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Luz Casal lleva a la catarsis al público de Zaragoza

La artista gallega embelesa en su concierto de Inverfest en la sala Mozart del Auditorio

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Daniel Monserrat

Daniel Monserrat

ZARAGOZA

No es cuestión de exagerar y por eso no diremos que se pueden contar con los dedos de una mano los artistas que hoy en día pueden salir al escenario y provocar un silencio absoluto de escucha sin ningún móvil entre las caras de su público y ella misma. Eso es lo que consigue Luz Casal cuando calla los primeros aplausos con su melódica voz. Todos escuchan y se produce ese momento mágico en el que la artista eleva su voz por encima de cualquier cosa y el público se siente un privilegiado de disfrutar de ese instante irrepetible que es el directo. La gallega ha presentado este viernes en la sala Mozart del Auditorio de Zaragoza su último trabajo, 'Me voy a permitir', dentro de la programación de Inverfest Zaragoza, a la que solo le queda ya la actuación de Miguel Ríos el 25 de marzo.

Como decíamos, Luz Casal ya había salido victoriosa del concierto con un primer bloque de luz con canciones como '¿Qué has hecho conmigo?', 'A cada paso', 'Volver a comenzar' y 'Sentir'. Incluso se ha lanzado con dos versiones de Amlaia Rodrigues ('Lágrima') y de Luis Demterio ('Bravo'). Una sucesión de canciones que han culminado con dos de los grandes temas de la artista que, cómo no, han sido de los más coreados de la noche, 'Entre mis recuerdos' y 'No me importa nada'.

El público se despereza

El público, que ha llenado las casi 2.000 butacas de la sala Mozart para ver a la artista, se ha ido desperezando del síndrome de Stendhal inicial y tras estos dos primeros clásicos ya ha habido hasta amagos de levantarse y hasta de bailar. Luz Casal tiene versiones para todos. Y eso que todavía no había llegado la parte más roquera del espectáculo con canciones como 'Rufino' y 'Loca', donde ya sí que el público ha mostrado su energía completa.

Es cierto también que la artista cuenta con un público mayoritariamente adulto (poco joven se ha podido ver una vez en su concierto), pero que se nota que le ha ido acompañando a lo largo de toda su trayectoria y que, fiel al compromiso que también muestra la cantante actuación tras actuación y disco tras disco, se siente plenamente identificada con ella. Y eso se nota en los conciertos como el de este viernes.

Por lo tanto, como es lógico y obvio en casi todos los conciertos cuando se ha acercado el final la gente no quería que llegara ese momento, pero Luz Casal ha acallado las tímidas protestas echando mano de un repertorio sin fallo y de altura. Y es que ya en el tramo final, a Luz Casal solo le quedaba rematar una faena de altura y lo ha hecho con canciones como 'Un pedazo de cielo', 'Piensa en mí' y la nostálgica y preciosa a la vez, 'Te dejaré marchar'. La magia de Luz Casal ha vuelto a envolver la sala Mozart del Auditorio de Zaragoza.

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