El libro Elvira de Hidalgo. De prima donna a maestra de Maria Callas se adentra en la historia de la maestra aragonesa de canto que influyó en la mítica cantante de ópera griega Maria Callas, un trabajo que ve la luz tras una década de investigaciones de su autor, Juan Villalba, en colaboración con musicólogos de medio mundo.

Uno de los motivos por los que Villalba decidió escribir este libro fue porque como admirador de la gran diva griega quería averiguar que había detrás del magisterio de su maestra, quien con el paso de tiempo pasó a ser «su amiga confidente» e incluso el autor la considera como «una segunda madre» para la soprano.

Villalba señala que Elvira de Hidalgo (Valderrobres, Teruel 1891-Milán 1980) es conocida dentro del mundo de la ópera, especialmente como la maestra de Callas, cuando realmente ella fue una «verdadera diva» durante el primer tercio del siglo XX. «En su época sí era algo conocida, pero su relevancia llegó sobre todo por ser la profesora de la cantante de ópera griega, a pesar de ser una prima donna que cantó en teatros de todo el mundo con las voces más prestigiosas de la época dorada de la ópera, desde Enrico Caruso hasta Titta Ruffo o el aragonés, Miguel Fleta», explica el autor.

Villalba, posa con su libro ‘Elvira de Hidalgo, de prima donna a maestra de Maria Callas’. Javier Cebollada

Para descubrir la vida e historia de Elvira de Hidalgo, Villalba ha estado recopilando información durante casi una década, y en el libro han participado colaboradores de medio mundo como Atenas, Nueva York o Chile desde donde Juan Dzazópulos se ha encargado de elaborar la discografía de la cantante.

Los restos de Elvira de Hidalgo podían haber terminado en la fosa común de un cementerio de Milán, ya que el pago de su tumba caducaba en 2020 pero la Fundación Valderrobres Patrimonial realizó las gestiones oportunas para repatriar sus restos hasta su pueblo natal, cuenta Villalba. Coincidiendo con esta repatriación, la localidad turolense le hizo un homenaje a la cantante de ópera durante el que el autor conoció a un secretario asistente de la propia Elvira de Hidalgo en sus últimos años, así como a unas sobrinas nietas, hijas de una de sus hermanas quienes le aportaron mucha información personal sobre ella.

El proceso de creación 

Aunque hasta ese momento Villalba ya contaba con mucha información no fue hasta que conoció a estas personas tan cercanas a la cantante cuando decidió empezar a escribir Elvira de Hidalgo. De prima donna a maestra de Maria Callas, ya que según confiesa no se atrevía a comenzar este libro porque le faltaban esos datos personales y humanos de cómo era como persona.

El autor también ha tenido acceso a través de distintas vías a una parte de la correspondencia que se intercambiaron Hidalgo y Callas, y tras analizarla, Villalba destaca como fue observando a través de la forma en que se trataban el paso del respeto y la distancia, propias de una relación entre una profesora y una alumna, a un trato más cercano y familiar.

«Creo que en las cartas se demuestra fehacientemente que Elvira no sólo fue una maestra que educó su voz, que le enseñó el arte dramático, a vestirse y a comportarse como una verdadera diva, sino que además le dio ese afecto que necesitaba en su vida María Callas», afirma Villalba, quien agrega que Hidalgo estuvo mostrándole su apoyo a la Callas en momentos difíciles para ella, como cuando le abandonó el armador griego Aristóteles Onassis.

Durante todo el tiempo empleado en conocer más de cerca a la figura de Elvira de Hidalgo, Villalba confiesa que lo que más le ha sorprendido es la «enorme capacidad y lucha» que ejerció a lo largo de su vida por mantener su independencia económica, en una época difícil para las mujeres, y en mantenerse activa como profesional de la ópera, ya que ella antepuso siempre su carrera profesional al amor o a tener familia.

Frente a esta actitud de Elvira de Hidalgo, el autor recalca que la soprano griega, que solía seguir los consejos de su maestra, decidió no hacerle caso cuando le advirtió acerca de los riesgos que podría suponer para su carrera Onassis, «lo que la sacó de los escenarios e hizo que se perdiese su voz, el canto del cisne para María Callas. «Son dos trayectorias contrarias al final», concluye Juan Villalba.