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El guionista aragonés que hay detrás del éxito de la serie número 1 de Netflix, 'El cuco de cristal'

"Hay que ser capaces de quedarse con el espíritu de las cosas y contarlas desde nuestro medio", asegura Javier Andrés Roig

Jesús Mesas Silva y el aragonés Javier Andrés Roig, los guionistas de 'El cuco de cristal'.

Jesús Mesas Silva y el aragonés Javier Andrés Roig, los guionistas de 'El cuco de cristal'. / ÁLEX ZEA / LA OPINIÓN DE MÁLAGA

Daniel Monserrat

Daniel Monserrat

ZARAGOZA

No sabría precisar cuántas veces ha leído el libro 'El cuco de cristal', de Javier Castillo, pero sí explica que "una vez al principio del tirón y luego dos o tres más" en las que ya se iba fijando en detalles. A partir de ahí, "se queda como libro de consulta". Por lo que a esas primeras hay que sumar las que lo repasaba en determinados momentos "cuando ya estaba en los capítulos". Todo con un objetivo, cuidar al más mínimo detalle la adaptación cinematográfica de una de las novelas más leídas ahora mismo en castellano.

La serie basada en el libro del 'bestseller', es el nuevo fenómeno de Netflix. Estrenada el 14 de noviembre ha accedido directamente al trono como la más vista en España tal y como sucedió con 'La chica de nieve', la primera experiencia de una novela del escritor llevada a la pantalla. Detrás de este éxito hay un aragonés, Javier Andrés Roig, autor del guion tanto de 'La chica de nieve' como de 'El cuco de cristal' y de las palabras con las que se abre este artículo, junto a Jesús Mesas Silva.

"Hay que tener en cuenta siempre a la hora de afrontar este trabajo que es visual y que hay que contar una historia que pase por unos puntos vitales parecidos a los de las novelas, pero claro, también hay que traerlo a otros usos y otras formas de ser", empieza contando Javier Andrés Roig refiriéndose a que las tramas de Castillo suceden en Estados Unidos pero la serie hay que aterrizarla en España donde se sitúa: "Hay un caso claro que es que la serie comienza con un trasplante de corazón y tras él, la mujer busca al que se lo ha donado. En Estados Unidos esto se resuelve rápido porque allí si ambos están de acuerdo en que se sepa, ya se pueden poner en contacto, pero en España no", narra Javier Andrés Roig, que explica cómo lo solventaron: "Tuvimos que tener ya una pequeña investigación para que nuestro protagonista llegara a saber quién había sido el donante del corazón y poder iniciar la trama".

Seis episodios intensos

Son seis capítulos que aunque puedan parecer pocos para un neofito en la materia, Javier Andrés Roig cree que "son suficientes. Es una medida justa. De hecho, hay eventos de la trama que no salen en las novelas. ¿Por qué? Las novelas le dedican mucho espacio al pensamiento, a la reflexión interna, que es una cosa propia del medio. Pero en una ficción cinematográfica no puedes contar las cosas de esa manera, tienes que hacerlo mediante acciones y sucesos. La manera de hacerlo es otra", explica el aragonés, que incide en una idea fundamental a la hora de una adaptación de este estilo: "Lo que haces no es tanto condensar como ser capaces de quedarnos con el espíritu de las cosas que se cuentan, pero contarlas en el medio con el que estamos trabajando que es el que corresponde".

Álex García en 'El cuco de cristal'.

Álex García en 'El cuco de cristal'. / EL PERIÓDICO

Y está claro que su forma de trabajar funciona, la evidencia del éxito está ahí. "'La chica de nieve' nos pilló más de sorpresa... Ahora como ya nos había sucedido una vez, aunque se agradece mucho, ya no es el mismo terretomoto, claro. Pero cuando empezamos adaptando la obra de Javier Castillo no esperábamos que fuera ir todo lo bien que está yendo y que gustara todo lo que está gustando", afirma el guionista.

La bendición de Javier Castillo

¿Y al propio Javier Castillo, qué le ha parecido el resultado? "Hasta lo que nosotros sabemos le ha gustado. Hemos tenido reuniones 'online' con él, nos da notas, sus impresiones.... Castillo es alguien que tiene un gran sentido de la trama, es un hombre con un gran sentido de la estructura dramática y da sugerencias que son muy útiles", reconoce el aragonés.

Aunque el libro lo tiene muy desgastado Javier Andrés Roig, la serie no tanto: "Para mí es muy difícil ver algo que he escrito yo como entretenimiento. Porque, claro, lo que me planteo son los 200 caminos que no tomamos. Lo que hay está bien, pero siempre sabes tú por todos los sitios que has pasado, cómo podría haber sido todo y cómo no es", concluye el guionista que antes de concluir quiere rendirle un "homenaje" al productor José Antonio Félez (fallecido hace dos meses), "el motor de que esto sucediera y una grandísima persona".

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