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Ruth Iniesta, la zaragozana que empezó en los musicales y ahora triunfa como soprano: "De niña tenía algún plan B, pero ser cantante siempre fue la primera opción"

La soprano aragonesa se encuentra en uno de los mejores momentos de su carrera tras haber sido reconocida como la mejor intérprete de ópera en los prestigiosos Premios Talía

Ruth Iniesta, en una función de ‘La traviata’ del Liceu, por la que ha sido galardonada con el Premio Talía.

Ruth Iniesta, en una función de ‘La traviata’ del Liceu, por la que ha sido galardonada con el Premio Talía. / Sergi Panizo/Liceu

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Rubén López

Rubén López

Zaragoza

Ruth Iniesta está viviendo uno de los momentos más dulces de su carrera profesional. La soprano zaragozana fue reconocida este pasado lunes como la mejor intérprete femenina de lírica en los prestigiosos Premios Talía, un galardón que ya recibió en 2024. Además, en abril protagonizó un histórico bis en el Teatro de la Zarzuela de Madrid cantando el papel protagonista de ‘Jugar con fuego’ de Barbieri, una noche que difícilmente olvidará.

¿Ha sido su momento más emocionante sobre un escenario?

Es un recuerdo que voy a llevar en mi corazón toda la vida. Estoy inmensamente agradecida por haberlo vivido. Afortunadamente, he tenido muchos momentos emocionantes a lo largo de mi carrera y espero poder seguir coleccionándolos. Pero este de La Zarzuela va directo al ‘top’.

Y esta semana el Premio Talía. ¿Está en su mejor momento?

Creo que estoy en un momento más maduro y siento que estoy viviendo una etapa muy bonita de mi carrera, con mucho trabajo, cantando roles que me emocionan y compartiendo escena con artistas a los que admiro. Además, tener el honor de que la Academia me otorgue este galardón por segunda vez es algo que me hace sentir muy orgullosa y agradecida. Es recibir ese abrazo de ‘lo estás haciendo bien’ que todo artista necesita en algún momento.

¿Aún tiene mucho más que ofrecer? ¿Es ambiciosa en ese sentido?

Sí que tengo ambición, pero es casi más bien una curiosidad inagotable. Disfruto muchísimo descubriendo nuevas partituras, probando nuevos personajes y aprendiendo en general. Y, mientras sea así, creo que el techo se seguirá moviendo. Como mi instrumento sigue evolucionando, siento que todavía tengo mucho que explorar.

Ruth Iniesta.

Ruth Iniesta. / servicio especial

¿Cuáles son sus puntos fuertes como cantante lírica?

Bueno, yo lo que intento siempre es lanzarme a la partitura desde mi propia sensibilidad y tener muy en cuenta la historia que cuenta, tanto desde el texto como desde los matices musicales, para encontrar la intención precisa que conecte con mi esencia. Siempre intento tener presente que estamos contándole una historia al público y que no todo son fuegos artificiales, que, por supuesto, forman parte esencial del espectáculo mayúsculo que es la ópera. Pero intento encontrar un equilibrio desde el que conectar con mi ser y con quienes nos escuchan desde la butaca.

Además de cantar bien también hay que saber interpretar. ¿Cada vez se le da más importancia a esa faceta de actriz en la ópera?

Totalmente. Tener un cantante que sepa jugar su parte actoral es algo cada vez más demandado en las puestas en escena y también por parte del público. Pero la belleza del sonido seguirá siempre reinando. Quieres que el artista te remueva, que te eleve de tu butaca, y eso en la lírica no puede ocurrir si exclusivamente cuidas la parte actoral. La voz sigue siendo el pilar principal. Por eso el equilibrio es tan complicado.

Cuando de niña empezaba a apasionarse con cantar, ¿soñaba con llegar tan lejos?

Bueno, siempre tuve dentro de mí una llamita, como me gusta llamar a esa fuerza interna, que me decía que podía vivir una vida subida a los escenarios. Lo que no imaginé nunca es que esa vida sería a través de la lírica, porque era un mundo que ignoraba que existiese. Gracias a uno de mis primeros maestros de música, que me aconsejó estudiar canto en el conservatorio, descubrí todo este universo gigantesco que me está permitiendo vivir aventuras tan increíbles.

¿Cuándo decidió que quería dedicarse por entero a su gran pasión?

Canto desde muy pequeña y siempre tuve claro que quería ser cantante. De niña siempre tenía algún plan B, que cada mes era una profesión distinta: profesora, veterinaria, periodista... Pero cantante siempre fue la primera opción. En cuanto cumplí la mayoría de edad, ya con mi examen de acceso a la universidad aprobado, me lancé de lleno a estudiar en el conservatorio y a buscar castings. Mi formación musical fue en Madrid, porque por motivos laborales mis padres se mudaron a la capital. De todas formas, mi madre ha vuelto hace poco a Zaragoza y allí tengo a la gran mayoría de mi familia.

Sus primeros pasos en el ámbito profesional los dio en el teatro musical. ¿Cómo surgió esa oportunidad?

Buscando en internet anuncios de casting encontré uno de una compañía amateur. Fui sin dudarlo. Entré y preparamos un espectáculo de grandes éxitos de distintos musicales donde aprendí muchísimo, encargándonos de nuestro propio vestuario, coreografías e incluso escenografía. Después de aquello vinieron más experiencias modestas y algunos desengaños que me enseñaron la inestabilidad de la profesión, pero poco a poco fui creciendo hasta que entré como Scaramouche en el musical ‘We Will Rock You’.

¿Volvería al teatro musical?

A día de hoy, con mi actual agenda, no es posible. Solo si surgiese un proyecto especial de corta duración, algo como los espectáculos que se crean en Londres (pienso en el 'Drácula' protagonizado por Cynthia Erivo) y que duran unas pocas funciones, entonces sí que podría encajarlo. Vocalmente es algo que no he abandonado en mis ratos libres.

¿Cómo se fue adentrando en el género lírico?

Durante mis dos últimos años de estudios en la Escuela Superior de Canto de Madrid decidí focalizarme en la lírica y empecé a presentarme a concursos de canto. De ahí surgieron las primeras oportunidades, como el papel de Carmela en ‘La vida breve’, en una producción en el Teatro de la Zarzuela. Eso me abrió las puertas de agencias y más teatros.

¿Un cantante lírico siempre está preocupado por su voz y por cómo puede ir evolucionando en el futuro?

Siempre. Es inevitable, aunque yo intento no dejar que me obsesione. Como se programa con mucha antelación, es cuanto menos curioso pensar en que dentro de unos años tienes que debutar ciertos roles, porque ya te los han ofrecido, pero que a día de hoy todavía no puedes cantar. Es extraño. Siempre tienes que intentar coordinar la agenda presente con el estudio de los roles futuros, respetando el descanso y la salud vocal.

Ahora actúa en los auditorios más importantes. Hábleme de sus próximos proyectos.

Ahora estoy en Marsella, donde del 7 al 16 de junio interpretaré a la Gilda de ‘Rigoletto’. Es un rol que he interpretado mucho y por el que me dieron mi anterior Talía. Es una de mis óperas favoritas... Después, ya en el mes de julio debutaré en la Royal Opera House, algo que me hace mucha ilusión. Es uno de los teatros más importantes del circuito internacional. En este caso voy con otro papel que disfruto mucho, Musetta en ‘La bohème’. Creo que va a ser un periodo muy emocionante.

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