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El Simón de Honor reconoce a Leonor Bruna, una vida dedicada al cine y la pedagogía audiovisual

El reconocimiento homenajea la trayectoria y el compromiso educativo de la actriz, directora y fundadora de la escuela de cine Un Perro Andaluz

Leonor Bruna, Simón de Honor de 2026

Leonor Bruna, Simón de Honor de 2026 / Rubén Ruiz

Zaragoza

La Academia de Cine Aragonés -ACA- ha dado a conocer quién recibirá en la gala de próximo 5 de mayo, en el Teatro Principal, el Simón de Honor de los premios del cine aragonés. Leonor Bruna es la persona que va a recibir el máximo galardón del sector audiovisual en la comunidad, en reconocimiento de trayectoria y de los dieciocho años que lleva dirigiendo la escuela de cine Un Perro Andaluz en Zaragoza.

La zaragozana ha tocado todos los palos de la producción cinematográfica: actriz, guionista, directora, productora y, sobre todo, educadora. La vocación por mostrar el lenguaje del cine a los demás, por alfabetizar en imágenes, la llevó a explorar en Alemania y Suiza modelos de escuela que luego ha exportado a Zaragoza. En este sentido, Sara Fernández, consejera de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, ha descrito a Bruna como una "mujer polifacética" y ha estacado que es un honor para Zaragoza "que después de su carrera apostara por su ciudad".

Asimismo, María José Moreno, presidenta de la ACA, ha ahondado en el perfil de Bruna como una mujer valiente y que fue capaz de reinventarse en su ciudad natal, donde llegó por razones familiares. Moreno también ha destacado el valor del cine en la educación, como "herramienta pedagógica" que ayuda a "interpretar mejor el mundo que nos rodea" y crea espectadores críticos: "Se enseña a mirar y contar el mundo contemporáneo, en el que comprender el lenguaje cinematográfico ya no es opcional".

Un perro verde del cine y la creación audiovisual

Leonor Bruna comenzó su carrera laboral ejerciendo de arqueóloga en el yacimiento de Bílbilis (Calatayud), pero la interpretación pudo más que la rebeldía arqueológica y viajó a Madrid para formarse como actriz con José Carlos Plaza. Posteriormente, se trasladó a Alemania para una estancia de ocho meses que acabó alargándose 13 años. En Berlín, trabajó en teatro, cine y televisión; para Bruna, la capital alemana es "la ciudad donde más creativa he estado en mi vida".

Además de abrirse al conocimiento extenso del cine, Leonor Bruna formó una familia en el país centroeuropeo y tuvo a su hijo. Con él regresó a Zaragoza, dispuesta a subirse a "cualquier tren" o, más bien, a ponerse en marcha su propio tren. Esa locomotora se llama Un Perro Andaluz, en recuerdo de Luis Buñuel y de todos los "perros verdes" que, como ella, siguen creyendo en el poder del mensaje cinematográfico.

José María Turmo, Sara Fernández, Leonor Bruna, María José Moreno y Pedro Olloqui durante la presentación del Premio Simón de Honor

José María Turmo, Sara Fernández, Leonor Bruna, María José Moreno y Pedro Olloqui durante la presentación del Premio Simón de Honor / ACA

Ahora, va a recibir otro premio dedicado a Buñuel, el premio Simón, que recrea al personaje buñuelano de 'Simón del desierto' (Luis Buñuel, 1965) y que hace quince años, cuando iniciaron su andadura estos premios, evocaba la soledad en el desierto de los cineastas en Aragón. Desde 2012, el cine aragonés ha crecido y se ha unido en busca de la profesionalización académica.

Bruna ha indicado que "no me lo esperaba" y ha manifestado que siente "la alegría de una niña". Dentro de las acepciones y cualidades que implican la palabra "honor", según ha dicho, se ve reflejada en "la honestidad y el coraje" y que, gracias a esto, puede "mantener vigente un sueño y realizarlo cada día". En la misma tesitura, ha agradecido a su alumnado, de todas las edades, ya que sin este la escuela de cine "no existiría" y ha subrayado que ellos corrigen mucho porque "no todo vale para hacer cine".

Pedro Olloqui y la batalla cultural de los Goya

Por su parte, el actual director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha aprovechado la ocasión para reflexionar sobre el estado del cine español y, particularmente, en Aragón. Según Olloqui, el pasado sábado durante la gala de los Premios Goya, se vio "una batalla cultural" en la que se contrapusieron la religiosidad de 'Los domingos' y la aventura de la búsqueda personal de 'Sirat'. "Los dioses de la cultura se pusieron del lado de 'Los domingos'", frente al previsible ganador Óliver Laxe.

Del lado del bando ganador también estaría 'Tardes de Soledad', que ganó el Goya a mejor película documental, en oposición a grandes favoritos y temas de actualidad como Gaza o el análisis cinéfilo de Gaizka Urresti. En opinión de Olloqui, en los Goya se plasmó una "nueva modernidad" en la que no existen las certezas y donde el cine debe mostrar una pluralidad que aborde incluso temas polémicos, porque "son parte de la realidad que vemos".

Y, en consonancia, Pedro Olloqui ha manifestado que a Aragón "le sienta bien esta nueva modernidad". "Nos encaja bien" porque se adecúa, según su criterio, a la manera de expresarse del cine aragonés, contrario a "alardes innecesarios". Una forma de hacer cine que se ve reflejada en la ACA y en el crecimiento "de abajo a arriba" del cine en la comunidad.

"Laxe fracasó, pero no su técnica", ha precisado Olloqui, quien ha recordado de esta manera el Goya logrado por la sonidista aragonesa Yasmina Praderas y el hecho de que 'Sirat' se rodase en los paisajes de la provincia de Teruel.

A las palabras del director general de Cultura, la presidenta de la ACA ha respondido que está "completamente de acuerdo" con esa idiosincrasia y diversidad que hacen bien a la cultura en general "y, por tanto, la aragonesa".

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