CULTURA EN EL MUNDO RURAL

El bosque sonoro anuncia su fin en Mozota para redimensionar el proyecto

El proyecto cultural anuncia el cierre de una etapa que culminará este fin de semana con la celebración de su quinta edición en su tradicional ubicación y que ha alcanzado sus mejores cifras de venta de entradas de la historia

“Cerrar el domingo con Amaral es el mejor cierre que podríamos imaginar para esta etapa tan maravillosa que hemos vivido con este proyecto", explica Víctor Domínguez

León Benavente en su actuación del pasado El bosque sonoro en Mozota.

León Benavente en su actuación del pasado El bosque sonoro en Mozota. / Javier Rosa

Daniel Monserrat

Daniel Monserrat

A punto de colgar el cartel de sold out, El bosque sonoro acaba de anunciar por sorpresa que el festival no se volverá a celebrar en la arboleda de Mozota y que la quinta edición que empieza este viernes supondrá el fin de un ciclo que trasladará el proyecto cultural a otras ubicaciones en las que se está trabajando. Dicho de otra forma, los promotores han decidido redimensionar el proyecto que, ante la falta de apoyos institucionales, siempre pendía de un hilo económicamente. ¿Qué significa esto? Que se acabaron los conciertos grandes, al menos de momento, aunque la idea es seguir con la idea que mueve desde el principio al proyecto, llenar el mundo rural de cultura.

En la primavera de 2020, tres habitantes de Mozota decidieron, en plena pandemia, recuperar un espacio natural en el que los vecinos jugaban de niños y convertirlo en un lugar donde poder presentar propuestas culturales de interés que colocaran a la pequeña localidad de apenas 100 habitantes en el mapa. Adaptándose a las medidas de seguridad impuestas por la pandemia al principio y volviendo a la normalidad después, durante estos 4 años han pasado artistas de la talla de Iván Ferreiro, Los Planetas, Viva Suecia, La Habitación Roja, La Pegatina, Amaia, Xoel López y León Benavente, entre otros. 

Luz Casal, Rodrigo Cuevas... y Amaral

El pistoletazo de salida de la quinta edición del festival se dará este viernes con la actuación de Luz Casal y Rodrigo Cuevas. El sábado pasarán por el escenario de esta localidad El Kanka y Depedro. El fin de semana terminará con el colofón final: Amaral dará aquí su único concierto en Aragón este 2024, y lo hará ante un público reducido de 2.000 personas en un concierto íntimo para el recuerdo. “Cerrar el domingo con Amaral y estar a punto de colgar el cartel de ‘Todo vendido’ es el mejor cierre que podríamos imaginar para esta etapa tan maravillosa que hemos vivido con este proyecto, y en esta ubicación. Queremos que El bosque sonoro tome un nuevo rumbo y siga evolucionando. Viendo el resultado en Mozota, creemos que el mismo impulso en otro territorio puede ayudar a crear nuevas propuestas culturales, ver nacer pequeñas empresas o ser el inicio de nuevas asociaciones dedicadas a la cultura o dinamización social, como aquí ya ha sucedido", cuenta Víctor Domínguez, portavoz de la asociación El Bosque Sonoro y de OCRE.

El surgimiento de Ocre

De la filosofía de este festival, y con el objetivo de trabajar por la vertebración del territorio a través de propuestas culturales cuidadas y adaptadas a la singularidad de cada territorio, nació hace dos Ocre (Organización Cultural en el Entorno Rural). Esta organización sin ánimo de lucro dedicada al desarrollo y promoción de proyectos culturales y artísticos en el entorno rural, reparte su actividad por varios territorios aragoneses de las tres provincias y su oferta cultural abarca desde festivales de música, cine o danza a la programación de conciertos y actividades de dinamización cultural, especialmente en aquellos municipios denominados como ‘áreas de baja densidad de población’. Ocre ha sido el artífice de proyectos culturales como El bosque sonoro, el Festival de las Artes de Ayerbe Brizna, Doña Festival, Danza Mínima, Paisaje Sonoro, La Azotea de los Beatles o el proyecto de interacción artística ‘Lo que fuimos y lo que somos’ en Aladrén. “Desarrollamos estos proyectos culturales en lugares implicados en la cultura y todo lo que ello conlleva. Nuestro objetivo es seguir trabajando en esta línea para poder crear otras propuestas en municipios comprometidos con la causa y que, las que ya hemos creado, evolucionen y continúen de la mejor manera posible”, cuenta Domínguez.

Además, en el último año ha dado un salto exponencial y continúa evolucionando pasando al terreno de la formación, participando en diferentes foros y proyectos de investigación cultural, y creando un curso extraordinario junto a la Universidad de Zaragoza que también se ha llenado. Se trata del Curso Extraordinario ‘Nuevas metodologías en el desarrollo de proyectos culturales en el entorno rural’ que cuenta con el apoyo de Unizar y de la Cátedra DPZ sobre Despoblación y Creatividad, así como la participación de ponentes tan relevantes como Jazmín Beirak (Directora General de Derechos Culturales en el Ministerio de Cultura) que tendrá lugar en el Santuario de la Virgen de las Lagunas en Cariñena.