David Trueba presenta 'Siempre es invierno': "Zaragoza es la capital de la amistad"
El cineasta madrileño presenta este miércoles en La buena estrella en el Paraninfo su última película con Amaia Salamanca

El cineasta David Trueba ha presentado este lunes su película en Zaragoza. / CARLOS LUJÁN / EUROPA PRESS

David Trueba ha adaptado su propia novela, 'Blitz', al cine en una película, 'Siempre es invierno', en la que ha contado con David Verdaguer, Amaia Salmanca e Isabelle Renauld en el reparto. Este lunes la ha presentado en los cines Palafox de Zaragoza y este miércoles, acompañado por Amaia Salamanca estará en el Paraninfo (19.00 horas) dentro de La buena estrella. En ella, Miguel (David Verdaguer), arquitecto paisajista, viaja a Bélgica con su novia Marta (Amaia Salamanca) para participar en un congreso. Allí se precipita el final de su relación y tras la ruptura con su pareja decide quedarse a solas unos días más para tratar de recomponer su futuro. Roto y desubicado, Miguel conoce a Olga (Isabelle Renauld), una mujer que trabaja como voluntaria en el congreso de arquitectura. A su lado comenzará a reconstruirse y a entender en qué consiste su nuevo proyecto de vida.
Con esta película ha roto su premisa de no llevar al cine sus novelas.
Sí, he roto un poco la promesa. Lo que pasa es que esta novela era también particular en eso con respecto a las demás. Es una novela más breve, que surgió, digamos así como un relámpago, como decía su título, y que ya desde muy rápido después de publicarse, tuve como gente que me proponía hacerla. Yo también tenía la tentación de hacerla, pensaba que había cosas que se plantean en la novela que podía propulsarse aún en la película y que podía ser un buen ejercicio para mostrar esas cosas en pantalla. Así que finalmente, después de 10 años, al final se ha hecho y ha habido suerte.
Cuando a uno le llega una idea, ¿tiene claro que es para una novela o para una película?
Suelen venir además completamente definidas en lo que van a ser, no tengo que hacer yo nada para inclinarlas hacia un lado u otro, sino que ya cuando nacen las ideas ya vienen destinadas a ser películas o destinadas a ser libros. En el caso de ‘Blitz’ (el título de la novela) también eso fue otro hecho diferencial. Es la única que en un momento dado, antes de empezarla, me planteé hacia dónde llevarla, porque tenía como las dos opciones y finalmente acababa de rodar ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’ y decidí que no tenía ganas de volverme a meter en otra película.
Vuelve a volcarse con los perdedores, ¿la realidad se explica mejor a través de ellos?
En general, creo que la gente, digamos que tiene algún tipo de conflicto, algún tipo de problema, es más interesante que la gente que está satisfecha y feliz. Y entonces, narrativamente, te exponen a una búsqueda, porque si es, como en este caso, personas que están en un proceso de hibernación o en un cierto bloqueo, para ayudarles a salir y encontrar el camino de vuelta hacia el mundo de estas personas que se han escondido bajo tierra para hibernar, tienen más interés que a lo mejor contar la mera satisfacción de quién encuentra el amor o la satisfacción profesional.
El protagonista es un arquitecto paisajístico, nada es casual…
No, no. Es un rasgo muy importante en cualquier historia. La elección de la profesión tiene que ir en función de lo que quieres contar. En este caso, el arquitecto paisajista es una persona que se pregunta constantemente cómo puede introducir la naturaleza en la ciudad, en un mundo que vive de espaldas completamente a lo biológico, a lo natural, que todo es asfalto, edificios, que todo es tecnología, se está preguntando constantemente por qué hemos dado la espalda a lo que es. La respuesta a toda nuestra vida, a toda nuestra forma de vivir, al sentido de vivir, la respuesta es la naturaleza, pero no vemos la naturaleza. Entonces el arquitecto paisajista está tratando de introducir esos elementos dentro del tapiz de una ciudad.
La película también va de que damos la espalda muchas veces a muchas cosas por el qué dirán, por la sociedad.
Sí, sí, sí, sí. Es un asunto que se trata mucho en la película, de los prejuicios, cómo me ven, qué pensarán, qué pienso de esta persona antes de conocerla… Ya tengo una opinión sobre ella, para bien y para mal. Y lo mismo pasa, yo creo, contigo mismo. A veces el personaje se despierta una mañana después de haber tenido esta relación, avergonzado y pensando ‘Dios mío, ¿qué van a pensar de mí?’. Sin reparar en que es la primera persona que le trata bien en meses, siendo injusto y siendo una especie de Judas sentimental. Entonces es interesante esa presión que ejercen sobre nosotros, lo que van a pensar. Y sobre todo también a veces, muchas veces, en el campo de las artes o del cine, de la literatura, hay mucha obsesión por qué pensarán los demás. Hay una imagen que dar, y tienes que preocuparte por hacer lo que tú tienes en la cabeza, aunque sea un poco incómodo para tus lectores o tus espectadores, pero también confías en que hacen el camino contigo y que por lo tanto, si son valiosos, van a ser capaces también de dejarse sacudir, de dejarse meter en una historia donde no todo es blanco, todo es negro.
