Crítica de Javier Losilla de Jazzmeia Horn: Cómo arruinar (o casi) un concierto con una voz de lujo
El Festival de Jazz de Zaragoza celebró su tercera jornada en la sala Multiusos del Auditorio

Jazzmeia Horn en el concierto del domingo en Zaragoza. / AUDITORIO DE ZARAGOZA

Multipremiada y reconocida como una de las grandes voces femeninas del jazz actual, Jazzmeia Horn sabe cómo transformar en un concierto pelma una actuación que podría ser brillante. Así es ella, una tejana de 34 años que ha ganado concursos como el Thelonious Monk International Vocal Jazz Competition (2015) y el Sarah Vaughan International Jazz Competition (2013). Y parece que la cosa no tiene remedio. Me explico: Jazzmeia tiene la horrible costumbre de contar, entre pieza y pieza, historias larguísimas sobre su familia, a modo de parábolas, para que el espectador sea consciente (por si acaso no se ha enterado) de la dificultad que supone ser padre en este siglo tan agitado y falto de paz y amor.
Eso supone que con esos largos parlamentos, que obliga a traducir al castellano al sufrido pianista de su grupo (un gallego muy paciente llamado Santiago Vázquez Viñas), el ritmo interno del concierto se va al carajo y parece que estás en alguna congregación de esas que combinan el canto con el sermón. Alguien de su confianza debería decirle a Jazzmeia que sea más comedida en sus directos con eso de las historias de su abuelo, sus niñas y sus ligues. Y de paso también podría comentarle que no es necesario que lleve su estupenda voz hasta las fronteras de lo imposible, pues una cosa es querer innovar en el terreno interpretativo y buscar códigos propios de expresión, marcando distancias con las grandes cantantes que le han precedido, y otra, desestructurar las armonías hasta un punto en el que pierdan todo su significado.
Cuando usa sus cuerdas con talento y mesura, jugando tanto con las letras como con el scat, y ajustando nuevas tonalidades al sentido de la canción surge la gran cantante que es; por el contrario, cuando echa mano del gorgorito en una demostración más técnica que emocional, la cosa se pone fea. Si a eso le sumas las parábolas, échate a correr.
Un trío muy apañado
Jazzmeia actuó el domingo en Jazz Zaragoza, acompañada, además por el muy hábil pianista y santo varón ya mentado, por Ameen Saleem al contrabajo, y Enrico Morello a la batería. Un trío muy apañado, muy competente, al que la jefa deja hacer (es un detalle) mientras ella reposa la garganta o prepara nuevos relatos para jodernos la noche. Así que, pese a su irrefrenable locuacidad y a los excesos vocales, en algunos momentos de la velada disfrutamos con la Jazzmeia Horn más profunda y luminosa.
Empezó su concierto con 'Tip' y siguió con tres piezas más de 'Messages', su álbum más reciente ('Happy Livin’,' Submit To The Unkown' y un poderoso 'Destiny'). Siguió con 'When I Say', una composición del disco 'Love & Liberation' (2019) y una sugerente recreación de 'Insensatez (How Insensitive)' de Jobim. Volvió a 'Messages' con 'Voicemail Blues', y remató jugada, en la línea de lo que hizo Kenny Garrett el sábado, con una larga tirada de 'Free Your Mind', que el grupo iba interpretando mientras ella bajaba del escenario a la sala para bailar con el público y animarle a que expandiera sus pensamientos, no necesariamente en ese momento, claro, sino luego, en casa. De vuelta a la tarima insistió en el mantra de 'free your mind', nos deseó paz y amor, y a otra cosa. Jazzmeia, Jazmeia, ¿por qué, mujer, por qué?
- Rubén Sellés: 'Hemos protestado porque en el partido se ha parado el juego cuando han caído al césped jugadores del rival
- El Real Zaragoza pierde 98.000 euros y el Casademont femenino 120.000 en las subvenciones del Gobierno de Aragón: así queda el reparto entre 34 clubs deportivos
- Ya hay fecha para la reapertura de uno de los edificios más icónicos del paseo Independencia
- Inhabilitado un oncólogo del hospital de Huesca por tres homicidios imprudentes
- Dos robos a Asun en pleno centro de Zaragoza y un hombro roto: 'Nunca he estado tan indignada
- La crónica del Zaragoza-Burgos (0-1). Un adiós en un solo instante
- El estorbo de la Copa para el Zaragoza, los minutos resbaladizos de Dani Gómez y la sentencia definitiva de Bazdar
- Dos loteras confiesan una sisa de 23.000 euros en una administración de Zaragoza