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El Periódico de Aragón

FERIA TAURINA DE LA ALBAHACA

Puerta grande para un arrollador Roca Rey y para Cayetano, de polizón

Ginés Marín cortó una oreja en cada toro a una corrida de El Pilar, la de más contenido de toda la feria

Roca Rey con las dos orejas de su primer toro en la tarde Huesca.

La última corrida de toros de a pie de la Feria de La Albahaca en Huesca celebrada este sábado fue la constatación de una realidad inapelable: Roca es el Rey. Arrastra publico en tropel y a nadie defrauda. A la clientela con la auténtica apisonadora de su toreo; a los ganaderos porque convierte el toro medio en un animal colaborador con menos defectos y más rendimiento; a las empresas con su tirón taquillero. Es un seguro colectivo que todo lo cubre.

Esta tarde dictó de nuevo su cruel autoridad ante un toro segundo al que recibió muy por abajo, trazando en redondo y sin pausa para encelar la embestida –distraída de salida- y enseñar así el rumbo que debía seguir el de El Pilar. Ya con la muleta se hizo amo de la faena al asalto, sin miramientos, comenzando en el mismo centro del ruedo y machacando, literalmente, la voluntad del toro.

El animal tuvo de bueno la humillación y en el otro platillo de la balanza un viaje más defensivo que atacante. Pero el peruano le dio lo suyo y lo de sus hermanos en dos metros cuadrados antes de largarle un espadazo que para el palco (Emilio Latorre y compañía) no remataba obra de dos orejas. Nuevo petardo de la autoridad.

Cayetano salió por la puerta grande en la tarde de este sábado en Huesca. JAVIER BLASCO / EFE

No sería el único, porque el más grosero vendría tras la lidia del cuarto toro en el que Cayetano paseó dos orejas ridículas. ¿Las cortó el torero o los mulilleros retrasando descaradamente el arrastre para que el publico subiera decibelios hasta que el palco se entregara? Porque Cayetano se las vio –un poner- con uno de los dos toros de la feria. Con un pitón derecho desbordante, haciendo el avión, dibujando y entregando un torrente de embestidas que dejaban surcos en la arena, don Cayetano, antes de que el toro lo pasara por encima, cambió de lado y tomó la izquierda. ¡Hombre al agua!

El resto fueron rodillazos, efectos especiales de relleno, estocada y quizá la ley de compensación por la oreja no concedida en su primero al que, vaya chasco, después del nones no hubo ni siquiera solicitud ni vuelta al ruedo ni una simple ovación.

Entre tanto Ginés Marín tiró por lo fundamental sin concesiones a la más mínima frivolidad. Tremendamente capaz, cuajó en primer lugar una muy elaborada faena solo para ojos educados, con mucho contenido para las escasas prestaciones que ofrecía el toro. En el que cerraba plaza, sin abandonar su caminito de paso lento pero firme, volvió a mostrarse resolutivo cortando una oreja que completaba el círculo de una actuación global.

Coda: Papá Noel vive en Huesca y Navidad es en agosto.

LA FICHA

Toros de El Pilar. Cayetano (petición de oreja y dos orejas); Roca Rey (dos orejas y oreja con fuerte petición); Ginés Marín (oreja en ambos). Lleno.

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