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Elyella actúan en Zaragoza: "Antes había gente que se acercaba para intentar averiguar quién hay detrás de Mono"

El dúo aterriza este sábado en la sala Oasis con todas las entradas vendidas desde hace tiempo

Elyella en un concierto en La Riviera de Madrid.

Elyella en un concierto en La Riviera de Madrid. / Gloria NM

Rubén López

Rubén López

Zaragoza

Llevaban desde 2010 triunfando con sus sesiones en muchos clubes y algunos festivales, pero en 2018 ‘Todo lo que importa’ –convertida ya en himno– lo cambió todo. Su colaboración con Viva Suecia los dio a conocer al gran público y desde entonces no han parado. Ese tema, además, condensa bien la propuesta del dúo Elyella: indie y electrónica bien avenidos al servicio del buen rollo y el disfrute colectivo. La letra de ese ‘hit’ («Más soluciones que ganas de amar el conflicto») o la de ‘Que nada nos pare’ («Que salga de ti lo mejor y todos lo bailen. Son tiempos de luz y de amor y lo viniste a recordar») sintetizan bien una esencia que alcanza su cenit en sus directos, convertidos en una auténtica fiesta y oda a la vida. Se podrá comprobar este sábado en la sala Oasis, con las entradas agotadas desde hace tiempo.

Este dúo de productores y djs españoles, compuesto por ELLA y MØNØ, arrancó su propuesta allá por 2009 pinchando y mezclando temas indies con electrónica. Así estuvieron varios años hasta que de forma natural empezaron a componer sus propias canciones. «En esos primeros años salía mucha música que encajaba bien con el ADN que queríamos imprimir al proyecto, pero fueron pasando los años y empezamos a sentir que ya no había tantas propuestas que casaran bien con la nuestra. Fue entonces cuando decidimos dar un paso adelante y hacer nuestras propias composiciones», explica ELLA (María Eguizabal).

Así, en 2018 lanzaron su primer epé, ‘Lovers’ (en el que está la citada ‘Todo lo que importa’), y un año después su primer disco: ‘Dreamers’, en el que colaboraron Zahara, Jero Romero o Alberto Jiménez de Miss Cafeína, entre otros artistas. En 2020 volvieron a arrasar con su remix de ‘El Fin Del Mundo’, del grupo La La Love You, una colaboración de la que surgió dos años después esa ‘Que nada nos pare’. «Sí, fue como un idea y vuelta. Les dijimos, ‘ahora queremos que vosotros cantéis nuestro tema’. Todo salió de forma muy natural. Esa letra ya es nuestra y nació en esa época oscura del covid. Parecía que la música de baile estaba condenada a desaparecer y queríamos dejar claro en una canción que nosotros íbamos a seguir pasara lo que pasara», recuerda Eguizabal.

Ese espíritu de seguir adelante priorizando la esperanza por encima de todo ha marcado también su segundo disco: ‘Lo más importante’, publicado el pasado octubre y que es el que presentarán este sábado en la Oasis sin olvidar por supuesto sus grandes ‘hits’. En el nuevo álbum han participado bandas y artistas tan consagrados como Love of Lesbian, Iván Ferreiro, Lori Meyers, Siloé, Merino, Besmaya o la zaragozana Elem, que este sábado interpretará ‘Nadie lo podrá cambiar’ junto a ellos.

«Algunas canciones y letras de este disco ya las hicimos pensando quién las iba a cantar, pero en otras las colaboraciones surgieron al final del proceso. La verdad es que estamos felices de haber podido contar con todos esos artistazos», destaca Eguizabal, que por el momento no se plantea dar un paso adelante y ponerse a cantar: «Por ahora no está sobre la mesa. No lo descarto e incluso me gustaría, pero antes tendría que trabajar mucho con mi voz (ríe)».

El baile como protagonista

Al no poder contar con la fuerza poderosa de un micrófono, el dúo plantea sus directos como una especie de «perfomance» en la que el baile es el gran protagonista. «Siempre le hemos dado muchas vueltas a cómo podíamos conectar con el público sin la palabra. Por eso jugamos con otras armas como las luces y pantallas con las que interactuamos con los espectadores», indica Eguizabal, que apunta que su ‘show’ de Zaragoza durará unas dos horas.

Lo que sigue siendo un misterio 16 años después de lanzar el proyecto es la identidad de MØNØ. En un claro guiño a Daft Punk, el dúo apostó por construir unos personajes tratando de trabajar desde el anonimato. «Sí, la referencia es evidente. En nuestro caso se ha podido diluir un poco porque ya se sabe quién soy yo, pero lo de Mono es irrenunciable. Siempre hay mucha intriga, aunque yo creo que a la gente también le gusta que se mantenga esa duda. Antes, cuando pinchábamos en los clubes, había gente que se acercaba para intentar averiguar quién había detrás. Y, aún ahora, cuando nos quedamos en los festivales sí que sentimos cómo nos miran algunos como intentando adivinar», concluye entre risas Eguizabal.

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