Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ANIVERSARIO DE UN HITO DE LA EGIPTOLOGÍA

Javier Sierra: «El descubrimiento de la tumba de Tutankamón fue el equivalente a la llegada a la Luna pero en los años 20»

El escritor y estudioso turolense analiza el hecho histórico el día en el que se cumple el centenario del hallazgo

Javier Sierra habla sobre el centenario del descubrimiento de la tumba de Tutankamon

ANDREEA VORNICU

Daniel Monserrat

Daniel Monserrat

ZARAGOZA

Javier Sierra lo tiene claro: «Hay dos momentos clave en la historia de la egiptomanía, la invasión de los franceses de Egipto en 1798 y el descubrimiento de la tumba de Tutankamón que fue enormemente influyente en todas las artes». Ese impacto da lugar «a la irrupción del art noveau, se construyen rascacielos en Estados Unidos con interiores decorados con motivos sacados de los antiguos faraones, influye en la música, hasta Carlos Gardel le dedicó una canción... Fue un impacto en lo social y en el imaginario colectivo tremendo. Es el equivalente de la llegada del hombre a la Luna de los años 60, pero en los 20». Hoy se cumplen 100 años desde que Howard Carter y su equipo encontraran la tumba de Tukankamón, algo que, para Sierra es, sin dudarlo, «el mayor descubrimiento arqueológico de la Historia».

El hallazgo de Carter (al que se le dedicará la nueva edición de Ocultura en el Auditorio de Zaragoza del 10 al 13 de noviembre) llegó, además, en un momento de cambios para la sociedad egipcia, tal y como recuerda Javier Sierra: «El descubrimiento coincide con una corriente de independentismo en Egipto respecto a las naciones que tradicionalmente habían colonizado el país. El hallazgo de uno de sus reyes en ese periodo aunque no fuera uno de los reyes más importantes de su historia, y la fascinación que generó en el mundo sirvió para que la autodeterminación progresase, emergió un orgullo nacionalista respecto a su propio pasado que el pueblo egipcio había perdido. Para ellos, las ruinas del Antiguo Egipto, los templos y las tumbas eran casi una molestia, el eco de un paganismo que no casaba muy bien con la nueva religión árabe. Este hallazgo lo cambia todo, de repente se sienten orgullosos de su pasado», explica Sierra.

Acceso a la Tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes, en Lúxor, en Egipto.

Acceso a la Tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes, en Lúxor, en Egipto. / EFE / Shady Roshdy

Un ajuar con cosas imposibles

El turolense tampoco quiere que se olvide la magnitud del tesoro hallado: «En ese ajuar increíble se encontraron cosas imposibles, por ejemplo, un cuchillo de hierro inoxidable que una vez analizado se descubrió que era hierro meteorítico. Es importante este dato porque se supone que en esa época, la Edad del Hierro no había llegado todavía. También se descubrieron armas de caza que solo se habían visto entre los aborígenes australianos y muchos objetos pequeños de la vida doméstica que descubrimos con asombro que no eran tan distintos a cosas que hoy usamos, pinzas de depilar, ungüentos, telas tejidas con la misma técnica que las nuestras… Fue una cápsula del tiempo», remarca.

La tumba de Tutankamón también tiene su mito en forma de maldición alimentada por una serie de muertes calificadas por algunos como sospechosas: «Ten en cuenta –dice Sierra– que sin mito no hay eternidad. Para que un acontecimiento trascienda a las páginas de los periódicos tienes que convertirlo en un mito. Un mito, al final, es esa explicación que los humanos nos damos ante cosas que no conocemos de verdad», concluye. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents