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El gran concierto de Año Nuevo colma de emoción una sala Mozart a rebosar

La Sinfónica Ciudad de Zaragoza ha ofrecido un año más un gran espectáculo ante casi 2.000 espectadores en la que ya es una de las grandes tradiciones navideñas de la ciudad

Gran concierto de Año Nuevo en la sala Mozart

Miguel Ángel Gracia

R. L. M.

Zaragoza

El gran concierto de Año Nuevo ha llenado de emoción este domingo la sala Mozart del Auditorio. La cita musical más consolidada de la Navidad zaragozana ha hecho vibrar a un público que ha abarrotado las 1992 butacas en un recital para el recuerdo. La Sinfónica Ciudad de Zaragoza no ha decepcionado en su tradicional concierto y ha ofrecido un fantástico espectáculo en el que no ha faltado la buena música clásica, la danza y los habituales valses.

El gran concierto de Año Nuevo ha comenzado poco después de las siete de la tarde y la Mozart ha viajado a un mundo de ensueño desde la primera nota. Ha ayudado la imponente decoración floral y la partipación estelar de la gran soprano Vanessa Goikoetxea por segundo año consecutivo. La vizcaína volvía a la Mozart después de haber triunfado esta temporada en auditorios de gran prestigio como París, Venecia o Florencia. De hecho, su debut como Lady Macbeth en el Maggio Musicale Fiorentino fue muy aplaudido por crítica y público. Este domingo ha vuelto a demostrar por qué es una de las voces líricas más aclamadas del momento.

Bajo la batuta del maestro Juan Luis Martínez (era la undécima vez que dirigía la orquesta en el gran concierto de Año Nuevo), el público ha disfrutado de una tarde llena de emoción gracias a los tradicionales valses y polkas vienesas. Además, la danza también ha estado presente con un marcado carácter aragonés a cargo de la compañía de Ramón Artigas. La agrupación, que este año debutó en el prestigioso Teatro Real de Madrid, ha reivindicado la universalidad del folclore aragonés, uniendo la fuerza de la tradición con el espíritu festivo del Año Nuevo.

Los orígenes

Han pasado ya 13 años desde que la sinfónica zaragozana comenzó a producir y organizar el último domingo del año este espectáculo. Lo hizo inspirándose obviamente en el gran Concierto de Año Nuevo de Viena, que el próximo 1 de enero volverá a emocionar a medio mundo desde la Gran Sala Dorada del Musikverein.

Su 'hermano pequeño' de Zaragoza comenzó a celebrarse en el año 2012 y desde entonces todas las ediciones han conseguido colgar el cartel de 'no hay entradas'. Este domingo no ha sido una excepción, ya que las 1992 localidades que la Mozart ofrece en su mayor aforo posible se agotaron hace días. De esta forma, y por decimocuarto año consecutivo, la Orquesta Sinfónica Ciudad de Zaragoza mantiene viva la llama de una tradición que ha llegado para quedarse.

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