CONTRACORRIENTE

Haris Vera: "El poema es una reflexión profunda sobre la realidad"

En 1981 creó la revista poética ‘Cristal’, que durante ocho años publicó a más de 300 autores. Ahora, 35 años después de su cierre, retoma el proyecto con la misma intención, dar voz a los poetas que tan difícil lo tienen con las editoriales

Haris Vera, ayer en la puerta de la Biblioteca de Aragón en Zaragoza.

Haris Vera, ayer en la puerta de la Biblioteca de Aragón en Zaragoza. / Laura Trives

Usted se embarcó en el proyecto de editar la revista poética ‘Cristal’ por primera vez en 1981. ¿Qué le llevó a hacerlo?

La propia personalidad de uno. Yo de adolescente era muy tímido y se me daba mal la comunicación oral, y veía que la forma de expresarme en libertad y diciendo lo que quería lo conseguía en la soledad de mi cuarto, con la poesía como medio de expresión. Eso me permitió conocerme. Antes de sacar el primer Cristal, ya había hecho artesanalmente cuadernos de poesía que salía a vender en la calle. En 1979 llegué a Tarazona como profesor y no quería que mi nueva profesión me quitara tiempo para la poesía y me apartara de ella. Y ahí me salvó Cristal , que me permitió seguir con mi pasado y, además, estaba en una tierra que tiene gran relación con Bécque y me impregné de su espíritu. También había una cuestión educativa, pues pensaba que mis alumnos se iban a educar mejor leyendo y escribiendo poesía. En aquel tiempo las revistas literarias eran habituales. Se reunían grupos de amigos y editaban para tener una voz. Éramos gente que teníamos necesidad de buscar una voz y no teníamos quién nos editara, así que crear una revista era la manera de tenerla.

La revista, en aquella primera etapa, se mantuvo durante ocho años. ¿Cree que cumplió los objetivos que se había planteado? 

Para mí fue increíble. En lo personal, para una persona tan insocial como yo me permitió abrirme. Pero además, llegamos a tener diez miembros fijos en la revista, y otros diez colaboradores habituales en tareas de distribución, etc; publicamos a más de 300 poetas de toda clase y condición, realizamos numerosos actos públicos como recitales, semanas culturales... La situación de los poetas era tan pobre que Cristal acabó siendo un centro de reunión de autores no solo aragoneses sino también nacionales.

¿Y por qué tuvo que clausurarse?

Todo iba bien. Incluso llegamos a tener subvenciones de las instituciones y ahí la cosa comenzó a malearse, pues entró tanta gente, con tantos intereses, que ya no eras libre de escribir lo que querías, había cierta censura y me vi en la necesidad de cortar. 

¿Y qué le ha llevado a retomar ahora el proyecto, 35 años después de su clausura?

En realidad, el mismo hecho. Se sigue con el mismo modelo de siempre. Las editoriales no publican a la gente que no es conocida o popular. Sí lo hacen con presentadores de TV, influencers, políticos... gente que me extraña que tenga mucho calado poético. Se busca vender, que el nombre del autor te lo dé todo hecho, y no se dedica tiempo a buscar nuevos talentos. Incluso las editoriales te piden dinero para publicarte, así que tanto yo como otros poetas necesitamos un instrumento para comunicarnos y estar en contacto con lo que nos gusta; la poesía aúna pensamiento y forma de una manera bella.

¿Cómo nutre sus contenidos? ¿Dónde encuentra a los autores?

La nueva etapa acaba de empezar y recurro a Facebook para poder comunicarme con gente con la que había perdido contacto y con todo aquel que quiera publicar. En ello estoy.

Sorprende la forma de distribuirla, directamente en la calle.

Como hacía al principio, sí, pues los distribuidores se quedan una parte y, además, llevas la revista a una librería y parece que te están haciendo un favor. Cuando cuadren gastos e ingresos, ya veremos. Por ahora prefiero hacerlo así. En Facebook voy anunciando dónde estoy cada día.

Le he oído hablar alguna vez de que ‘Cristal’ es una publicación de poesía comprometida ¿qué quiere decir con ello?

Yo le llamo poesía heroica, que es aquella que tiene que ir a contracorriente de los poderes fácticos que lo censuran todo, lo vetan todo. Simplemente expresar tus pensamientos te pone en contra de un montón de cosas y te hacen la vida imposible. Por eso para hacer una revista en la que quieres tener una voz clara, humanista, abierta y libre tienes que ser un héroe para sobrevivir.

¿Por qué hay que leer poesía?

Leer y escribir poesía es muy importante para establecer un contacto con el alma de la realidad, si es que existe, o con lo poco que queda de alma. El poema es una reflexión profunda sobre la realidad, sobre el ser. La poesía te obliga a reflexionar, a ir al grano de las cosas. Algo que las redes sociales no permiten, pues te obligan a escribir con frases cortas con las que no se puede profundizar y te mezclan tu mensaje con política, fútbol o pornografía. Tengo claro que el único medio para ser uno mismo es que la gente aprenda a buscar en su casa un rincón para estar a solas y reflexionar sobre lo que quiere hacer y lo que quiere ser, pues si no sabes quién eres y qué quieres, poco puedes aportar a la sociedad. Esos momentos a solas y escribir esos pensamientos, si es en forma de poemas mejor, pues te obligas a hacer un ejercicio de síntesis y de concreción de palabras, es esencial para aclararte en tu vida y aportar a la sociedad tu punto de vista. 

undefined

Suscríbete para seguir leyendo