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En la gira 'Rigo Tour'

Julia Romero, energía zaragozana para el baile de Rigoberta

La artista aragonesa ha acompañado a la cantante catalana durante los últimos meses

Julia Romero (izquierda), junto a Rigoberta Bandini en uno de los conciertos de la gira recién finalizada.

Julia Romero (izquierda), junto a Rigoberta Bandini en uno de los conciertos de la gira recién finalizada. / Rigo Tour

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Paula Ribó, conocida artísticamente como Rigoberta Bandini, puso un punto y aparte a su carrera artística el pasado viernes 23 de diciembre. Y el lugar que escogió para aparcar -al menos, temporalmente- su frenético ascenso al olimpo musical español, fue Zaragoza. Pero, antes de llegar a ese apoteósico culmen, la cantante catalana presentó a su cuerpo de baile. Siete bailarinas entre las que destacaba, por el contexto, un nombre propio: Julia Romero.

Esta bailarina zaragozana, que se presentó ante un pabellón Príncipe Felipe abarrotado entre loas a su ciudad y a la Virgen del Pilar, ha sido una de las acompañantes en la primera y única gira de la artista catalana. Una oportunidad que surgió hace apenas unos meses, cuando la coreógrafa Marta Ros la descubrió en una actuación en solitario. "Le llamé la atención, y me convocó para un casting cerrado. Primero, me seleccionaron como 'cover', como sustituta, en los meses de verano. Pero, desde septiembre, ya he hecho toda la gira como miembro fijo del cuerpo de baile de Rigoberta", explica a este diario.

De esta forma, a Julia Romero se le presentó la oportunidad de su vida a sus 25 años. "Ha sido una experiencia muy bonita, porque todo lo que había hecho hasta ahora era en otro tipo de circuitos, no en algo tan comercial", asegura. Unos meses que la propia bailarina define como muy "intensos", pero de los que Romero solo extrae cosas positivas: "Prácticamente, hemos estado viajando de jueves a domingo, y eso te cambia las rutinas por completo. Pero también hace que el equipo comparta muchísimo tiempo junto, desde los vuelos y las cenas a las pruebas de sonido y los ensayos. Al final, es una especie de campamento intensivo de trabajo".

Un "campamento" en el que Rigoberta Bandini se mostraba tal y como es. Es decir, como una persona "normal y corriente". "Paula (por Rigoberta) es muy cercana y muy trabajadora. El ambiente con ella ha sido muy enriquecedor", subraya Romero, quien además destaca su enorme "confianza" en el equipo, lo que provoca que todo haya sido, en palabras de la zaragozana, "muy fluido, muy orgánico y muy natural".

Originalidad, frescura y veracidad

Tanto es así que, para Julia Romero, esa naturalidad de la que Rigoberta Bandini hace gala es una de las claves de su éxito. "Es una mezcla de factores -expone la bailarina-. En primer lugar, uno de los secretos del éxito de su proyecto es la originalidad, con una propuesta única y muy personal. Además, escribe sus propias letras, lo que aporta una frescura y una veracidad que hacen que te la creas. Por último, como ha hecho teatro y doblaje, conoce perfectamente el mundo del espectáculo, por lo que consigue unos directos muy potentes".

"Da igual que hayas bailado el 'Ay mamá' 37 veces, te sale la energía igualmente. Son canciones muy épicas y potentes"

Precisamente, la tarea principal del cuerpo de baile de la cantante catalana es mantener el alto voltaje que esta imprime a sus canciones en sus directos. Alguna de ellas, como 'Ay mamá', convertidas en absolutos iconos para la juventud. "Da igual que la hayas bailado ('Ay mamá') 37 veces, te sale la energía igualmente. Para la mayoría es la primera vez que la escuchan en directo, por lo que tienes que ser profesional y estar igual de concentrado que la primera vez. Aunque son canciones tan potentes y épicas que no te cuesta, ya que cada vez que suenan el estadio se viene abajo", señala Romero.

La bailarina zaragozana Julia Romero, en el parque infantil donde jugaba de niña.

La bailarina zaragozana Julia Romero, en el parque infantil donde jugaba de niña. / ANGEL DE CASTRO

Por otra parte, la artista zaragozana también resalta la evolución de los cuerpos de baile en la música actual, que lejos de ser un mero "adorno", "ya están integrados en el espectáculo". Una tendencia que artistas como la propia Rigoberta Bandini o Rosalía han contribuido a asentar y que, dice Romero, les hace sentirse "más realizadas". "Ahora, sabes que la gente va a verte y que no vas a estar detrás, como el niño que hace de árbol en la función de Navidad del colegio", reivindica la bailarina. Asimismo, Romero también señala otro factor que ha propiciado el cambio de percepción sobre el baile: "Tik Tok también está influyendo en que el público le dé más valor".

Un futuro prometedor

En cuanto a su futuro, tras el parón indefinido anunciado por Rigoberta Bandini, la bailarina zaragozana volverá a Barcelona, donde estudia desde hace años en el Instituto de Teatro. Unos estudios que, por cierto, ha compaginado durante estos últimos meses con los viajes de la gira. Y es que la pasión de Julia Romero por el baile viene de lejos, prácticamente desde que nació. "Mi madre también es bailarina, y yo ya empecé a los tres años con el ballet, aunque sobre todo donde bailaba era en casa", afirma.

Una gira recién concluida y una experiencia que, sin duda, han forjado una relación "muy especial" entre Julia Romero y todo el equipo, y para la que la zaragozana estará preparada de nuevo si llega el caso, pese a que asevera que "nadie sabe lo que pasará". "Seguiré haciendo lo mío, con mis estudios, mis ensayos y los trabajos que me vayan saliendo. Pero, si Rigoberta vuelve a llamar a mi puerta, estaré disponible", concluye.

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