Con su apuesta por la transversalidad más vigente que nunca, el Festival de Panticosa Tocando el cielo se celebrará este año del 17 al 24 de julio con una mirada especial a la literatura bajo el sobrenombre de Música y palabra. Así lo acaba de anunciar la directora de la cita, Carmen Esteban, acompañada de uno de los padrinos del festival, Nacho Rubio; y de los músicos Francisco Antonio García (clarinete) y Pedro Mateo González (guitarra) que han interpretado brillantemente al concluir un acto la pieza principal de la banda sonora de la película La terminal, dirigida por Steven Spielberg. El director general del Resort Balneario de Panticosa (donde tiene lugar el festival), Jesús González, también ha asistido a la presentación que se ha celebrado en el Restaurante Tatín de Zaragoza.

Diez serán los conciertos que conformen la novena edición de este festival, que no se suspendió ni el año pasado a pesar de la pandemia, que, a falta de confirmarse la programación especial que se hará a lo largo del mes de mayo, incluirán “jazz, jóvenes talentos, ensembles diferentes…”. Sí se sabe ya que el 17 de julio, el Festival de Panticosa se abrirá con la actuación de la mezzosoprano canaria Nancy Fabiola Herrera con sus Noches de cabaret. Además, cinco días después, el 22 de julio, se vivirá una cita muy especial con el Ensemble Tocando el Cielo, formado por Aitzol Iturriagagoitia, violín; Francisco Antonio García, clarinete; Humberto Armas, viola; David Apellániz, violonchelo; y Carmen Esteban, piano. La formación ofrecerán ese día el espectáculo El Aleph y otros sueños, con obras de Homs, Stravinsky, Rueda y Guinovart. Junto a los músicos, actuará el actor Nacho Rubio.

Música como aperitivo del Festival de Panticosa JAIME GALINDO

Además, este año, ha explicado Carmen Esteban, el festival vuelve a apostar por las familias con dos talleres que son novedad, “uno destinado a embarazadas y bebés de hasta 24 meses a cargo de Isabel Briza titulado Méceme; y otro para niños de entre 4 y 12 años que ya saben tocar un instrumento, será un taller orquestal”.

Como no podía ser de otra manera, debido a la temática de este año del festival, habrá cinco encuentros con escritores que hablarán sobre “la música y sus experiencias”. Estos serán Manuel Vilas, Ana Merino, Lorenzo Silva, Irene Vallejo y Antón Castro.

“Es una cita imprescindible que hay que vivir por lo menos una vez en la vida”, ha señalado Nacho Rubio, que ha revelado las fortalezas de esta cita única: “Rompemos el perjuicio de que la música clásica es elitista y lejana, rompemos esa etiqueta y demostramos que la música llega al corazón y te conmueve seas un entendido o no”.

Con esta programación se ahonda, aseguran desde la organización, en la filosofía del festival de llegar a nuevas audiencias y promover una experiencia inspiracional y formativa. En este sentido, vuelve a celebrarse el campus para alumnos semiprofesionales, aunque de una manera mucho más contenida con el fin de cumplir con las medidas sanitarias. Como en años anteriores, estos futuros profesionales contarán con clases magistrales.

Un festival que se celebra en el balneario de Panticosa y no por casualidad tal y como ha resaltado la directora Carmen Esteban: “En esta vida no hay nada imprescindible pero si no se celebrara allí perdería su esencia porque es un entorno muy favorecedor para la creación artística, estimula mucho”.