Kiosco El Periódico de Aragón

El Periódico de Aragón

RESEÑA LITERARIA

Crítica de Miguel Ángel Ordovás de 'Ruslán y Liudmila': La fogosa creatividad del joven Alexandr Pushkin

Con un ímpetu netamente romántico Pushkin combina el gusto por las leyendas populares del pasado, sucesos asombrosos y situaciones emocionantes

Alexandr Pushkin, en una imagen de archivo.

Si se admite que la obra de Alexandr Pushkin es el origen de la literatura rusa moderna, entonces será fácil deducir que 'Ruslán y Liudmila' es el origen de dicho origen, ya que este poema épico fue la primera obra de su autor, a quien por cierto le granjeó ya fama y notoriedad cuando apenas pasaba de los 20 años. La colección Visor de poesía ofrece ahora una edición bilingüe del poema, con traducción y prólogo de Manuel Ángel Chica Benayas, en la que se incluye el texto completo en español por primera vez.

No es superfluo recordar la juventud de Pushkin cuando compuso este poema, ya que en cierto modo puede verse como un ejercicio de estilo en el que el autor ensaya su fogosa creatividad para ofrecer una obra que en su momento sacudió los académicos salones de la literatura rusa de la época. Con un ímpetu netamente romántico Pushkin combina el gusto por las leyendas populares del pasado, repletas de personajes fantásticos, sucesos asombrosos y situaciones emocionantes, y construye una historia de fuerte sabor tradicional.

Melancólico sentimiento de añoranza

Un mago malvado que rapta a la doncella, héroes que parten en su búsqueda y que en el camino han de enfrentarse con todo tipo de enemigos, brujos que ayudan y brujas que amenazan entran y salen por las páginas del poema con un ritmo trepidante, pese a que también hay momentos de calma con las descripciones de los lugares por donde se mueven los personajes, o en las intromisiones en las que el narrador aprovecha para deslizar sus propios comentarios.

Como en cualquier obra romántica, en 'Ruslán y Liudmila' es perceptible un melancólico sentimiento de añoranza por el pasado, que cuadra perfectamente con la forma en que se cuenta la historia, y con esa misma historia. No deja de resultar paradójico que una reivindicación del ayer como esta supusiera el avance hacia nuevos terrenos para las letras rusas, aunque quizá la enseñanza que pueda entresacarse de ello es que para encarar el progreso no hay que mirar necesariamente hacia delante.

La portada del libro.

'RUSLÁN Y LIUDMILA'

Alexandr Pushkin

Visor

225 páginas

Compartir el artículo

stats