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Circo de altura en la Carpa Rural Malaika: "La gente encuentra la carpa en mitad del bosque y flipan en colores"

La Carpa Rural Malaika lleva ya un año levantada en mitad del valle de Olba, en la población de San Agustín (Teruel) y ofrece formación y espectáculos de artes escénicas a la población del entorno

La Carpa Rural Malaika está instalada en medio del entorno natural del bosque de Olba, en San Agustín

La Carpa Rural Malaika está instalada en medio del entorno natural del bosque de Olba, en San Agustín / El Periódico

Zaragoza

En un lugar de Teruel, entre carrascas y riscos, a más de 900 metros de altura en la comarca turolense de Gúdar-Javalambre, y bajo un cielo nocturno cuajado de estrellas, hay una carpa de circo. La Carpa Rural Malaika celebra este sábado 20 de diciembre su primer año en medio del bosque del valle de Olba. Un hábitat de cultura de calidad, social, feminista y comprometida.

La Carpa Rural Malaika es parte del proyecto que iniciaron hace una década Julia Martínez y Héctor Rodríguez. Aunque, más que un proyecto profesional o cultural, lo que emprendieron fue un plan de vida: “Nosotros queríamos dejar la ciudad a nivel personal y también tenemos un poco de carácter de repobladores, pero tampoco por eso queríamos renunciar a nuestra profesión”. Ambos son los coordinadores del centro y viajaron desde Alicante para repoblar la aldea de Fuentes de Rubielos y forman parte de la Compañía de Circo Arritmados, con la que atesoran una experiencia de más de 17 en el sector.

“Queríamos contar con un espacio social y cultural como el que dispondríamos en las ciudades, pero en un entorno rural”, afirma Martínez, directora artística de esta asociación sin ánimo de lucro que funciona mediante la autogestión, los ahorros personales de Martínez y Rodríguez, junto con las escasas subvenciones que van recibiendo.

Julia Martínez cuenta que pese a los años de profesionalidad que les han llevado a lidiar con el sistema de ayudas y subvenciones: “De momento solo hemos conseguido subvención para el programa de residencias artísticas, una pequeña subvención para cubrir una parte de los gastos de este programa y también para financiar a las compañías que quieren actuar aquí”. El espacio y las infraestructuras de Malaika están abiertas a todos las artistas que necesiten un sitio para el ensayo y la creación. Además, ceden sus instalaciones a los colectivos que acudan a solicitarlo con una propuesta social: “Ahora hemos tenido una jornada a favor de Palestina, luego en abril tenemos unas jornadas libertarias y también hacemos una cesión a un festival LGTBIQ+”.

Cultura de calidad en el entorno rural

Hace cinco años pusieron en marcha la escuela Malaika, la primera de las secciones de la asociación. El trabajo formativo de la Escuela Rural de Circo Malaika fue reconocido este año en los Premios CARPA por ser considerado el Mejor Impulso al Circo Aragonés. Allí acuden niños y niñas principalmente de la localidad colindante de Olba, donde la población se está rejuveneciendo de la mano del proyecto educativo de su escuela. “Son personas que viene de a habitar el entorno rural, pero no quieren renunciar a que sus peques tengan acceso a una actividad formativa y cultural de calidad”, precisa Martínez quien también destaca el ambiente de organización comunitaria de esta localidad turolense.

"El circo es muy hermoso porque es muy transversal y aquí se trabaja desde el circo social, con colectivos en situación de riesgo, es una actividad muy enriquecedora más allá de la propia técnica"

Julia Martínez

— Coordinadora y directora artística de Carpa Rural Malaika

La idea de instalar una carpa que sobresale entre las copas de los árboles vino después. El concepto de circo que les interesa implantar es, según Martínez, aquel que les permita cubrir las necesidades artísticas de las compañías que les visitan y que ofrezca un muestrario completo de lo que está ocurriendo en artes escénicas. Renuncian al circo clásico que incluye con animales en sus números y apuestan por crear un espacio de encuentro, que ofrezca espectáculos para todos los públicos, de calidad y de socialización. “El circo es muy hermoso porque es muy transversal y aquí se trabaja desde el circo social, con colectivos en situación de riesgo, es una actividad muy enriquecedora más allá de la propia técnica”, resume Martínez.

En diciembre de 2024, después de negociar tanto con el Ayuntamiento de Olba, con el que no llegaron a acuerdo, como con la municipalidad de San Agustín, la Carpa Rural Malaika estaba lista para levantarse y declarada por San Agustín como actividad de interés social y cultural: “Estamos esperando la licencia de actividad pública, quien no llega no sabemos por qué”, se lamenta Martínez.

Esta resistencia burocrática les limita a la hora del acceso a la carpa: “Tiene una capacidad para 500 localidades, pero por cuestión legal y de licencia de actividad pública el aforo que tenemos nosotras es para 100 personas y todo el mundo tiene que ser socio o socia para poder estar en el recinto”.

Un año de rojo en medio del bosque

Lo cierto es que los el rojo de la lona que cubre el recinto y su estructura de típico circo ambulante, la hace inconfundible. “La gente baja aquí, encuentra la carpa en mitad del bosque y flipan en colores”, explica Martínez. Según relata Julia Martínez, esta carpa es de cuarta mano “porque este tipo de carpas son bastante caras”, y vino al sureste de Teruel desde Ibiza: “había sido de un circo italiano, de uno circo polaco y, luego, la escuela de circo de Ibiza y de ahí la trajimos nosotras”.

La coordinadora admite que las actividades que se realizan aquí “son deficitarias”, pero el sistema parcelado y de autogestión de cada una de las partes de la asociación permite un equilibrio y la continuidad del proyecto. “Es una cosa seria, que se hace funcionar, que es muy bonita, una gran oportunidad y creo que, poco a poco, iremos generando más interés en la zona, es nuestro deseo”, apostilla Martínez.

El programa completo para celebrar el primer aniversario de la Carpa Rural Malaika

El programa completo para celebrar el primer aniversario de la Carpa Rural Malaika / Malaika

De momento, lo que van a hacer el próximo sábado es soplar la vela del primer año de funcionamiento de la carpa. “Hemos preparado una jornada con muchas actividades”, afirma Martínez y el programa la refrenda. Desde por la mañana, a las 12.00 horas, empezará la fiesta juegos populares, seguidos de una batukada y pasacalles realizados con colectivos de la zona. Tras este comienzo, se ofrecerá una gran paella para compartir entre los miembros de la asociación y a las 16.00 horas la Gran Gala del Circo Malaika, con compañías locales y nacionales, copará la atención.

“Además es una jornada solidaria, está concebida para sacar el dinero para volver a invertirlo en el espacio”, añade Martínez quien también refiere cómo se han organizado las familias asociadas para gestionar los distintos servicios durante todo el sábado. Igualmente, se pondrá una taquilla inversa al final de cada espectáculo.

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