Conforme me hablaba recordaba cuando recogió aquel Goya y dijo aquello de qué sería de nosotros sin que nos criticaran los que nos tienen que criticar.
Yo creo que estar en la vida a veces es también estar con una actitud y no tener miedo a que haya otros que piensen distinto o que no quieran que tú estés o hagas lo que tú haces. Creo que eso no debe encogerte, sino reafirmarte. Obviamente nadie puede gustarle a todo el mundo, y menos cuando haces una profesión de escrutinio público. Entonces lo que tienes es que gustarte a ti mismo y estar convencido de que lo que haces te representa y que lo que haces merece la pena que se haga, que se cuente, y no tener tanta preocupación por el que están diciendo los demás. Creo que ahora la gente vive con un escaparate donde quiere presentar siempre su mejor cara, como si fuéramos un producto. Pero nosotros no somos un producto, somos una persona con todas sus complejidades. Entonces tenemos que hacer que nos acepten así y nosotros también aceptar a los demás así.
"No he visto nunca sentirse culpable a alguien por trabajar en la construcción o en la automoción"
Aquí se visibiliza el sexo en las mujeres maduras, un tema que está invisibilizado en el cine.
Sí, sí, sí, ha estado como si tuvieran algo de lo que avergonzarse, por el cual están forzadas como a retirarse de la luz. Y tiene mucho que ver con la representación que se hace en el audiovisual de ellas. Creo que hay una tiranía también en las revistas, incluso en las revistas que llamamos femeninas, tiranía que establece que juventud es igual a belleza, cuando yo creo que son dos valores distintos. Puede haber mucha belleza también en una persona que se hace mayor. Y luego, sobre todo, que tienen derecho a seguir viviendo la vida con intensidad, exprimir lo que queda. Quizá también es una de las razones por las que me decidí a adaptar la novela. Creo que el cine puede ayudar, a veces solo con mostrar ya estás naturalizando algo que hasta ese momento está escondido. Hay personas que a veces te dicen me sentí incómodo con alguna escena de la película y piensas para eso la hice, para que te sintieras incómodo y llegaras a la conclusión de que tu incomodidad era un prejuicio, que es algo que no estás acostumbrado a ver. Por lo tanto estás, digamos, en una zona de sombra. ¿Dónde está la gente real? Entonces, en ese sentido era una película muy provocadora por mi parte y creo que eso la hacía más interesante y hacía más interesante ponerla al gran público hoy en día.
En la película aboga por el romanticismo cuando no es una corriente que esté muy en boga en la actualidad…
Sobre todo por los sentimientos. Yo creo que las personas tienen que sentir, aunque eso a veces te lleve a errores o te lleve a sufrir decepciones, pero lo más terrible es acorazarte tanto contra la vida que acabas viviendo en un búnker. Y a veces yo creo que esa sobreideologización de las personas por las cuales hay que tener las teorías son empobrecedoras. Evidentemente, la idea romántica había que corregirla, porque ya no estamos en un mundo de posesión, y aquellos que hubieran tenido esa tentación de interpretar el amor como una posesión del otro, estaban equivocados. Yo he conocido a mucha gente que nunca lo ha interpretado así. Por lo tanto sería ridículo afearles los años de convivencia, sus pasiones, el enamoramiento incluso forma parte de la alegría de vivir y a veces también de la tristeza de vivir. Pero renunciar a ello, o renunciar a ello simplemente porque un dogma quita otro dogma, me parece ridículo. Yo creo que cuando un dogma está equivocado lo que hay que hacer es desacralizarlo y aceptarlo, convertirlo en algo humano. Pero todas las pasiones humanas son interesantes y el problema es cuando se convierten en perversas. Pero eso era un problema antes y es un problema hoy, o sea, no es una invención de nuestros días. Yo creo que hay mucha gente que ha sabido querer a lo largo del tiempo y hay otra mucha gente que no ha sabido querer y que ha usado el amor en su propio beneficio, o la idea del amor en su propio beneficio, o para someter a la persona que tiene al lado. Y eso ha sido nefasto ahora y antes.
"Cuando un dogma está equivocado lo que hay que hacer es desacralizarlo y aceptarlo, convertirlo en algo humano"
Vuelve a haber muchos guiños aragoneses en la película, ¿cómo es su relación con Aragón?
Zaragoza es como yo la llamo, la capital de la amistad. He tenido muchos amigos de allí y me gusta hacerles guiños para que estén presentes. También es una tierra dura y desfavorecida que creo que merece en ocasiones hacer un pequeño homenaje para que los que están allí no se sientan olvidados ni abandonados. Creo que hay otras regiones que tienen la fortuna de tener un desarrollo económico mayor o de tener una presencia de población mayor o lo que sea, y quizá algunas como Aragón, hay que reivindicarlas por todo lo que tienen de hermosas, lo que tienen de nobles, lo que tienen de gente buena, y me gusta reivindicarlo.
