Novedad literaria

David Gascón (presenta 'El laberinto del Iris'): “Intentar conocerme a mí mismo es el hilo común de toda mi obra”

Tras publicar 'Memento mori' (con artículos publicados en EL PERIÓDICO DE ARAGÓN) en 2019, el escritor zaragozano David Gascón publica este jueves 'El laberinto del Iris' en el museo Pablo Gargallo a las 18:30

David Gascón, autor de 'El laberinto del iris'

David Gascón, autor de 'El laberinto del iris' / David Gascón

Alba Ortubia

¿Cómo ha afrontado la creación de la novela?

El libro empezó a gestarse al poner en orden las anotaciones de los cuadernos que tenía macerando desde hace muchos años. Fue a raíz de la pandemia cuando pude a sentarme a leer y seleccionar lo que sentía que podía ser interesante. Entre 2020 y 2023 he ordenado las ideas y pensamientos cruzados que se han ido acumulando a lo largo de años de viajes y experiencias. 

'El laberinto del Iris' es una novela con un trasfondo de búsqueda del autoconocimiento. ¿Qué le lleva volcarse en su mundo interior? 

El ser humano, como ser pensante, está condenado a la búsqueda del autoconocimiento. Nos pasamos toda la vida dándole vueltas al sentido de la existenica y analizando quién es uno realmente, no lo que el otro o la sociedad te ha contado que eres. Yo creo que este libro era en el fondo una excusa para intentar entender quien soy yo. Intentar conocerme a mí mismo es un punto en común de toda mi obra.

El título “El laberinto del Iris” surge de un momento en el que para el protagonista, el reflejo de sus ojos en el espejo adquiere un carácter trascendente. ¿Usted también encuentra la trascendencia en la cotidianidad?

Me he dado cuenta de que con el paso del tiempo llegas a simplificar mucho la vida. La mayor parte de cosas que la sociedad nos ofrece tienen fecha de caducidad y son instantáneas porque enseguida empiezan a perder valor. En cambio, en las pequeñas cosas puedes encontrar el límite del universo: observar las hebras de tu iris, tener una conversación con alguien, una caricia… Yo creo que el infinito está dentro de nosotros pero es difícil llegar hasta él. Nuestro mundo es muy complejo y a veces no lo vemos. El libro lo que cuenta es el camino del personaje, en el que me incluyo a mí mismo, a darse cuenta de ello.

El libro empieza con el protagonista divagando en un avión. ¿Por qué este punto de partida?

Como cofundador de la empresa tecnológica Libelium, viajaba mucho por trabajo. También me dedico al mundo de la música electrónica bajo el nombre de David Meiser, y eso me lleva a viajar mucho por Europa y Latinoamérica. Cogía entre tres y cuatro vuelos al mes y me di cuenta de que ver el mundo desde la ventanilla vuelve un poco filósofo a todo el mundo, porque ve como el mundo a sus pies se vuelve pequeño y tomas distancia con la cotidianidad. Muchas observaciones que aparecen en mis libros han surgido en aviones.

Su carrera como ingeniero ha sido muy reconocida: en 2018 fue reconocido por la Real Academia de Ingeniería como el joven Investigador más importante de España. ¿Cómo se convierte un ingeniero en escritor?

Lo que une al ingeniero, al escritor y a todas las profesiones es el lenguaje. Creo que la distinción entre ciencias y letras es falsa. El lenguaje es transversal a la misma esencia del ser humano, alguien que lo deje de lado se está perdiendo muchas cosas. No es lo mismo acariciar la realidad que describirla de forma ecuánime. Uno piensa que entiende algo hasta que intenta escribirlo. Una prueba de ello es que yo no creo que los escritores seamos personas especialmente sabias. Creo que un escritor solamente dice lo que todo el mundo ha pensado alguna vez pero de manera ordenada. El pensamiento y la escritura son dos cosas muy diferentes que nos permiten pasar de “creer entender” a “entender”.

¿Es posible compaginar el mundo empresarial con el literario?

Tuve la empresa durante trece años aproximadamente, pero hace un par años me desligué del proyecto para dedicarme a la literatura y a la música. En la vida uno va cumpliendo ciclos y sabe donde tiene que estar a cada instante. Con Libelium ya había hecho cosas increíbles, como trabajar con la NASA. El alma me pedía salir y ponerme a escribir. Lo que no puedes hacer es postergar las cosas te dan sentido como persona. Dedicarme a la literatura y a la música era una necesidad casi metafísica. Además, la carrera como músico me iba bien, por lo que no tenía que estar preocupado por si la literatura me iba a dar para comer.

¿Cuáles son sus mayores influencias a la hora de escribir?

Sin duda tiene un trasfondo existencialista muy grande. Sin autores como Camus o Sartre no habría podido escribirla. También me ha inspirado mucho el imaginativo de Borges y el realismo mágico de Gabriel García Márquez. Por otro lado, la influencia del realismo sucio de Bukowski o John Fante es muy importante en la novela.

En una entrevista concedida en 2018 concedida a EL PERIÓDICO DE ARAGÓN afirma que: "Lo importante, más que la meta, es el camino: estar siempre andando hacia adelante". ¿Avanza, actualmente, hacia algún futuro proyecto?

Yo creo que los libros simplemente salen cuando dejas de corregirlos y los publicas, porque una obra nunca está terminada como tal. Y en el momento en el que terminas una obra, ya estás secretamente pensando en la siguiente. Yo creo que el éxito reside en la dedicación plena que pones en la creación, porque es lo único que nadie te puede quitar. Ahora mismo es eso lo que estoy celebrando.