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Juan Manuel de Prada (presenta 'Cárcel de tinieblas' en Zaragoza): "Las circunstancias fáciles nos deshumanizan; las difíciles nos dan un plus de humanidad"

El escritor presenta el próximo miércoles en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Zaragoza su última novela, la continuación de ‘Mil ojos esconde la noche’

El escritor Juan Manuel de Prada, autor de 'Cárcel de tinieblas'.

El escritor Juan Manuel de Prada, autor de 'Cárcel de tinieblas'. / JUAN MUÑOZ / EFE

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Daniel Monserrat

Daniel Monserrat

ZARAGOZA

«¿Tú crees que se puede dejar de ser malo, si uno se lo propone?», le dice Ana María Sagi a Fernando Navales en la primera frase de 'Cárcel de tinieblas' (Espasa), la brillante culminación del proyecto de Juan Manuel de Prada 'Mil ojos esconde la noche', cuyo primer capítulo se publicó hace algo más de un año. Y ese inicio marca lo que va a ser este segundo episodio: «El tema principal de este libro es precisamente el afán de redención de Navales y sus dificultades para ello. Es una persona mala y que se esfuerza por dejar de serlo en un contexto especial como es esta Francia ocupada, en donde a medida que avanza la guerra y los alemanes van sufriendo derrotas, todo se vuelve mucho más oscuro y difícil», explica el propio De Prada, que presenta el libro en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Zaragoza el próximo miércoles a las 19.00 horas.

Cárcel de tinieblas transcurre en los dos años que quedan para la liberación de París. Los miembros de la comunidad de artistas españoles exiliados, pasan de trampear a malvivir, llevando existencias cada vez más tenebrosas: por las páginas de la novela desfilan personalidades tan conocidas como Picasso, César González Ruano, Gregorio Marañón, Victoria Kent o Ana María Martínez Sagi.

Es ahí donde Fernando Navalles, lleno de resentimiento intenta cambiar moralmente en situaciones muy difíciles. «Indudablemente las personas podemos cambiar, ¿no?», plantea Juan Manuel de Prada, que prosigue: «Tenemos un don maravilloso que es la libertad. Y eso hace no solamente que podamos creer en la posibilidad de que las personas cambien, sino que sabemos que las personas cambian, más allá de que muchas veces cambiar no sea fácil».

Falsas heroicidades

No ha sido nunca De Prada un escritor que intente agradar en sus obras y aquí tampoco ya que desmonta alguna mentira histórica en torno a personalidades españolas, según confiesa: «No se trata de desenmascarar ni de denunciar falsas heroicidades sino de mostrar la naturaleza humana tal y como es. Yo creo que los seres humanos somos débiles en casi cualquier circunstancia, pero muy especialmente en circunstancias tan difíciles como las que se cuentan en esta novela. Entonces, aquí vamos a ver a personas que, por debilidad, colaboran con la Falange o con los propios nazis, que falsifican obras de arte o tratan de vivir de la delincuencia», afirma con rotundidad. Y eso incluye a personas como Picasso, César González Ruano, Gregorio Marañón o Victoria Kent, entre otras.

Algo que el escritor cree que es uno de los aspectos que se pueden ver en clave contemporánea de esta novela: «Podemos hacer una reflexión a cómo con frecuencia tendemos a hacer mitificaciones del pasado que no se corresponden con la realidad, porque el pasado está entretejido de la experiencia humana, y la experiencia humana es una experiencia siempre ambivalente. No existen personas blancas o negras, existen personas llenas de grises matizados», dice antes de llegar a una conclusión: «Se trata de entender la naturaleza humana despojada de dogmatismos o de 'anteriorismos'».

Huir de maniqueísmos

En ese sentido, Juan Manuel de Prada sí cree que es importante conocer de dónde venimos y por qué estamos aquí: «Somos hijos de una tradición. Y por lo tanto lo que ha ocurrido en el pasado proyecta sombras sobre nuestras vidas. Por eso es tan importante que conozcamos el pasado y que lo conozcamos sin maniqueísmos, que nos acerquemos a él con un poco de misericordia a la hora de enjuiciar las acciones de quienes nos precedieron, que aprendamos de ella, que saquemos enseñanzas provechosas», argumenta un escritor que siempre ha tenido especial predilección por situaciones complicadas en sus libros: «El fracaso me parece un tema muy fecundo para el escritor, porque muchas veces no es tanto una realidad como una percepción personal. El fracaso de la conciencia nos hace más humanos y creo que lo somos más a medida que estamos en circunstancias difíciles. Las circunstancias fáciles nos deshumanizan, en cambio, las circunstancias difíciles, nos da un plus de humanidad. Por eso, me interesan mucho más los fracasados que los triunfadores. Me interesa literariamente mucho más el fracaso que la victoria», dice.

Sobre el futuro, el autor confiesa que le gustaría escribir un par de novelas más protagonizadas por Fernando Navales, «una durante los años de la guerra civil; y otra tras su vuelta de Francia a España en el año 44, pero, bueno, esto queda como proyecto de futuro, porque ahora hay que cambiar de tercio. Lo próximo será algo distinto», concluye.

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