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Ignacio Romanos, ganador en el Festival de Cine de Zaragoza, reivindica el corto: "Lo importante es la historia"

El director aragonés acaba de recibir el Premio de Mejor Cortometraje Aragonés en el trigésimo Festival de Cine de Zaragoza por una microhistoria de humor absurdo, 'Descanse siempre en paz'

El productor José Ángel Guimerá y el director Ignacio Romanos con el Premio a Mejor Cortometraje Aragonés del Festival de Cine de Zaragoza

El productor José Ángel Guimerá y el director Ignacio Romanos con el Premio a Mejor Cortometraje Aragonés del Festival de Cine de Zaragoza / Jagui Comunicación

Zaragoza

El pasado 29 de noviembre se daban a conocer los ganadores de las distintas secciones de la trigésima edición del Festival de Cine de Zaragoza, un festival dedicado a dar visibilidad y premiar la creación local, nacional e internacional de cortometrajes. Entre los 25 concurrentes al Certamen de Cortos Aragoneses, el ganador fue ‘Descanse siempre en paz’, dirigido y escrito por Ignacio Romanos.

Los 12 minutos de metraje comienzan cuando Diego, interpretado por Jorge Bicho, recoge las cenizas de su difunta esposa y en ese justo instante recibe una encuesta telefónica de satisfacción por parte de la funeraria; al otro lado del teléfono, el teleoperador al que da vida Javier Zapater. El diálogo que se establece entre ellos centra la historia.

“Nunca me he visto que pudiese formar parte de un premio así y llevo desde crío haciendo cortos; estoy en una nube”, admite con humildad Ignacio Romanos Lizano. Graduado en Periodismo y especializado en cine, Romanos ahonda “desde la tragedia, en el absurdo de la vida” para ofrecer una reflexión sobre nosotros mismos.

La grabación de 'Descanse siempre en paz' se realizó en dos días

La grabación de 'Descanse siempre en paz' se realizó en dos días. / Mariajo Orellanas

Humor y mucho compromiso

La idea para ‘Descanse siempre en paz’ le surgió porque conocía a alguien que trabajaba en este tipo de servicios de atención al cliente de una funeraria. “Que el corto fuese un diálogo en dos escenarios permitía que fuese económicamente más sencillo de hacer y más accesible para nosotros, que no teníamos ayudas ni medios”, reconoce Romanos.

En los aspectos técnicos y de producción, no ha sido una tarea fácil materializar este condensado cinematográfico: “Solo se podía grabar, sí o sí, en dos días, porque parte del equipo no vivía en España y los actores cerraron para rodar esos días”, recuerda Romanos quien también ha tenido que contar con “amigos que crean en ti y en tu trabajo” para sacar adelante el proyecto. Uno de esas personan que se comprometió con Ignacio Romanos fue José Ángel Guimerá, productor del corto.

Javier Zapater durante la grabación de 'Descanse siempre en paz'

Javier Zapater durante la grabación de 'Descanse siempre en paz'. / Mariajo Orellanas

“Sin saber nada de mí, creyeron en el proyecto y se subieron al barco”, subraya agradecido Ignacio Romanos cuando habla del compromiso de los actores Jorge Bicho y Javier Zapater. Ambos protagonistas arman la acción del corto: “Les di unas indicaciones iniciales y luego que hiciesen la magia, que jugasen como ellos juegan en los escenarios”, explica Romanos. El director también destaca que Zapater y Bicho son “grandes improvisadores” y que, pese a la rigidez necesaria del guión para que la grabación se ajustase a ser cine, aportaron pequeños chistes que se integraban a la perfección a la estructura establecida.

Un género breve pero grande

El cortometraje se considera en muchas ocasiones como un género menor. “La gente quiere hacer un corto para mostrar que hay un autor y su gran habilidad técnica. Yo creo que lo importante es la historia y el autor debe estar por debajo”, opina Romanos. En este sentido, el director y guionista cree que la elaboración de estas piezas es “complicado porque tienes que sintetizar, la construcción tiene que ser a base de una idea sencilla y empezar a elaborarla sin moverte de ella”.

“En general, (un corto) es una pérdida que esperas que se convierta en beneficios futuros y te permita ser reconocido, para que confíen más en ti y en tu trabajo”

Ignacio Romanos

— Director y guionista de 'Descanse siempre en paz'

Actualmente, ante la falta de espacios para la exhibición de cortometrajes más allá del circuito de festivales, el corto se entiende como una carta de presentación: “En general, es una pérdida que esperas que se convierta en beneficios futuros y te permita ser reconocido, para que confíen más en ti y en tu trabajo”, se sincera Romanos. “Sería un lujazo que hubiera un corto antes de las películas en el cine”, comenta Romanos haciendo referencia a la costumbre de productoras como Pixar o Disney que incluyen estas piezas, independientes, antes de sus grandes películas.

Estreno de 'Descanse siempre en paz' y futuro

De momento, Ignacio Romanos espera que el premio del Festival de Cine de Zaragoza le de visibilidad y le facilite el acceso a ayudas institucionales, porque “algo estaré haciendo mal para que no me las den”, según comenta con resignación. Echando la vista al futuro, en el plano de lo factible, tiene entre manos dos guiones para un nuevo corto y no sabe todavía por cuál apostará. En cuanto al plano de lo deseable: “Me apetece hacer cortos, pero con vistas a un largo”, reconoce Romanos.

En cuanto a ese posible largometraje, tiene claro que será una mezcla de humor negro, misterio y terror: “Algo estilo Scooby Doo”. “Soy una mezcla entre los hermanos Marx, en el mundo del absurdo, y en dirección soy hijo de Steven Spielberg”, así se define Romanos, quien en la cinematografía española destaca como influencia a la figura de Pablo Berger, director de ‘Blancanieves’, ‘Abracadabra’ o ‘Robot Dreams’.

‘Descanse siempre en paz’ va a seguir recorriendo festivales, pero el domingo 14 de diciembre tiene parada para su presentación en el Centro de Historias de Zaragoza. Quienes quieran disfrutar de un rato de buen humor están citados a las 12.00 horas para visionar el corto, con entrada gratuita hasta completar aforo.

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