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Novedad editorial

El turolense David Sancho publica 'Barbecho': viñetas contra la despoblación

El joven ilustrador acaba de publicar su primer cómic: 'Barbecho', una historia sobre la España vaciada con la que ha ganado el premio Salamandra Graphic, uno de los más relevantes del país

Dos páginas de ‘Barbecho’, una novela gráfica que nació como un trabajo de fin de máster y que ha acabado ganando uno de los premios más prestigiosos del mundo del cómic.

Dos páginas de ‘Barbecho’, una novela gráfica que nació como un trabajo de fin de máster y que ha acabado ganando uno de los premios más prestigiosos del mundo del cómic.

Rubén López

Rubén López

Zaragoza

Nació como un trabajo de fin de máster y ha acabado ganando el Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic, uno de los más importantes del país dentro del mundo de las viñetas. Barbecho, del turolense David Sancho, ha sido una de las grandes sorpresas de la temporada. Y más teniendo en cuenta de que se trata del primer cómic del joven autor aragonés. Sancho (Teruel, 1997) convenció al prestigioso jurado del premio con una historia de despoblación, una obra sobre el problema del desarraigo que emociona e ilustra a partes iguales.

El dibujante conoce bien el relato y quizá por ello ha logrado transmitirlo con tanto acierto. Nació en Teruel, pero toda su familia procede de Pancrudo, a 18 kilómetros de Utrillas y con apenas 120 habitantes. Las historias de sus vecinos y todo ese legado transmitido generación tras generación han empapado Barbecho, dibujado y escrito por Sancho. «El proceso de documentación no ha sido complicado porque mi familia y los más mayores del pueblo han sido las principales fuentes de información, aunque también he recurrido a hemerotecas», explica el autor, que en su cómic aborda la historia común de muchos pueblos de la España vaciada.

La llegada de los primeros tractores, el suministro de agua, el teléfono, la televisión... Barbecho relata una modernización que años después no impidió el éxodo a grandes ciudades como Barcelona, Valencia o Zaragoza. Para abordar todo ello, Sancho recurre a Emilio, un nonagenario, último habitante de un pueblo que se niega a dejar su casa y sus campos. «Es un personaje de ficción que creé con el recuerdo de muchos vecinos resistentes como él. Es el hilo conductor que me permite enlazar otras historias y explicar el último siglo en estos pueblos», comenta el turolense.

El ilustrador David Sancho (Teruel, 1997) posa con la portada de ‘Barbecho’.

El ilustrador David Sancho (Teruel, 1997) posa con la portada de ‘Barbecho’. / Marta Pérez / Efe

Aunque los personajes de la novela gráfica nombran núcleos como Rillo o Fuentes Calientes (muy próximos a Pancrudo), Sancho tenía claro que no quería ubicar la historia en ningún municipio en concreto para hacerla aún más universal: «Obviamente todas las referencias las extraigo de Pancrudo, pero su pasado es el de muchos otros pueblos». Así, Barbecho construye una especie de metáfora emocional de lo sucedido durante décadas en miles de municipios del interior del país que nutrieron de habitantes a las grandes urbes.

Con todo, la melancolía y la desesperanza no lo inundan todo en el cómic y Sancho abre una ventana al optimismo: «La historia reflexiona sobre una tendencia, pero eso no quiere decir que estos pueblos estén muertos. Lo que ha cambiado es el estilo de vida que había hasta ahora y eso no significa que tengan que desaparecer. Si hay voluntad y las cosas se hacen bien pueden volver a resurgir porque además la gente de estas zonas es muy resistente», subraya Sancho, que en su obra también hace referencia al movimiento Teruel Existe y a iniciativas similares en otras provincias.

En este sentido, los saltos en el tiempo son recurrentes en Barbecho, con flashbacks que viajan de la guerra civil a la llegada de la democracia. «Al final son las historias que he oído toda la vida, cosas de mi familia que he unido con mi experiencia propia, porque yo también he vivido ese desarraigo. Me fui a estudiar a Valencia, ahora estoy en Barcelona y muchas veces he tenido ese dilema de si quedarme o irme», explica el joven turolense, que estudió Bellas Artes en la capital del Turia y posteriormente realizó un máster en cómic e ilustración en la ciudad condal.

El germen del cómic

Barbecho, precisamente, nació del trabajo de fin de grado: «Como me interesaba el tema decidí hacerlo sobre la despoblación y luego lo presenté al premio pero sin ninguna pretensión porque sabía que había gente muy potente». Finalmente, en noviembre de 2023 ganó la decimoséptima edición del prestigioso galardón (dotado con 10.000 euros), para el que tuvo que presentar un borrador de 20 páginas. «El verdadero premio ha sido poder realizar el cómic durante todo el último año y trabajar mano a mano con la editora y el diseñador de Salamandra Graphic», reconoce Sancho.

Barbecho, que se publicó el pasado noviembre y que cuenta con 192 páginas, está realizado con guaches y lápices de madera, una técnica con la que el turolense se siente muy cómodo porque le permite trabajar de forma física sobre el papel. De hecho, más que dibujado, podría decirse que el cómic está pintado. La obra difiere del tebeo más tradicional también en el formato, que es horizontal: «Eso lo tuve claro desde el principio. Tenía las referencias de Paco Roca y Ana Penyas, que me gustan mucho, pero es que además el paisaje de mi pueblo me llevaba a pensar en ese formato apaisado, que también me daba ese ritmo pausado acorde con la historia».

Gracias al éxito de Barbecho, Sancho se ha dado de bruces con el mundo del cómic, porque en un principio estaba más volcado con la ilustración. «No me había planteado dedicarme a esto, pero la verdad es que me está gustando todo este universo. Al final, yo lo que quiero es contar cosas a través de las imágenes», concluye el turolense. 

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