El Museo de Huesca ha incorporado a su muestra los retratos de María Teresa Antonia de Borbón y Fernesio y de Bárbara de Braganza, dos obras que completan el discurso expositivo de la Sala 7 de Bellas Artes dedicada a los siglos XVIII y XIX y que renuevan su imagen.

El objetivo principal de esta actualización es mejorar la contemplación de las obras y, para ello, el museo ha cambiado el color de los paneles sobre los que se muestran los cuadros para optar por un azul intenso inspirado en la casaca del retrato del conde de Aranda que representa fidelidad y compromiso.

Esta Sala 7, en su espacio dedicado al siglo XVIII, muestra obras de Francisco de Goya y los hermanos Bayeu, pero también de otros autores con interesantes retratos centrados en el poder y la figura femenina.

Por otro lado, el siglo XIX de esta sala se centra sobre todo en la figura de Valentín Carderera, impulsor de la creación del Museo de Huesca y al que pertenecen estas dos nuevas obras que refuerzan la presencia en el museo de mujeres que han tenido un papel destacado en la historia.

El retrato de María Teresa Antonia de Borbón muestra a esta infanta de España e hija de Felipe V, mientras que el otro retrato expone en posición de medio cuerpo a Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI y mujer que destacó por ser una gran protectora de las artes.

Mejora continua 

Esta renovación de la sala se suma a los diferentes cambios que el Museo de Huesca realiza para mejorar la experiencia del visitante, como la instalación de un panel de recepción en la Sala 1 o la reapertura de la Sala de Doña Petronila con mejoras en la accesibilidad e iluminación.

Además de la exposición permanente del Museo de Huesca, hasta el próximo mes de enero de 2023 se puede visitar en la Sala 8 la muestra 'Joaquín Lizana, pasión por Egipto', una propuesta que pretende rendir un homenaje póstumo al egiptólogo y mecenas del museo oscense a través de su legado con cinco ámbitos y casi medio centenar de piezas. Todo un viaje a la cultura egipcia.