LA ACTUALIDAD ESCÉNICA EN ARAGÓN

Josep María Pou: "El teatro es, por encima de todo, un sanatorio al que acudir"

Tras el paso de Aitana Sánchez-Gijón por el Teatro Principal con la obra ‘La madre’ por Zaragoza, ahora lo hace el intérprete catalán con ‘El padre’, desde este jueves hasta el domingo

Josep María Pou posa este miércoles en el Teatro Principal de Zaragoza

Josep María Pou posa este miércoles en el Teatro Principal de Zaragoza / LAURA TRIVES

Andrea Sánchez

Andrea Sánchez

Josep María Pou (Mollet del Vallés, Barcelona) aterriza en el Teatro Principal para dar vida a Andrés, un hombre de 76 años que está perdiendo la memoria, pero se resiste a aceptar ningún tipo de ayuda. A medida que trata de dar sentido a sus circunstancias cambiantes, empieza a dudar de sus seres queridos, de su mente e incluso de su propia vivencia de la realidad. Las funciones previstas de 'El padre' van desde este miércoles hasta el domingo, cuatro en total.

Después de que Aitana Sánchez-Gijón representara la obra 'La madre' en el coliseo zaragozano hace una semana, ahora es el turno de Josep María Pou con 'El padre'. Ambas piezas, junto con 'El hijo', forman una trilogía de Florian Zeller en la que el autor explora la confusión y juega con el espectador y la puesta en escena. «Florian no se limita a escribir, intenta innovar con un nuevo lenguaje escénico que lleva al límite», ha declarado Pou, este miércoles, en la presentación de la obra.

«Empezó tímidamente a explorar caminos con la confusión mental en 'La madre'. Con 'El padre' se animó mucho más y lo llevó al extremo», ha subrayado el actor sobre los trabajos de Florian Zeller. Durante la representación, de una hora y 25 minutos de duración, el dramaturgo consigue que el espectador viva la obra desde el punto de vista del protagonista: «Andrés empieza a vivir una confusión, a no entender que ocurre a su alrededor, comienza a perder la noción. Y, el público, pasa por la misma situación, a través del talento teatral conseguimos que a los 10 minutos diga: ‘¿Qué está pasando’?».

Un juego que se mantiene hasta el final de la función. Pou lo ha calificado de «arriesgado y divertido» y ha confesado que durante sus casi 60 años de profesión «pocas veces» ha visto al público «tan conmocionado tras la función». Esta reacción del púbico subraya la intensidad y fuerza de la obra. «Para mí es el personaje con el que más satisfecho estoy de los más de 70 que he interpretado en teatro», ha añadido.

El actor ha relatado una emotiva anécdota que le ocurrió un mes después del estreno de la obra: «Al salir del teatro estaba hablando con el público y una mujer se me acercó. Me aseguró que no estaba loca, que estaba en sus plenas facultades y que le había cambiado la vida. La mujer se sentía la peor hija del mundo por haber tenido que dejar a su madre en una residencia; me confesó que llevaba seis meses cargando con una enorme culpabilidad. Sin embargo, tras ver la obra, sintió que había dejado atrás esa carga por primera vez».

Una reacción inesperada

Pero los espectadores no son los únicos emocionados. A Pou ya se le había ofrecido este papel, pero lo rechazó. Un tiempo más tarde, los productores le insistieron: «Vuelve a leerlo con interés, tal vez ahora encuentras un motivo». Con reticencias, se puso a leer y a los 15 minutos tenía un nudo en la garganta y la piel de gallina. Terminó llorando y se preguntó «¿Qué me está pasando? Conozco la obra de sobra y me emocioné como nunca antes lo había hecho». 

Esta emoción Pou la achaca a la pandemia: «Nos cambió a todos la visión que teníamos de los ancianos, las residencias y los cuidadores». «Nos hizo hipersensibles a los problemas de los mayores», ha añadido el actor. «A veces les tratamos de forma especial, como si fueran niños o inútiles», ha manifestado. En la obra, el protagonista tiene una lucha constante contra su enfermedad «que le está borrando del mundo y no le permite mantener su dignidad», ha explicado Pou.

En 'El padre', el protagonista «se revela» y hay escenas con «mucha fuerza y de confrontación entre padre e hija». Pou ha recordado otro incidente en un teatro de Madrid, donde una mujer se abalanzó sobre él llorando desconsoladamente y gritándole «¡Papá, papá!». En esta línea, el actor definió el teatro «por encima de todo» como «un consuelo, un sanatorio al que acudir de vez en cuando, como a la farmacia, a por un calmante».

Junto a Pou están sobre el escenario Cecilia Solaguren, Alberto Iglesias, Elvira Cuadrupani, Jorge Kent y Lara Grube, en una producción del Teatro Romea de Barcelona que dirige Josep María Mestres. Pou destacó el trabajo de dirección y escenografía como «fundamentales» para esta función.

La obra se estrenó en 2012 en el Théâtre Hébertot de París causando un gran impacto y consiguiendo una reacción muy positiva tanto de la crítica como del público. Se ha representado en más de 50 países, incluyendo España, estados Unidos, china, Brasil, Perú, Japón, Australia, India, Itañoa y Sudáfrica. Además está considerada como una de las mejores dramaturgias de los últimos tiempos.