De colaborar en ‘La Revuelta’ a escribir una novela, Yunez Chaib publica ‘Corderito’: “Lo más difícil ha sido gestionar la incertidumbre”
El humorista melillense dio el salto a la narrativa el 7 de mayo, con una historia íntima sobre identidad, familia y supervivencia que explora los conflictos de la inmigración de segunda generación

Yunez Chaib publica su primer libro, 'Corderito', en la librería zaragozana 'La Montonera'. / Javier Río
Del escenario a la página en blanco hay un salto importante. Yunez Chaib, cómico y colaborador de ‘La revuelta’, lo dio hace ya dos años, cuando empezó a imaginar su primer libro, ‘Corderito’, publicado hace casi un mes. Acostumbrado a la reacción inmediata del público, el cambio no fue menor. “Como humorista, sabes al instante si algo funciona. Aquí era distinto. Diría que lo más difícil ha sido gestionar la incertidumbre de no saber qué iba a pensar la gente”, explica.
El cómico y ahora escritor presentó el pasado 5 de junio su novela en la librería zaragozana La Montonera, una autoficción que cuenta la historia de Abde, hijo de inmigrantes marroquíes que crece en la España de los 2000 y se enfrenta a distintos desafíos económicos, identitarios y familiares.
En la faja del libro, Berto Romero describe la obra como “tierna, emocionante, cruda, bonita, sincera y graciosa”. Chaib destaca con emoción el gesto del humorista: “Pensé en él porque le admiro muchísimo a nivel profesional. Es una persona que ha estado vinculada a la ficción durante toda su carrera y confío mucho en su criterio. Que su opinión encabece mi primer libro es muy importante para mí”.
Un proceso fluido
‘Corderito’ parece estar recibiendo una gran acogida por parte del público. Un indicador de ello es que, desde su publicación el pasado 7 de mayo, la novela ya cuenta con un total de tres ediciones. Aunque sus editores le propusieron inicialmente hacer un ensayo o un formato más cercano a su zona de confort, el monólogo, Chaib eligió otro camino: “Les dije que prefería una novela, y eso les sorprendió bastante. Les pasé algunos de los relatos que escribía en mi tiempo libre, y hasta hoy. Al fin y al cabo, me lo ofrecieron porque soy cómico, y eso me da cierta exposición. Me aproveché de ello para hacer lo que verdaderamente quería”, comenta entre risas.
La escritura nace, en su caso, de una necesidad bastante clara: “Había algunas historias que no me apetecía contar en el escenario, porque eran demasiado largas, no encajaban en el formato del monólogo, y también por cierto pudor”. A partir de esa sensación, Yunez empezó a escribir a diario en su ordenador hasta que ‘Corderito’ fue tomando forma. “El proceso ha sido fluido casi siempre, pero también he enfrentado grandes bloqueos. Diría que lo más gratificante, irónicamente, ha sido dejarme llevar por la escritura, apartar un poco el plan que yo mismo me había marcado. Sin querer, me veía indagando por otros lugares que me interesaban y me inspiraban”, afirma el melillense.
Carácter íntimo y personal
El carácter íntimo y personal de la novela se aprecia desde la primera cita, una frase de la canción ‘Destrozares’, de Robe Iniesta. El escritor recuerda con cierta nostalgia que “El concierto de Extremoduro fue el primero al que fui de pequeño. Siempre ha sido un grupo que me ha acompañado en todas las etapas de mi vida, también Robe como solista. Por eso, cuando terminé la novela, pensé en esta frase, porque para mí sintetiza a la perfección el contenido de ‘Corderito’. Hay algo muy íntimo mío en ella”.
A pesar de que muchos elementos de la historia partan de vivencias del propio Chaib, la autoficción le ha permitido tomar cierta distancia: “Me ha quitado el peso de tener que ser totalmente fiel a la realidad. Al final, no hay ninguna vida que quepa en doscientas páginas. Ni siquiera un día de mi vida cabría en doscientas páginas. Eso me ha dado libertad. Hay componentes vitales e íntimos muy importantes en la novela, pero lo que más he disfrutado ha sido ficcionarlos, darles una vuelta”.
Teniendo en cuenta el registro cómico al que el escritor está más habituado, resulta llamativo que en ‘Corderito’ el humor aparezca, pero no ocupe el centro. “Aunque yo no soy un humorista de chiste corto, sino de anécdotas y reflexiones personales, me ha gustado quitarle todo el carácter de risa al libro. Hay momentos de humor, pero he disfrutado mucho de alejarme de ese terreno al que estoy más hecho”, señala.
Más allá del tono, la novela también abre un espacio para reflexionar sobre ciertas cuestiones sociales, como el racismo. Sin embargo, el autor recalca que “la novela va de la historia de una familia que, por supuesto y por desgracia, convive con el racismo, pero ese no es el foco principal de sus vidas. Okey, el racismo existe, a veces está muy presente en las vidas, pero para mí el libro va de otra cosa”.
El humorista no parece querer aleccionar a nadie, ni en su faceta cómica ni literaria. No obstante, sí tiene ciertas pretensiones sobre la lectura de su novela: “Mi intención es simple y, a la vez, compleja. Me gustaría que entretuviese a quien lo lea. Que la gente se lleve algo de él. A mí me gusta mucho leer, y cada libro me cambia de una forma distinta. Quería conseguir eso”.
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