En este país parece que uno es sospechoso si vive del arte, ¿le cansa el debate?
No he visto nunca sentirse culpable a alguien por trabajar en la construcción o en la automoción, que son sectores que viven muchísimo del erario público y del dinero de todos nosotros, evidentemente con todo derecho, provocando unas mejoras en nuestras comunicaciones y en nuestras vidas. Pero sin embargo se hace de pronto sentirse culpable a una bailarina por estar en una compañía de ballet o un actor de teatro por pertenecer a la compañía nacional y me parece un error. Los del cine tenemos el privilegio de que es una industria que está bastante consolidada, por lo tanto no solemos tener tantos problemas, pero hay otras que realmente se hace difícil, se hace complicado y viajas a Francia, Alemania, Italia, Inglaterra, y ves que allí no sólo no hay ese desprecio hacia los que hacen esas tareas, sino que hay incluso una apreciación social, los consideran un orgullo de nación. Me divierte mucho entrar en los restaurantes italianos de Madrid o de Barcelona, de Zaragoza, y ver que siempre las paredes están llenas de fotos de los grandes actores de sus grandes películas. Y lo mismo el ballet ruso es la bandera de mayor orgullo de una nación. A veces nos ha faltado un poquito también de saber ver cómo nuestros artistas nos representan. Uno piensa en lo que le ha dado Goya a Aragón, lo que le ha dado Buñuel a Aragón, o lo que nos da a España, Velázquez o Lorca, y te das cuenta de que al final, pasado eltiempo, una de las cosas de las que más se puede presumir es del arte y de los artistas. Entonces no entiendo ese maltrato social de decir que alguien vive del cuento porque a lo mejor es un escultor o un pintor. Yo creo que aún nos falta echar una mirada generosa hacia atrás y decir ostras, cuántas gracias hay que dar de que nuestra tierra naciera Cervantes, con todas las dificultades que se le puso, naciera Goya que tuvo que irse a morir fuera, o que naciera Lorca, asesinado en nuestro propio país. Estamos todo el rato con el simbolismo y con los colores, patriotismo, y quizá ese es el elemento de mayor unión y de mayor orgullo. Y sin embargo estamos constantemente despreciando a los que hoy puedan ser ese futuro.
"Estar en el número uno significa que hay que seguir peleando y que te dan una bala más para seguir en la lucha"
Ha llegado al número uno en taquilla con esta película, ¿qué importancia tiene la taquilla para un creador?
Es un trabajo de comunicación. Entonces cuando llegas a la gente y llegas a mucha gente, te sientes feliz. En este caso, estamos en un mundo además en el que hay mucha oferta, muchísimas cosas, y tu continuidad en la mayoría de los casos depende de la rentabilidad y de la supervivencia económica. Entonces es fundamental. Yo llevo ya muchos años, el año que viene hará 30 de mi primera película. Entonces has vivido éxitos, fracasos, has vivido momentos que conectas, momentos donde no llegas ni siquiera al fin, porque es una película fuera de los márgenes industriales. Nunca había sido número uno de la taquilla en todo el país con ninguna película. Había estado con películas que han ido muy bien, pero que han estado siempre con una película americana por delante. Fue bonito que pasara y sorprendente. Significa que hay que seguir peleando y que te dan una bala más para seguir en la lucha. Ojalá podamos hacer más cosas.
¿Piensa en premios para esta película?
En mi caso siempre los he tomado como un accidente laboral. Estás allí y te puede caer el ladrillo cuando estás en la obra. Porque depende mucho de qué hay ese año, de la fecha en que has estrenado, de si lo has visto o no, unos, otros, y hay muchos premios. No siempre es mérito tuyo. El que lo piense así, creo que se equivoca. Tiene que ver con estar en el momento justo, en el lugar adecuado.
- Los propietarios del hotel de Sabiñánigo que se ha quedado sin licencia: "Hemos pedido ser hostal y tampoco hemos podido"
- Rubén Sellés: 'Hemos protestado porque en el partido se ha parado el juego cuando han caído al césped jugadores del rival
- El Real Zaragoza cae en la prórroga frente al Burgos y dice adiós a la Copa del Rey (0-1)
- Una de las administraciones de lotería con más fortuna de España lanza el Superdécimo de Navidad: “500 euros en reintegros”
- Ya hay fecha para la reapertura de uno de los edificios más icónicos del paseo Independencia
- La crónica del Zaragoza-Burgos (0-1). Un adiós en un solo instante
- Dos robos a Asun en pleno centro de Zaragoza y un hombro roto: 'Nunca he estado tan indignada
- El estorbo de la Copa para el Zaragoza, los minutos resbaladizos de Dani Gómez y la sentencia definitiva de Bazdar