Después de casi tres años de espera y dos intentos fallidos debido a la pandemia, el recinto de la Expo de Zaragoza ha vibrado por fin con el Vive Latino. El festival ha celebrado este viernes su primera jornada, que se ha convertido en una auténtica fiesta de la música surgida a ambos lados del Atlántico. Once horas de conciertos ininterrumpidos en las que los más de 18.000 asistentes han disfrutado de lo lindo con la música de bandas tan consolidadas como Vetusta Morla, Molotov, Love of Lesbian o Aterciopelados. Para el sábado quedan otras once horas por delante de un festival que, según sus promotores, ha venido para quedarse y que podría hacer de Zaragoza una referencia para la música creada a los dos lados del charco.

El Vive Latino ha pasado con buena nota la prueba de fuego de la primera jornada. Al cierre de esta edición no se había producido ningún incidente reseñable, tampoco se han formado largas filas en la puerta de acceso teniendo en cuenta el gran número de asistentes y se ha podido transitar con tranquilidad y sin agobios por buena parte del recinto. «Venimos ex profeso de Madrid. Hemos estado en otros festivales y son mucho más agobiantes», ha destacado Ana mientras se tomaba una cerveza junto a su amiga Pati y su amigo José bajo la sombra de un árbol a mitad de tarde.

Así ha sonado Coque Malla en el Vive Latino

Así ha sonado Coque Malla en el Vive Latino Jaime Galindo

Ha ayudado por supuesto que el recinto no se ha llenado tanto como preveían los propios organizadores hace unos meses. En concreto desde que Bunbury se cayó del cartel tras su repentina retirada de los escenarios, si bien la intensa competencia de festivales durante este verano también ha influido mucho en la venta de entradas.

Eso sí, muchos asistentes han lamentado las largas filas que han tenido que hacer en algunos momentos para pedir sus consumiciones en las barras, sobre todo en las que estaban situadas cerca de la puerta de acceso. «Llevamos 20 minutos para pedir una cerveza. Esperemos que mañana pongan más camareros», han lamentado los zaragozanos Isábena y Raúl. En las barras del escenario principal, sin embargo, las esperas no fueron tan largas, aunque a la hora de cenar han regresado con fuerza a los estands de comida. "Llevo más de media hora para pedir una pizza", ha lamentado Carlos.

Las puertas se han abierto a las 16.00 horas y, poco a poco, un goteo de asistentes ha comenzado a entrar de forma progresiva y ordenada. El festival ha congregado a gente de todas las edades, pero durante las primeras horas el público más joven ha ganado por goleada.

Era el caso de Carla y Miriam, dos zaragozanas de 20 años que han decidido acudir pronto al festival para escuchar los conciertos de Sidonie y Miss Cafeína (la banda madrileña ha sido la encargada de abrir fuego a las 17.00 horas en el anfiteatro). «También tenemos muchas ganas de ver a Vetusta Morla y Love of Lesbian. No todos los días se celebra un festival así en Zaragoza así que no podíamos dejar pasar la oportunidad», han indicado.

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BÚSCATE | El Vive Latino de Zaragoza, en imágenes Andreea Vornicu / Jaime Galindo / Agencias

El mayor evento musical celebrado en la ciudad en los últimos años ha atraído sobre todo a vecinos de la capital aragonesa y de sus alrededores, aunque también ha llegado gente desde otras ciudades como Madrid, Barcelona, Logroño, Tarragona o Soria. «Nos gustaba bastante el cartel y decidimos venir. Sobre todo por ver a Love of Lesbian y León Benavente», han señalado Anna y Miki, que habían llegado desde Tarragona.

La oferta, sin duda, es notable y variada (nada más y nada menos que 36 artistas van a actuar durante las dos jornadas). Se ha demostrado en el escenario principal. Con capacidad para 22.000 personas, ha sido el que más interés ha despertó gracias a las propuestas de Sidonie (poco después de abrir el recinto) Coque Malla, Taburete (que reunió al público más joven en la zona más cercana al escenario) y Love of Lesbian. Y eso que cuando se escriben estas líneas aún no había comenzado el concierto de Vetusta Morla, uno de los grandes reclamos.

El anfiteatro vuelve a la vida

El Vive Latino también ha permitido recuperar el anfiteatro de la Expo, que llevaba desde 2014 sin acoger conciertos. «Ya era hora de que se reactivara este espacio. Era una pena que no se aprovechara», han subrayado los zaragozanos Laura e Iván mientras escuchaban el concierto de Babasónicos. Ambos aún recordaban con cariño la gran programación musical que albergó la Expo de 2008.

Así han sonado Aterciopelados en el Vive Latino de Zaragoza

Así han sonado Aterciopelados en el Vive Latino de Zaragoza Jaime Galindo

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Además de la música, el festival tuvo otros alicientes. Así, se ha instalado un cuadrilátero de lucha libre mexicana y los asistentes han podido probar (aunque armándose de paciencia) comida japonesa, venezolana, mexicana, peruana... (en algunos de los estands se han formado filas de casi una hora para poder pedir). Además, se ha habilitado una carpa para que algunos artistas firmaran autógrafos (Love of Lesbian, León Benavente, Mon Laferte...).

Y así, el festival ha ido encarando la madrugada con más y más música. Y quedan otras once horas de rock. El recinto de la Expo las recibirá con los brazos abiertos.