Las Turbulencias de Javier Losilla: Una vigilia con las chicas listas que logran quitarme el sueño

El sol nunca se pone en los pastos de Montana, ni en Beth Gibbons, Ibibio Sound Machine, Argentina, Carmen K. Salmerón y Amy Winehouse

Beth Gibbons, en una imagen promocional.

Beth Gibbons, en una imagen promocional. / EVA VERMANDEL

Javier Losilla

Javier Losilla

«Oh amor susurrante, ven a mí cuando puedas», canta Beth Gibbons en 'Whispering Love', una de las canciones del que, en puridad, es su primer disco en solitario: 'Lives Outgrown' (Domino / Music As Usual). Gibbons, la voz de Portishead, ha tardado mucho tiempo en mostrar su talento al margen de sus compañeros de grupo, si exceptuamos un par de grabaciones de las que no pueden decirse que fueran su debut como solista. Uno de esos discos ('Symphony Of Sorrowful Songs', 2019), en el que, junto a la Polish National Radio Symphony Orchestra interpretó en polaco la extraordinaria obra homónima de Henryk Górecki, ha influido musicalmente no poco en 'Lives Outgrown'. Se trata de un álbum crepuscular, con una producción exquisita, en el que la cantante va desgranando canciones propias y otras escritas al alimón con Lee Harris. Lo hace con voz envolvente, sin aspavientos, sobre unas músicas que indagan, además de en la tímbrica de los instrumentos, en una dinámica de conjunto, fruto, sin duda de una experimentación rigurosa. Cuerdas, metales, armonio, piano, vibráfono, guitarras, órgano, percusiones y coros conforman un vibrante y sinuoso universo sonoro. Las cuerdas resaltan en 'Burden Of Life', y los juegos de percusiones lo hacen en 'Rewind'. «Los sueños están en venta desde lejos», asume en For Sale, una pieza de aromático ambiente árabe. 

La nigeriana Eno Williams lleva la voz cantante en Ibibio Sound Machine, formación que en 2022 publicó 'Electricity', excelente congujación de africanía y electrónica. Ahora la formación está de vuelta con 'Pull The Rope' (Merge Records / Popstock!), una batidora de funk, highlife camuflado y arrebatos bailables de los años 70, 80 y 90. Los sintetizadores hacen su agosto en un grupo de canciones en las que encontramos tanto ecos de Labelle como de Talking Heads. Hacia el final, el funk se hace más duro y aparecen los sonidos industriales ('Dance In The Rain').

Argentina y 'Yellowstone'

La cantaora Argentina se fue a Cuba no para caribizar su cante, sino para traer a su terreno, sones, boleros, rumbas y demás movimientos de la isla caimanera. El resultado es 'Mi idilio con la Habana' (LP Flamenco), álbum que trae poca información y mucho cante. En algunas piezas Argentina se transmuta en una Lupe flamenca, y en otras reformula enseñanzas de los viejos soneros, como en 'La Candela de Lola', donde va más allá de la muy conocida 'El cuarto de tula', o revisa las claves del 'filin', como en 'Vivir sin mí'. Diferentes artistas (de Puma 70 Salsa Orchestra a Indira Sánchez, pasando por Pancho Céspedes y Son de Cuba & Compañía) colaboran en ese viaje, más de vuelta y media que de ida y vuelta, en el que brillan especialmente por su encaje armónico y la voz de Argentina, el fandango 'Si mi voz volara en tierra' y 'Guajira marchenera'. 

Los miembros que forman el clan Dutton no son mafiosos sino vaqueros, y no trafican con alcohol, ni drogas, ni extorsionan a la manera tradicional. Son los personajes de la serie 'Yellowstone' (SkyShowtime), protagonizada por Kevin Costner, quien también ejerce de productor ejecutivo, y creada y dirigida por Taylor Sheridan. Los Dutton, que tienen en el estado de Montana el rancho más grande de Estados Unidos, tienen de adversarios al Parque Nacional de Yellowstone, a los miembros de una reserva indígena y los inversores de otros estados que quieren sacar tajada de las bellezas de Montana, alterando el paisaje. Pero no se trata aquí de luchas ecológicas sino de poder, mantenido sin pudor ni contemplaciones. Y si hay que liquidar al adversario, pues se le da pasaporte, y punto. 'Yellowstone' tiene, en su plateamiento, no pocas concomintancias con 'El Padrino', aunque aquí, tras John Dutton, el jefe, no toman las decisiones fuertes los hijos sino la hija: Beth, una ilustrada, lista y algo alcohólica canalla, interpretada magistralmente por Kelly Reily. Una gran serie de poderosos sobre el país más poderoso del mundo.

Carmen K. Salmerón y Amy Winehouse

La trayectoria periodística (escrita y audivisual) de la almeriense Carmen K. Salmerón excede cualquier reseña que exija ajustarse a un espacio dado. La música (toda, pero el flamenco en particular) es su campo de batalla profesional. Y la gastronomía. De ahí su libro 'Gastronomía Flamenco-Punk' (Miscelánea). La cosa va así: Carmen propone un conjunto de recetas. Cada una tiene una introducción a modo de entrante informativo. Luego, vienen los ingredientes y las instrucciones para elaborar el plato. Y finalmente, las propiedades nutricionales de cada receta. Y algo más, claro: una recomendación musical para escuchar mientras se cocina o se come. ¿Y cómo cuenta todo eso la despierta Salmerón? Pues con una escritura que tiene la cadencia del flamenco más largo, y el picante más lúdico del punk. Así, que a leer, a escuchar, a cocinar y a comer.

El volumen 'De su puño y letra' (Libros del Kultrum), de Amy Winehouse no se escucha (aunque trae un buen número de letras de canciones) pero facilita comprender mejor la corta, turbulenta y artísticamente fructífera vida de la una creadora singular. Aclaremos: no estamos ante un estudio puntilloso y exhautivo de la vida y la obra de Amy. 'De su puño y letra' es libro armado con cartas, poemas, dibujos, fragmentos de diarios y muchas fotos (su familia también aporta su mirada sobre la artista). Confesiones como «escribo canciones sobre cosas que no puedo superar como persona, y eso me ayuda a sentirme mejor» dan una idea de cómo Amy se enfrentaba a sus demonios. ¿Estamos ante un libro para seguidores muy pasionales de Winehouse? Probablemente, pero eso no invalida otras lecturas. Su talento quedó muy claro en sus canciones; aquí se propone cierto recorrido emocional. 

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