Elaine Vilar está muy contenta y se nota. Acaba de enterarse que los lectores de los premios Cálamo han elegido su novela La tiranía de las moscas (Editorial Barrett) como el libro del año: «En definitiva, una escribe para ellos, esperando tocarlos de alguna manera, buscando que las palabras que uno va tejiendo lleguen a ese receptor, un lector empático, activo y despierto. Y, bueno, un premio que da el público nos da un buen parangón para ver por dónde va la obra de cada uno». 

Todo con una novela, La tiranía de las moscas, que no es una obra al uso tal y como la propia escritora narra cuando se le cuestiona sobre qué cree que están viendo los lectores en su trabajo: «Me imagino que han encontrado una lectura que no les ha dejado impávidos, una lectura que es incómoda en muchas ocasiones, que maneja el sarcasmo y la ironía en iguales dosis y que además habla de todos los espacios de libertad personal posible, desde el espacio individual del cuerpo, de la política del cuerpo, hasta el espacio colectivo político, social que es el país o la casa, que no hay cosa más política en este mundo que una casa o un país. Esa mezcla donde se une lo político con el realismo mágico de la tradición latinoamericana», explica con efusividad Elaine Vilar desde La Habana. 

La cubana, considerada una de las voces más prometedores de su país con apenas 32 años, sí cree que hay que huir de esa inmediatez que se trata de vender desde el propio mercado: «Yo confío mucho en los lectores, creo que quedan muchos inteligentes y activos que no están dispuestos a consumir un texto masticado hasta la ebriedad sino un texto complejo o que deje trazas para que el lector construya, participe activamente en la realidad que se va construyendo dentro del texto», afirma con rotundidad antes de ir más allá centrándose en su propia novela: «De hecho, me decanté por estas historias porque es una realidad compleja de contar, mezclando diferentes niveles de realidad y lo hice porque confío en ese tipo de lector. Hay muchos y que están dispuestos a seguir a un escritor que cuente este tipo de historias».

Junto al libro del año, el jurado de los Premios Cálamo ha hecho públicos los otros dos galardones elegidos directamente por el jurado. Así, el Cálamo Otra mirada ha ido a parar a La parcela, de Alejandro Simón Partal, publicada por Caballo de Troya, mientras que el Cálamo Extraordinario lo ha recibido Canción, de Eduardo Halfon, editada por Libros del asteroide.

La gala de entrega de estos vigésimo primeros premios Cálamos se celebrará el 4 de marzo, a las 19.00 horas, en el edificio central de la Caja Rural de Aragón con entrada libre hasta completar el aforo. Una cita a la que espera poder acudir Elaine Vilar: «Creo que voy a poder estar en la ceremonia de los premios y tengo planes incluso para encontrarme después con mis lectores allá en España que se lo estoy debiendo desde hace un año que salió el libro», señala la escritora que no quiere dejar pasar la oportunidad para recordar a «Cristina Morales, la artífice de esto».