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El Periódico de Aragón

UNA MIRADA CULTURAL

Las Turbulencias de Javier Losilla: Tengo la cura para tu malestar

Guitarricadelafuente, Metric, Steve Reich, H.D. Stanton, Alejo Carpentier, Javier Valenzuela

'La cantera' es el primer trabajo discográfico de Guitarricadelafuente. RICARDO RUBIO

Antes de publicar 'La cantera' (Sony Music), su primer y reciente disco, Guitarricadelafuente (Álvaro Lafuente Calvo, benicense de orígenes turolenses) ha pateado escenarios, ha editado como singles un puñado de gozosas canciones y ha estado nominado a varios premios. Así que ha llegado a su álbum de debut con un buen cargamento de recursos artísticos que ha puesto en manos de uno de los productores más arriesgados e imaginativos: Raül Refree. Álvaro es el epítome del folclore del siglo XXI, denominación que bien podría sustituir (cuando los prejucios lo permitan) a la imprecisa taxonomía músicas del mundo. 'La cantera' es un trabajo elocuente en ese sentido, cuyos fundamentos adquieren mayor proyección en la marmita sonora del druida Refree. Sus textos, escritos en la mejor tradición popular, son abordados vocalmente con una atractiva falsa inocencia cargada de intención (en ellos y en las ilustraciones de la carpeta del disco se aprecian las referencias aragonesas). Sus músicas picotean en fuentes (disculpas por el chiste) diversas, pero conforman un universo en expansión al que sin duda ha contribuido no poco el mismo Refree, al que debemos una vibrante revitalización de los folclores. Guitarrica lo sabe y ha obrado en consecuencia. ¡Bravo por él!

Músicas hedonistas para mensajes poco complacientes. Así se muestra 'Formentera' (Metric Music International / Popstock! ), el octavo disco del grupo canadiense Metric. Su espléndida apertura, de algo más de diez minutos de duración, anticipa con precisión el contenido global. Es un trabajo sonoramente evocador, singularmente matizado por la voz de Emily Haines, en el que la reformulación de los parámetros de lo que fue la nueva ola enlaza con la vanguardia, lo cinematográfico y el rock progresivo. Cada escucha descubre nuevos matices de una apuesta que juega con brillantez con las luces y las sombras.

"Álvaro es el epítome del folclore del siglo XXI, denominación que bien podría sustituir (cuando los prejucios lo permitan) a la imprecisa taxonomía músicas del mundo"

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El Ensemble Intercontemporain, dirigido por George Jackson, interpretó en 2020, en París, el concierto que recoge este 'Reich / Richter' (Nonesuch), una pieza de Steve Reich basada en la película abstracta 'Moving Picture 946-3', con obras del artista alemán Gerhard Richter. Un vibrante inicio con notas cortas (semicorcheas) lleva a la parte central de la composición, de carácter más reposado, coincidiendo con la complejidad pictórica de Richter. Y de ahí, vuelta a la brevedad para un final arrebatador. Timbre, textura, planos sonoros y ritmo como melodía para otra notable creación del excepcional y muy influyente músico Steve Reich.

'Partly Fiction' es un documental de Sophie Huber sobre Harry Dean Stanton realizado en 2012. EL PERIÓDICO

Trasteando por los contenidos de Netflix me encuentro con 'Partly Fiction', el documental que Sophie Huber realizó en 2012 sobre el gran Harry Dean Stanton (1926-2017) y que no había vuelto a ver desde su estreno. Así que si les entusiasma ese gran actor principal al que siempre le gustó ser secundario, no se lo pierdan. Harry era un tipo que hablaba poco y transmitía mucho; un intérprete cuya sola presencia engrandecía la escena. El documental, que cuenta con las intervenciones de David Lynch, Wim Wenders, Sam Shepard, Debbie Harry y Kris Kristopherson, entre otros, es un hermoso (auto)retrato de Harry, quien además nos deleita con un puñado de canciones (cantar era su vocación muy poco desarrollada): de'Blue Bayou' a su muy querida 'Canción Mixteca'. Por cierto: esas piezas se editaron en disco en 2014 con el mismo título que el documental. Otro día les contaré cómo una amiga mía de Suffolk (condado de Inglaterra) durmió una noche en el sofá de Harry.

Alejo Carpentier, intelectual y también músico, creía en ese arcaísmo de la alta y baja cultura, pero su texto reconcilió ambos estratos

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Guillermo Cabrera infante nos advirtió de que Alejo Carpertier publicó en 1946 «la que en verdad es la primera (breve, esquemática y arbitraria a veces, pero de veras la primera) historia de la música cubana». O sea, la que nos ocupa, editada ahora por Libros del Kultrum: 'La música en Cuba. Orígenes e historia: del clasicismo colonial al afrocubanismo'. Carpentier, intelectual y también músico, creía en ese arcaísmo de la alta y baja cultura, pero su texto reconcilió ambos estratos y abrió camino para posteriores lecturas del cubanismo sonoro. Denle caña, y no de azúcar, precisamente.

Enamorado de Tánger y de la literatura de Mohamed Chukri (pasión que comparto), el escritor y periodista Javier Valenzuela retrata en 'La muerte tendrá que esperar' (Huso), su cuarta novela 'noir' y su decimocuarto libro, el presente de una España a la que le revientan las cloacas. No voy a desvelarles ni siquiera el argumento, pero Valenzuela, que sitúa la acción en Tánger, disecciona, con olfato periodístico y mirada de escritor, intrigas y chanchullos, personajes nada fiables y tramas oscuras. Como en Hammett, el realismo es seña de identidad en la literatura de Valenzuela. Como en The Clash, late el pulso del 'Rock de Casbah'. 

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