de elefantes dalinianos» pero en el espectáculo también hay poesía y comedia, «presente en todo momento porque está lleno de números cómicos». Es, casi, una obra de teatro salpicada de números circenses de payasos, equilibristas, trapecistas o malabaristas. E incluso hay «un pequeño alegato a favor de la música».

Todo aderezado con imágenes de circo de todos los tiempos. Los números tienen «su personalidad», porque, según ha reconocido Aragón, «el circo ha vivido una época complicada en España en los años 80, pero últimamente han surgido numerosas propuestas nuevas, arriesgadas y de calidad» y en Europa hay gente que «propone alternativas interesantes».

Para Emilio Aragón, Circlassica es un «viaje emocional e intenso», que le ha hecho reír, llorar y pelear durante los ensayos porque «cuando a alguien le gusta algo, lo que quieres es buscar la excelencia». Y sobre el escenario la hay. Dirige a una treintena de artistas llegados de diferentes partes del mundo, bajo una impresionante puesta en escena.

DE LA CARPA AL TEATRO

Los creadores del diseño de vestuario se han inspirado en los trajes del circo clásico, ese que todos tenemos en la cabeza, aunque adaptados a los nuevos tejidos más fáciles para trabajar. En la escenografía, predomina el rojo y el blanco, colores esenciales en la historia del circo.

El espectáculo fue creado para una carpa dentro de otra carpa, sin embargo en Zaragoza y en otros lugares se lleva a un teatro. «No hay cambios», asegura Aragón, que sí tiene presente que «en teatro se llega más fácil al espectador, porque los protagonistas están cerca», te miran a la cara. Para los artistas es más complicado trabajar en una carpa porque el espectador está en los 360 grados y «el teatro es la cuarta pared».

Junto a Emilio Aragón, presentaron Circlasica, Manuel González, cofundador y CEO de Productores de Sonrisas, responsable también del Circo mágico, que pudo verse el año pasado en Zaragoza, quien ha definido el espectáculo como una «historia de amor» entre él y Fernando Arcega, jefe de negocio institucional y patrocinios de Ibercaja, al que conoció hace 12 años y ahora ha conseguido que la entidad patrocine el evento; y también con Emilio Aragón, a quien convenció para que dirigiera esta historia del circo que quiere homenajear esos 250 años del circo, de ese circo viajero que llevaba su arte a muchas ciudades sin tantas necesidades como ahora. E insistió en que el «circo le debe mucho a Emilio Aragón, pero también Emilio Aragón debe mucho al circo».

Por su parte, Nacho Torré, director de marketing de Ibercaja, señaló que el patrocinio de Circlassica les permite a la entidad bancaria «llegar a todo tipo de público». Las funciones serán jueves (18.45), viernes (12.00 y 16.30), sábados (16.30 y 19.30), domingo 1 de diciembre (16.30) y el 8, a las 12.00 y 16.30 horas.