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El concierto de leyenda que reunió a Héroes del silencio, Más Birras y Niños del Brasil para salvar un sello aragonés

El pabellón de La Chimenea de Zaragoza acogió el 22 de febrero de 1992 un histórico festival con el que recaudar fondos para Grabaciones Interferencias.

El concierto de leyenda que reunió a Héroes del silencio, Más Birras y Niños del Brasil para salvar un sello aragonés

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Daniel Monserrat

Daniel Monserrat

Zaragoza

El 22 de febrero de 1992 en el pabellón de La Chimenea de Zaragoza (del que solo queda la estructura que le daba nombre al recinto), las 14 bandas aragonesas más destacadas del momento en una considerada Edad de oro de la escena de la comunidad unieron sus fuerzas para compartir un festival con un objetivo claro, salvar al sello discográfico independiente Grabaciones Interferencias, que estaba pasando por serios apuros económicos.

Alrededor de 5.000 personas (el pabellón tenía una capacidad para 8.000 por lo que asistencia fue un poco más baja de la esperada) disfrutaron de aquella noche para la historia bautizada en la crónica de este diario firmada por Miguel Mena como la de «nuestro particular Live Aid aragonés que en nada tuvo que envidiar a los grandes eventos que se celebran en el estado de Wembley». Y es que sobre el escenario de La Chimenea se pudo a ver a Héroes del silencio, Más Birras, Niños del Brasil, Días de vino y rosas, Especialistas, Tako, Distrito 14, Misión Hispana,... Más de cuatro horas de música autóctona que los grupos aragoneses aprovecharon también para hacer cosas diferentes.

Los Hijoputas de los Free

De hecho, Enrique Bunbury, Pedro Andreu y Joaquín Cardiel (es decir, Héroes del silencio sin Juan Valdivia) unieron sus fuerzas con el teclista Copi y con Pedro García, de Las Novias para, en su actuación, hacer versiones del grupo Free con Bunbury en el papel de Paul Rodger y bautizados, con sorna, como los Hijoputas de los Free. Culminaron su miniconcierto con 'All Right Now' coreada por todo el público presente que disfrutó del momento a pesar de que no sonó la música de la banda que estaba en ese momento despuntando desde Zaragoza, Héroes del silencio.

Miembros de Héroes del silencio con Copi en el camerino.

Miembros de Héroes del silencio con Copi en el camerino. / Facebook / Pedro Andreu

Aunque Niños del Brasil, Más birras (con su muy celebrada 'Apuesta por el rock and roll') y Días de vino y rosas (que incluso estrenó una canción, TST), por ejemplo, sí que armaron un repertorio con temas suyos, las versiones fueron la tónica de la noche ya que sonaron temas de, entre otros, Bob Dylan, Rolling Stones, Go-Betweens, Joe Jackson, Manu Dibango... La noche era especial y los grupos querían hacer del momento algo único.

'Al este del Edén'

El germen de este histórico encuentro fue el sello Grabaciones Interferencias. Una aventura en la que confluyeron dos de los artefactos culturales del momento, Discos Linacero y el Bar Interferencias. Nació en 1987 en la capital aragonesa por iniciativa de Luis Linacero junto a Miguel Goyanes e Inmaculada Mendoza, propietarios del mítico pub Interferencias, un punto de encuentro esencial para músicos y aficionados al rock durante los años 80 y que sirvió para que la escena musical aragonesa empezara a encontrar su lugar. Su objetivo era sencillo pero ambicioso tal y como recuerdan sus creadores, «grabar y publicar discos de grupos que difícilmente encontraban apoyo en las grandes compañías discográficas».

Muy significativo en ese sentido es cuál fue su primera referencia discográfica que lanzaron al mercado en un momento tremendamente complicado para acceder a las discográficas sobre todo desde la periferia. En 1987, Más birras consiguió grabar su primer (y celebradísimo disco ), 'Al este del Edén', gracias al nacimiento de este sello.

Una entrada del festival histórico del 22 de febrero de 1992.

Una entrada del festival histórico del 22 de febrero de 1992. / El Periódico

Y es que más que una empresa discográfica, Interferencias funcionó como un punto de unión entre músicos, salas de conciertos, medios de comunicación y público. El sello ayudó a consolidar una identidad propia para el rock aragonés, alejada de modas pasajeras y profundamente ligada a la personalidad cultural de Zaragoza. Muchos de los discos editados durante aquellos años se convirtieron con el tiempo en piezas de culto y hoy son considerados testimonios imprescindibles de aquella época.

En La Chimenea, que por aquel entonces ya estaba amenazada de desaparición por un conflicto con parte de los terrenos que eran propiedad del ministerio del ramo, se vivió, además, un ambiente de gran fiesta incluso entre todos los artistas. Buena prueba de ello, fue la parte atrás del escenario donde el cátering consistía en una barbacoa de la que salían chorizos y costillas para alimentar a los músicos y técnicos entre actuación y actuación.

Una era irrepetible ¿y desaparecida?

Décadas después, el nombre de Interferencias continúa asociado a una época irrepetible del rock en Aragón. Sus discos siguen reeditándose, coleccionándose y reivindicándose como documentos de un tiempo en el que la pasión por la música fue capaz de construir una escena propia desde los márgenes de la industria. Hablar de Grabaciones Interferencias es hablar de la banda sonora de una generación y de uno de los proyectos culturales más importantes surgidos en Zaragoza durante los años 80.

Por la importancia del momento, que había empezado a eclosionar unos años antes con la Muestra de Pop, Rock y Otros Rollos, ninguna de las bandas puso pegas a participar en el concierto, aunque algunas de ellas (como Héroes del silencio) no habían grabado con el sello Interferencias.

El público, tal y como atestigua la gente aún ahora, 34 años después, recuerda en las redes sociales que disfrutó muchísimo de una noche con música autóctona por todo lo lato. Desgraciadamente, pocos meses después del festival Ahora o nunca que buscaba salvar a Grabaciones Interferencias, el sello tuvo que cerrar y, con él, una parte de la historia de la música aragonesa que duró cinco años, pero cuya proyección y cuyos ecos siguen vibrando a día de hoy.

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