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'Columna', de Sonia Celma, muestra un íntimo relato artístico y humano

La sala África Ibarra del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza acoge esta muestra hasta el 25 de abril

Zaragoza

Fotografía, audiovisual y arquitectura se fusionan con el pegamento de la música en este recorrido íntimo de Sonia Celma por la polisemia de la palabra columna, de la imperfección a la belleza. En colaboración con el Vicerrectorado de Cultura y Patrimonio de la Universidad de Zaragoza, la exposición comisariada por Carol Rojo, está concebida como una partitura visual y sonora sobre este elemento sustentante: la columna.

La selección establece un sugerente paralelismo entre la columna vertebral de Carla, la hija de Sonia Celma, y la columna del Mausoleo Romano de Fabara. Con el lenguaje fotográfico y musical, se adentra en una reflexión sobre los cánones clásico de belleza y proporción mientras transita por los siete años que su hija, Carla Aguiló, convivió con un corsé para corregir la escoliosis ideopática juvenil de su columna vertebral.

“La traumatóloga midió su cuerpo con los mismos instrumentos que tengo sobre mi mesa de dibujo, como si fuera una arquitecta del cuerpo humano”, escribe Sonia Celma en ‘Columna’, el fotolibro que explica todo el proceso creativo. Desde ahí, desde el momento en que su hija es diagnosticada, Celma atraviesa la circunstancia personal con la profesional, de los silencio y el dolor del proceso maternal a los ‘tics’ del ojo experto que encuentra la grieta, la imperfección y la desproporción.

Una composición musical foto a foto

Las más de cuarenta piezas en blanco y negro se agrupan en la sala África Ibarra en siete compases de séptima dominante. Carla se hace melodía y Sonia Celma desciende a los pentagramas para ser el bajo continuo que sostiene. Porque, en todos esos años: “ahí estaba la música para rescatarnos del proceso y volver a empezar”, ha explicado Celma en la presentación.

Carla Aguiló es oboísta y Sonia Celma violonchelista, ambas se encuentran así, interpretando música, su lenguaje liberador, en el audiovisual que cierra el recorrido y que fue el regalo de mayoría de edad para Carla, de su madre.

Una de las siete secciones en las que se divide 'Columna'

Detalle de una de las siete secciones en las que se divide 'Columna' / Pablo Ibáñez

‘La columna rota’, de Frida Khalo, inspiró ese relato que comienza cuando la hija, por fin, se desprende del corsé. “Ella participó activamente en esta aventura”, ha detallado Celma. La aventura juega con las similitudes entre la columna vertebral humana y la columna restaurada del Mausoleo Romano de Fabara. Radiografías, fotomontajes y fotografías que enseñan la reparación de una y otra columna.

Tanto Celma como Rojo han destacado que este “es un proyecto muy personal y de interés”. Según la comisaria, Carol Rojo: “Homenajea a su hija Carla”. Para una y otra, era “importante presentar ‘Columna’ en Zaragoza” y Rojo ha indicado que no hay “mejor escenario que el Paraninfo”.

Además, ‘Columna’ recibió el premio Photoespaña 2025, en la categoría de descubrimientos, por la que calificaron como “una obra profundamente personal que explora el vínculo entre arquitectura, cuerpo y enfermedad”.

Por su parte, Eliseo Serrano, vicerrector de Cultura y Patrimonio de la Universidad de Zaragoza, ha señalado que esta exposición que inaugura el año de la sala África Ibarra es una “reivindicación feminista del espacio”, ya que la anterior muestra fue la dedicada a las pioneras de la Universidad de Zaragoza y está previsto que esta sala siga dedicada a artistas.

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