Crítica de Javier Losilla del Grupo Enigma: El ruido del tiempo
La formación residente del Auditorio de Zaragoza inauguró su temporada este lunes en la sala Luis Galve

El Grupo Enigma este lunes en su primer concierto de la temporada. / PABLO IBÁÑEZ

¿Cuánto ruido había en la cabeza de David Lynch (1946-2025)? Mucho, sin duda; tanto como había en sus bandas sonoras y en sus discos. Pero aclaremos algo: el ruido de Lynch era la materia con la que elaboraba sus imágenes, sus historias. Una selección de la música (Lynch y Alan Aplet) de 'Cabeza borradora', la cinta que estrenó en 1977, sonó el lunes en el inicio del concierto inaugural de la nueva temporada de Grupo Enigma, en el Auditorio de Zaragoza, ese que la alcaldesa de la ciudad se ha empeñado en ponerle nombre de princesa. Puro Disney. Y puro ruido, lo de Lynch. Pura poética visual sin imágenes trepanándonos la sesera. Intensidad, tono, timbre y dinámica preparando el camino que Enigma proponía recorrer.
'Un instante anterior al tiempo' se llamaba el programa, que partía de la premisa del futurista Luigi Russolo, quien en 1913 anotó que la modernidad había generado una gama de sonidos nacidos de la industrialización a los que había que tratar como una música nueva. Él mismo puso en práctica su empeño con instrumentos de nueva planta. Pero que no haya lugar a confusión, Russolo no pretendía imitar los sonidos procedentes de los nuevos tiempos; como señala Luis Gámez en 'El arte del ruido', “se trataba más bien de favorecer el movimiento en la dirección contraria: no tanto que la interpretación musical interviniera en la realidad, sino permitir que la realidad invadiera el arte musical”. Ruidismo musical, que permeabilizó la música contemporánea, posteriormente el rock y la música electrónica de últimos años del siglo XX.
Abrió Lynch la velada, decía, y el tránsito continuó con una pieza de Fausto Romitelli, compositor italiano fallecido prematuramente a los 41 años: 'Trash TV Trance' (2002), una forma muy directa de advertirnos sobre uno de los aparatos que más ruido generan; ruido de fondo, claro, amorfo, contaminante. Ruido, mucho ruido. Fue Alex Tentor, quien en solitario, con guitarra eléctrica, abordó con nervio la compleja partitura de Romitelli. Fue todo un agitador paseo por un segmento sonoro del siglo XX: noise rock, krauft rock, psicodelia, maquinismo de nueva generación… Y ruido televisivo, claro. Todo eso, utilizando tanto los recursos que ofrece el instrumento y sus pedales (cambios de tono, acoples, saturación, distorsión…), como el uso de técnicas diferentes combinadas a la vez (cuerdas frotadas y pulsadas, por ejemplo). Basura y trance. No fue la única intervención de Tentor, pues repitió, ya en grupo, en otras piezas, en un despliegue inusual de guitarra eléctrica en los conciertos de Enigma.
Diferentes temporalidades y materiales
Sergej Newski, compositor ruso nacido en 1972 (estaba presente en la sala) aportó 'Ensembletrilogie I: Space', escritura sonora que Enigma estrenaba en España. Según se informaba en el programa de mano, la pieza, que luego sufrió algunos cambios, parte de la idea de explorar diferentes temporalidades y materiales, con un homenaje en las secciones de batería a Angelo Baladamenti, compositor que trabajó para Lynch en la serie 'Twin Peaks'. Cuerdas, vientos, guitarra eléctrica, batería y piano entraron en el 'Space' de Newski con vigor, llevando al extremo las intenciones del autor, remarcando la independencia entre tiempo y materia. Tal vez les sirva este símil para entender mejor lo que escuchamos: imagínense caminando por una habitación oscura, guiados por una música no descriptiva, buscando a tientas los elementos que pueda haber en la sala. Inspirador.
Tras el descanso, audición de 'Serenata para intonarumori e instrumentos' (1920), del mencionado visionario Russolo. Y a continuación, otro estreno: 'Pacific Time', de Carola Bauckholt, compositora alemana cuyas escrituras musicales exploran lo liminal, los límites, las fronteras entre las artes. Arpa, cuerdas, piano, percusión, vientos y guitarra eléctrica conforman una atmósfera que nace espesa para transformarse más tarde en un ambiente más distendido; en un tempo que recuerda al traqueteo de un viejo tren o a los divertidos movimientos de un autómata, propiciado por la acción destacada de elementos percutivos.
Y de cierre, la norteamericana Pauline Oliveros (1932-2016), figura notable en la experimentación electrónica de postguerra. Su composición 'A Valerie Solanas y Marilyn Monroe en reconocimiento de su desesperación', un tributo doble: a la creadora, de vida difícil, que intentó asesinar a Andy Warhol y a la actriz que traspasó las pantallas y terminó convertida en un cadáver exquisito. Fue una combinación de tormenta y recogimiento, de contrastes de timbre y dinámica. Un réquiem laico como el ruido y la furia shakesperianos. Asier Puga (director artístico y musical) y los muy dúctiles y precisos músicos de Enigma estrenaron temporada con un repertorio rotundo y extraordinariamente resuelto. Uno y otros dibujaron el lunes el ruido del tiempo.
- Adiós a una costumbre histórica en España: la Ley de Propiedad Horizontal lo deja claro
- Un grupo italiano compra el 70% de la aragonesa Quality Corn, líder en la producción de derivados de maíz
- El tercer goleador histórico del Real Zaragoza en Segunda ficha por el Fuenlabrada
- Zaragoza y Huesca suspenden el desfile de carnaval de este sábado ante la emergencia por fuertes rachas de viento
- Zaragoza es elegida por una conocida marca de ropa para abrir su segunda sección femenina en toda España
- Seis millones en la 'nevera' para el Real Zaragoza en verano
- La 'ciudad de las palas' está en Aragón: dos empresas con 70 años de historia se lucen en la FIMA
- El Gobierno de Aragón paraliza el polémico derribo del edificio de Correos