Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

OPINIÓN

Guardando las distancias: El maestro de la luz y la vida

Llegué a pensar en quién escuchaba más, si el entrevistador o el entrevistado

El director de fotografía José Luis Alcaine visitó Zaragoza esta semana.

El director de fotografía José Luis Alcaine visitó Zaragoza esta semana. / Jaime Galindo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Daniel Monserrat

Daniel Monserrat

ZARAGOZA

Después de los saludos de rigor y de preguntarle si había madrugado mucho para venir a Zaragoza, José Luis Alcaine, de 84 años, me dijo con alegría: «Nada grave, cuando hay que rodar un amanecer en verano, los del cine nos tenemos que levantar a la cuatro de la mañana». Alcaine es el mejor director de fotografía que hay en España y, además de trabajar con Pedro Amodóvar desde Mujeres al borde de un ataque de nervios, ha estado al lado de otras personalidades como Víctor Erice y Carlos Saura solo por citar algunas. Esta semana ha inaugurado el Campus de cine y series La Inmortal organizado por la Asociación de Informadores Cinematográficos de España y el Ayuntamiento de Zaragoza en la Filmoteca.

Alcaine no solo agradecía como solo hacen las personas que lo dicen desde la sinceridad todas las buenas palabras que le dedicaba la gente durante la rueda de prensa en la que intervino sino que cuando llegó el turno de las entrevistas, solo le pidió una condición a la organización, hacerlas por la mañana ya que necesitaba un tiempo para preparar la clase magistral que iba a impartir por la tarde. Algo que denota ante todo respeto por su trabajo y por el de los demás.

La deriva del cine

Tuvimos una conversación extremadamente agradable en la que Alcaine no solo derrochó amor y pasión por su oficio sino que también se mostró preocupado por la deriva que está tomando el cine. Y lo hizo no con una queja sino con un pensamiento muy desarrollado sobre las causas de lo que estaba pasando y la necesidad de no dirigir al espectador si queremos que siga acudiendo a las salas.

Pero más allá del discurso elaborado de una persona extremadamente culta y reflexiva que aborda con el mismo trato la luz que las palabras por lo que parece, fue una entrevista, y no siempre ocurre, en la que no sé quién escuchaba más, si el entrevistador o el entrevistado. El director de fotografía se tomó su tiempo para contestar a cada una de las preguntas y respondía de esa forma que solo hacen los que valoran a la persona que tienen enfrente, esperando su asentimiento o su contrarréplica.

Por eso, quizá cuando la responsable de prensa de La Inmortal nos indicó que habíamos agotado el tiempo casi me molestó más por él que por mí, aunque yo me hubiera quedado hablando con el maestro de la luz (aunque a él no le guste mucho esa «exageración») un buen rato más.

Como Carlos Saura

José Luis Alcaine es como el ya ausente Carlos Saura, personas privilegiadas que han conseguido construir un camino maestro basado en la ilusión por la creatividad y en el afán vitalista que te lleva a no parar. El oscense prácticamente no paró hasta que finalmente su estrella se apagó y Alcaine, a pesar de sus 84 años, no se puede decir que haya bajado el ritmo. Una leyenda viva del cine español que, por cierto, también tiene su sello aragonés. La familia del director procede de la localidad turolense de Alcaine desde donde en el siglo XIX emigraron a Andalucía. Está claro que la leyenda del cine en Aragón sigue creciendo. Una comunidad que bebe y vive el cine como se demuestra en iniciativas como este Campus La Inmortal que ha conseguido llegar a los 300 inscritos. Una actividad que cumple este año su tercera edición y que ha crecido en días y programación. La alianza entre la Asociación de Informadores Cinematográficos de España y Zaragoza sigue en muy buena forma. ¿Habrá una tercera gala de los Feroz en la capital aragonesa? 

Tracking Pixel Contents