La XX Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza se pone en marcha: "Los buenos libreros, con una mirada, adivinan muchas cosas de la persona que se acerca a su caseta"
La nueva edición ha dado comienzo tras las palabras del pregonero de este año, el escritor y dramaturgo oscense Adolfo Ayuso. Estará abierta en la plaza de Aragón hasta el próximo 12 de abril

Un año más y ya son 20, la Feria de Libro de Viejo y Antiguo de Zaragoza alista sus casetas, repletas de ejemplares únicos, descatalogados u olvidados, en la plaza de Aragón. Hasta el próximo 12 de abril, el público va a poder encontrar entre el material ofrecido por los once libreros asistentes a la feria, desde libros antiguos, grabados, mapas, postales, cromos, tebeos o revistas que traen la historia de otras manos sobre ellos.
La apertura de las casetas ha sido precedida por el acto oficial del pregón, cuya responsabilidad y honor ha recaído en Adolfo Ayuso Roy, escritor, dramaturgo e investigador teatral nacido en Huesca en 1956, licenciado en Medicina y bibliófilo reconocido. El acto ha tenido lugar en el salón de actos de la Biblioteca de Aragón y el pregonero ha estado acompañado del director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, el presidente de la Asociación de Librerías de Viejo y Antiguo de Aragón (ALVADA), Pablo Parra.
Además, entre el público se encontraban autores, ex pregoneros y libreros. Después de la lectura, los asistentes y las autoridades se han desplazado hasta la ubicación de la feria, en el entorno de la plaza de Aragón, para proceder a la apertura de las casetas y dar por iniciada esta vigésima edición.
Un pregón para animar a la gente a asistir y comprar
"El pregón es, por tradición, una proclamación pública, a viva voz, de una celebración, una fiesta o una feria". Así ha comenzado la proclama enunciada por Ayuso, con una reflexión sobre el significado de pregón y lo que implica en este caso: "Invitar al público a tomar parte de ella".
A continuación, ha reflexionado sobre la importancia del buen tiempo para un evento de estas características -de momento, la feria va a ser azotada por el cierzo-, y después ha pasado a describir los valores de los libreros, sus cualidades y habilidades que los debaten "entre vendedores y artesanos".
Sin perder de vista la importancia del oficio de librero como actividad económica: "El júbilo de una feria se mide por el 'clinc, clinc' de la caja registradora", Ayuso también ha ahondado en los conocimientos de los libreros para ordenar sus libros, porque "no se pueden colocar los libros de igual forma en Zaragoza que en Valencia, Madrid o Salamanca".
Fuera de texto ha hecho un inciso para recordar que "soñar es fundamental" y estas ediciones de segunda o tercera mano invitan a soñar sobre las vidas que tuvieron antes esos ejemplares. A la vez, volviendo al texto, ha hablado de la tristeza que produce a las personas bibliófilas desprenderse de sus libros: "Los buenos libreros saben que las lentejas son lo primero, pero que su corazón también late al pasar sus páginas".
Tras recordar algunos títulos que marcaron su trayectoria y sus experiencias, ha relatado cómo es el ojo experto de quien regenta un puesto de libros: "Los buenos libreros, con una mirada, adivinan muchas cosas de la persona que se acerca a su caseta".
Por último, ha tenido un momento para el recuerdo de grandes lectores desaparecidos recientemente, como el profesor José Luis Calvo Carilla o el letrado de las Cortes, Pepe Tudela, así como los libreros y editores, Joaquín Campo y Marina Heredia. Terminado por invitar de nuevo a "pasear por sus casetas y abrir sus carteras", para cerrar con un "¡Vivan los libreros! ¡Vivan los libros!".
Una feria querida por los libreros
Por su parte, Pedro Olloqui ha reseñado que esta feria "no es un acto de nostalgia, es un compromiso con el futuro", a la vez que ha destacado, como es habitual en su discurso, la relevancia de esos libros para recuperar la importante cultura aragonesa de los siglos XIX y XX.
Sin embargo, tal y como ha dejado nítido Adolfo Ayuso en su discurso, los protagonistas de estos días son los libreros. Marcos, de la Librería Marcos Ortiz de Madrid, ha comentado que "es una feria siempre amable, suele venir bastante gente y yo creo que va a salir muy bien". Para él es el cuarto año en Zaragoza y siempre prepara en el tablero libros del S. XX, aunque cuenta con publicaciones de los siglos XVII o XVIII.
Según Javier Molina, de Librería Velintonia, en Madrid, y que repite por segundo año consecutivo: "Es gente estupenda, los compañeros son estupendos y espero que se dé bastante bien". En cuanto a los gustos de los zaragozanos ha destacado que "la historia es un tema que nunca falla, la guerra civil es un tema recurrente, gente que va buscando libros escolares de cuando ellos estudiaban; y luego ya, gente que está buscando primeras ediciones y un poquito de todo".
Las once librerías que participan en la edición de este año son: Librería Prólogo (Huesca), Librería Luces de Bohemia (Zaragoza), Librería Russafa (Valencia), Librería García Prieto (Madrid), Librería Asilo del Libro (Valencia), Librería Al Tossal (Valencia), Librería Libros con Historia (Navarra), Librería Sekmet (Vitoria), Librería Libros del Rescate (Zaragoza), Librería marcos Ortiz (Madrid) y Librería Velintonia (Madrid).
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