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El Periódico de Aragón

Tributo a una artista aragonesa

Corita Viamonte, la cupletista zaragozana que 'conquistó' la URSS

El Teatro Lírico de Zaragoza rinde homenaje el próximo lunes en el Principal a los 70 años sobre los escenarios de la cantante aragonesa

Corita Viamonte es una de las cupletistas más importantes de España. ANGEL DE CASTRO

El Teatro Lírico de Zaragoza rendirá tributo el próximo lunes en el Principal a Corita Viamonte, una de las cupletistas más importantes de la escena española. Nada más y nada menos que 70 años han pasado desde que Corita se subiera por primera vez a las tablas del teatro zaragozano para cantar 'La tabernera del puerto'. El secreto, asegura, reside en "haber nacido en el escenario". "Siempre es el primer día, el lunes será el primer día que salgo al escenario. Ese pensamiento te hace sentir más", subraya.

Tras su retiro profesional hace tres años, Corita pasa buena parte de su tiempo en el Café de Martino, un bar restaurante situado en pleno Tubo de Zaragoza. En él, la cupletista tiene su particular santuario, simulando un camerino con recuerdos de toda su trayectoria. "Aquí está mi vida", dice al sentarse. Desde el camerino controla que todo funciona correctamente, desde la organización de las comidas del día al volumen del televisor.

A Corita la pasión por el arte le viene de familia: "Mis tatarabuelos y bisabuelos ya iban con las carretas por los pueblos. Mi abuela ya era otra cosa, llegó incluso a hacer pareja con mi madre (Corita López). Se dedicaban a las 'varietés'". Sin embargo, Viamonte supo que lo suyo era el cuplé desde que escuchó por primera vez a Raquel Meller. "Esa aragonesa con sangre riojana me entró muy dentro desde que la vi, y eso que ya era mayor. De hecho, murió al poco tiempo. La escuché cantar 'La violetera' y le dije a mi madre que eso era lo que quería hacer yo", rememora la cantante zaragozana. Tal fue su relación con esa canción que Corita empezó a ser conocida como 'La violetera del cierzo', apodo acuñado por Domingo Buesa, o incluso como 'La última violetera', según las crónicas de Rafael Castillejo.

De Zaragoza a la URSS

De las siete décadas que la cupletista ha vivido sobre las tablas se pueden rescatar varios hitos. Quizá el más destacado fue el de convertirse en la tercera cantante española en actuar en la antigua URSS, un hecho del que precisamente ahora se cumplen 50 años. "Conocí a la Orquesta Maravella en Caspe, donde canté con ellos. Cuando el maestro Luis Ferrer me ofreció acompañarles a la Unión Soviética pensé que estaba loco, pero en octubre ya salíamos para Rusia", recuerda Corita. Su éxito no tuvo discusión, algo que demuestra su vuelta en 1973. "Conocí las 15 repúblicas. Me conozco la URSS de arriba abajo", asegura la cupletista. Por este motivo, afirma que le dan "mucha pena" las últimas noticias que llegan desde Ucrania.

"Cuando el maestro Luis Ferrer me ofreció acompañarles a la Unión Soviética pensé que estaba loco, pero en octubre ya salíamos para Rusia"

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Si algo destaca Corita de su estancia en tierras soviéticas es el éxito que tenían las cantantes españolas. "Culturalmente era una maravilla, el público adoraba la música española. Como ya había estado Sara Montiel, ya sabían lo que era 'La violetera', una de las canciones que más éxito tenían", subraya. Pese a ello, no todo fue agradable: "Tenía la costumbre de hacer una especie de juego al entregar la violeta al público, amagando con no dársela a quien la iba a coger. En Moscú me tocó un alto mandatario que se levantó y se fue, dejándome pasmada con la violeta. Al día siguiente a las nueve de la mañana estábamos en el Kremlin". Afortunadamente, todo quedó en una anécdota. "El intérprete habló con él, pero yo no me enteraba de nada. Solo veía que el señor del bigote era muy serio (ríe). Cuando llegué al teatro tenía tres centros de flores con la tarjeta de ese señor, que aún guardo, y que por cierto vino de nuevo al teatro por la tarde", cuenta.

Corita Viamonte, en su "camerino" en el Café de Martino. ANGEL DE CASTRO

En cualquier caso, Corita siempre llevó con orgullo el nombre de Zaragoza por los lugares que visitaba, ya fuese con las Majorettes -fundadas por ella misma tras un encargo del ayuntamiento en 1969- o con su cuplé. Aún así, la cantante señala que no todo el mundo sabía donde estaba la capital aragonesa. "En Países Bajos, Estados Unidos o la URSS solo conocían Sevilla, Madrid y Barcelona. En Nueva York les dije que deberían conocer a la Virgen del Pilar, que para eso hacen el desfile el 12 de octubre en la Quinta Avenida. ¡Toma no!", explica entre risas.

El cariño del público

Pese a todas estas experiencias vitales y artísticas, Corita Viamonte tiene claro que lo principal siempre ha sido "el cariño del público". "Manolo Caracol me dijo que cuando saliese al escenario debía tener las manos húmedas, y me sigue pasando. También me santiguo 60 veces antes de salir al escenario, y el primer paso siempre lo doy con el pie derecho. No es que sea supersticiosa pero oye, ahí estoy", resalta la cupletista.

"Empecé con la lírica por mis padres. Siempre ha sido para mí un punto de referencia a lo que mi madre dejó"

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En cuanto al homenaje del próximo lunes, la cantante asegura no saber demasiado, aunque sí le hace especial ilusión que corra a cargo del Teatro Lírico, del cual es socia de honor: "Empecé con la lírica por mis padres. Siempre ha sido para mí un punto de referencia a lo que mi madre dejó. De hecho, tras su muerte dejé de escuchar zarzuela, pero gracias a José Félix Tallada, mi director musical y del Teatro Lírico, volví a ella". Corita, además, ironiza con la longevidad de su carrera, pues lleva "más años que Raphael, que son 60, y que los Rolling, que llevan 40". "Me faltaba de conocer lo de Isabel II, que también eran 70 de reinado", concluye sarcásticamente.

Por último, y ya en tono más serio, la artista aragonesa lamenta las pocas oportunidades que se le dan al cuplé en la actualidad, un género en el que, según calcula, "solo quedamos Lilián de Celis, Olga María Ramos y yo". "Cuando digamos hasta aquí, pensamos que ya no habrá más", sentencia. En su caso particular, dice, está segura de que no cumplirá "otros 70 años sobre el escenario", aunque sí anticipa que "si puedo ayudar a la gente, lo haré". En ese sentido, lo recaudado en el homenaje del día 26 -las entradas cuestan 10 euros- irá destinado a Aspanoa y a la Asociación Madrinas Animalistas Rescate. Y es que, pese a su retiro profesional, Corita Viamonte sigue haciendo conciertos benéficos para sus "mayores": "Como el general Custer, hay que morir con las botas puestas".

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