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Concierto de Fito & Fitipaldis en Zaragoza: aullidos de rabia por Robe en un Príncipe Felipe a rebosar

El recuerdo al exlíder de Extremoduro ha sobrevolado el pabellón municipal, que se ha llenado hasta la bandera con 8.500 almas

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Rubén López

Rubén López

Zaragoza

Con la herida por la muerte de su gran amigo Robe Iniesta aún supurando por dentro ha salido Fito Cabrales este sábado al escenario del Príncipe Felipe. El bilbaíno, que ha reconocido en más de una ocasión que el exlíder de Extremoduro ha sido uno de sus principales referentes musicales, afrontaba su segundo concierto tras la triste noticia. Y, aunque medio roto por dentro, ha realizado un ejercicio de profesionalidad con mayúsculas ofreciendo una actuación arrolladora. Su directo, lleno de energía, ha cautivado a las 8.500 almas que han llenado el pabellón municipal.

Fito y sus Fitipaldis jugaban en casa. Con las entradas agotadas desde hace meses, el Príncipe Felipe se ha unido a la causa desde el primer momento y sus fieles seguidores han coreado todas las canciones. Entre el público, gente de todas las edades. También jóvenes y adolescentes, demostrando que el bilbaíno se convirtió hace mucho en un fenómeno intergeneracional.

Ha reconocido Fito que este pasado viernes lo pasó realmente mal en el concierto de Pamplona. Allí pudo digerir el peor trago y, quizá por ello, llegaba algo más recompuesto a Zaragoza. La procesión, no obstante, iba por dentro. Se ha notado en pequeños gestos, como cuando en 'Entre la espada y la pared' ha cantado mirando al cielo y emocionado aquello de ‘Yo solo soy el que llegó y el que se fue’.

Pero el momento más emotivo ha llegado bien avanzada su actuación, en concreto en la decimoquinta canción. Ha sido en ‘La casa por el tejado’ cuando le ha punzado especialmente aquello de ‘No estás a mi lado’. Y tras cantarla ha llegado la primera referencia implícita a Robe: "Ay, amatxu. Ayer no podía ni cantar... Hoy estoy contento con vosotros, pero sigue estando aquí seguro". No han sido necesarias más explicaciones. El público ha roto a aplaudir y ha empezado a corear el nombre de Robe, cuyo recuerdo ha sobrevolado el pabellón municipal durante las dos horas de concierto.

Después se ha vuelto a emocionar cantando eso de ‘un invierno malo’ en ‘Soldadito marinero’ (ha tirado la púa mirando al cielo cuando la ha terminado). Pero lo dicho, hasta este último tercio de su actuación, ninguna referencia explícita a su gran amigo, con el que incluso llegó a embarcarse en 2001 en un proyecto común: Estrechinato y tú, en el que reivindicaron la obra del poeta Manolo Chinato.

Pensando (como hace siempre) en su público, Fito se ha concentrado en ofrecer un gran espectáculo a sus seguidores y se ha rendido al disfrute de tocar. El exlíder de Platero y Tú llegaba a Zaragoza para presentar su último álbum: ‘El monte de los aullidos’, publicado a finales de octubre. La gira, que visitará 28 ciudades españolas hasta mayo de 2026, es la primera en aterrizar en Zaragoza desde 2022, así que había muchas ganas de escucharle.

El público en pie

A las 20.35 horas las luces se han apagado. La silueta de Fito, con su icónica gorra, se ha recortado sobre el telón del Felipe y poco después ha arrancado el concierto con ‘A contraluz’, de su nuevo disco. Ha seguido con ‘Un buen castigo’ y ‘Por la boca vive el pez’, dos de sus clásicos. Después han sonado otros temas recientes (‘Volverá el espanto’, ‘Como un ataúd’ o ‘El monte de los aullidos) junto a clásicos de su repertorio como ‘Acabo de llegar’, la citada ‘La casa por el tejado’ o ‘Whisky barato’, con la que todo el público, puesto en pie, ha gozado de lo lindo. La locura se ha acabado de desatar con los bises, en los que han sonado las emblemáticas ‘Soldadito marinero’ y ‘Entre dos mares’ (de Platero) para terminar con ‘Antes de que cuente diez’.

Por cierto, Fito & Fitipaldis han vuelto a demostrar este sábado en Zaragoza que a día de hoy hay muy pocas bandas del rock patrio capaces de hacerles sombra en directo. El grupo, perfectamente engrasado, ha sonado como un trueno (menos un ligero desajuste en el inicio), con especial mención al gran Carlos Raya y al propio Fito, que ha constatado de nuevo sus dotes como guitarrista.

El bilbaíno se está acompañando en esta gira 'Aullidos tour' por Jorge Arribas y Diego Galaz, del grupo burgalés Fetén Fetén. El primero ha tocado el Hammond y el acordeón, mientras que el segundo ha hecho virguerías con su violín además de acompañar con la guitarra. Coki Giménez (batería), Alejandro Climent (bajo) y Javier Alzola (saxo) han completado la formación. Todos ellos han facturado un gran concierto con el recuerdo por Robe Iniesta más que presente.

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