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PREMIO SIMÓN A MEJOR OBRA POR CONTRIBUCIÓN SOCIAL

'Luz de gas', una lucha contra el olvido

«Si hacer memoria es reivindicar, sí se puede decir que estamos haciendo una reivindicación, aunque esta es necesaria» señala la directora del documental, Ana Asión_

El documental es una lucha contra el olvido de toda una comarca.

El documental es una lucha contra el olvido de toda una comarca. / EL PERIÓDICO

Andrea Muñoz

ZARAGOZA

«Ha superado todas mis expectativas», asegura Ana Asión, directora y guionista de 'Luz de gas', documental ganador del Premio Simón a Mejor Obra por Contribución Social hace justo una semana. Una producción que refleja el recorrido y declive de la central térmica de Andorra y por ende, del sector energético turolense ligado al carbón. Tras la gran acogida, la directora quiere, ante todo, plasmar su agradecimiento: «Cada día que pasa estamos más satisfechos porque vemos que le gusta a la gente y el público lo ha acogido muy bien».

Es un proyecto que surge a raíz de la noticia del desmantelamiento de la central térmica de Andorra; las compañeras de Asión le proponen hacer un documental sobre ello –ella es profesora de Historia del Arte– y acepta sin dudarlo. El proyecto no solo centra su atención en la central de Andorra sino que hace un recorrido por la industria energética en el territorio, desde el cierre de las minas de carbón de Ariño en 2019. El largometraje nace con el objetivo claro de que este asunto «no caiga en el olvido» y trata temas como la España Vaciada o la despoblación, un componente geográfico «necesario» para acercar a los aragoneses a la realidad de nuestro territorio.

Memoria y reivindicación

El trabajo no se define como reivindicativo sino que busca visibilizar una situación: «Nosotras como historiadoras del arte queríamos un documento que fuera lo más objetivo y fiel a lo que ha sido la realidad. Si hacer memoria es reivindicar, sí se puede decir que estamos haciendo una reivindicación, aunque esta es necesaria por parte de todos para que no quede en el olvido, no nos silencien y no nos hagan luz de gas, como dice el propio título y nos hagan creer que esa realidad no ha existido nunca». Un reportaje que funciona como concienciación de la importancia del patrimonio industrial, el cual sigue estando muy denostado: «Se ha tirado la central sin ningún tipo de autocrítica. Queremos que esto sirva para crear una conciencia a nivel social de todo lo que es el patrimonio industrial y lo que nos afecta como sociedad y como persona».

'Luz de gas' es «completamente objetivo», dice con rotundidad Ana Asión, y su finalidad es recoger todas la voces de esa situación, desde las personas que apoyaban el derrumbe hasta las defensoras del patrimonio, pasando por ecologistas y antiguos trabajadores. Todos estas miradas tienen un hueco en 53 minutos para retratar un hecho que ha marcado la historia del Bajo Aragón. Esta idea nace desde el punto de vista histórico y patrimonial, pero agrega el ingrediente de la cercanía y el lado personal: «Llegó un momento que me di cuenta que necesitaba, por mí misma, que estuviera eso ahí».

Ana Asión recogiendo el Premio Simón para ‘Luz de gas’.

Ana Asión recogiendo el Premio Simón para ‘Luz de gas’. / Jaime Galindo

Si hay una palabra que pueda describir este documental sería «honesto», confiesa Ana Asión y es lo que mejor lo define: «No nos hemos posicionado, simplemente hemos expuesto lo que había. Nuestro principal objetivo era que se viera, que se pueda proyectar en muchos sitios y que la gente conozca todo esto. No queremos crear un pensamiento, sino que vean todo y ya cada uno sea crítico consigo mismo. Conociendo todas las opiniones se puede ser crítico».

El destino, todo el mundo

Se trata de un largometraje que nace con la intención de que llegue a todo el mundo: «Los reconocimientos están genial porque reafirman que es un producto válido y de calidad, pero a mí me encantaría que se pusiera en escuelas, institutos y universidades para que la gente se empapara de todo esto porque, aunque es un caso concreto de una zona, hay muchos sitios que también han vivido casos similares».

El documental también hace un guiño a su amigo y compositor Joaquín Carbonell: «Yo era muy amiga suya, él era de Alloza y siempre hemos hablado mucho de todo esto, sobre todo cuando cerraron las minas, él estuvo allí luchando en Ariño. De alguna manera, he querido homenajearlo por todo lo que él estuvo luchando». En el documental aparecen dos canciones suyas, la primera que aparece al principio es El carbón es todo negro y al final, De Teruel no es cualquiera, interpretado por su íntimo amigo Gran Bob, Roberto Artigas. «Era necesario que Joaquín estuviera», afirma Ana Asión.

Una imagen del documental 'Luz de gas'.

Una imagen del documental 'Luz de gas'. / EL PERIÓDICO

Es una producción que inevitablemente invita a la reflexión por la perspicacia con la que se presentan los hechos: pensar, intentar empatizar y entender toda esta situación. Ana Asión ha querido regalar con este documental un recuerdo a los habitantes de la zona para preservar el recuerdo de una industria que ha dado a sus habitantes vida durante varias décadas: «De alguna manera es eso lo que he querido hacer; me parece fundamental que lo tengan y la memoria esté ahí. Si puede servir como presente, yo encantada»

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