ESTE LUNES EN EL TEATRO PRINCIPAL
Cristina Fernández Cubas recibe el Premio de Honor del Festival Aragón Negro: "La búsqueda de lo desconocido ha sido el motor de mi vida"
Después de toda una vida dedicada a la ficción y al misterio, la escritora catalana visita este lunes Zaragoza para recibir un reconocimiento por su trayectoria como autora de relatos fantásticos

Cristina Fernández Cubas, este lunes, en el centro de Zaragoza. / Laura Trives
Hay quien dice que, con el paso de los años, la vida deja de sorprender, de inspirar, de crear. Sin embargo, en ocasiones aparecen personas que recuerdan al mundo que la ilusión y la sorpresa, con el espíritu adecuado, nunca se terminan, porque la vida humana no es lo suficientemente larga como para agotar todo lo que tiene por decir. Este es el caso de Cristina Fernández Cubas, una de las autoras que inauguraron el renacimiento del cuento en España: "Cuando empecé a publicar, el género del cuento no se tomaba en serio. Es más, se le negaba la condición de género. Yo fui muy tozuda y me dio igual".
La escritora catalana llega este lunes a Zaragoza con motivo de la celebración de la XIII edición del Festival Aragón Negro, que concluye con una gala de premios en el Teatro Principal (20.00 horas) en la que recibirá el galardón de honor por su trayectoria como autora de relatos fantásticos. "Me encanta este reconocimiento. No me lo esperaba en absoluto. Acepté el premio con gran felicidad", señala con emoción.
El germen de su trayectoria literaria se sitúa en la infancia: "Me recuerdo de muy pequeña escribiendo. Entonces era un juego como cualquier otro, pero para el que no necesitaba a nadie". Aunque la escritura fue desde el principio una vocación, la autora reconoce que un punto decisivo en su formación fue la narración oral: "Me crié en una casa en la que, afortunadamente, se contaban muchas historias. Tuve una niñera que para mí fue importantísima. Tenía un arsenal de prodigios y espantos. Eran historias que se movían en tonos grises, en las que ni todo era tan bueno ni todo tan malo".
La barcelonesa creció acompañada de libros como 'Mujercitas' y 'La isla del tesoro' y, en la actualidad, reconoce sentir atracción tanto por autores de misterio como Edgar Allan Poe o Robert Louis Stevenson como por otros más alejados de su obra, como Milan Kundera: "A veces la atracción por ciertos escritores surge porque tus mundos se parecen a los suyos y se rozan, pero también por todo lo contrario".
Durante los años 70, Fernández Cubas se licenció en Periodismo y ejerció durante un tiempo la profesión. No obstante, llegó un momento en el que comprendió que "no quería estar en una conferencia intentando trasladar todo con la mayor exactitud posible. Quería volar. Un día me dije: 'basta, tengo ganas de inventar historias, de vivir otros mundos'". A partir de 1980, con la publicación de 'Mi hermana Elba', su dedicación principal ha sido la literatura.
Desde entonces, la mayor parte de sus libros han sido colecciones de relatos cortos. Incluso sus novelas, como ella misma comenta, "beben mucho del cuento". Esto es así porque, según su opinión, se trata de un género con singularidad propia: "Tiene algo que no tienen los demás. Creo que el cuento, aunque también eleva el misterio, es en realidad un misterio en sí mismo. Es una prueba compleja para el autor porque, dada su extensión, no puedes permitirte equivocarte en un párrafo. Es implacable".
Los misterios de la realidad
El cuento, además, favorece la construcción del relato de misterio, el subgénero en el que con más frecuencia se instala la voz de la escritora: "No solamente hay una explicación para las cosas en la vida. Eso me gustaba mucho de pequeña cuando me contaban una historia. Yo pensaba siempre: 'Sí, pero puede haber otra explicación'. Las cosas no son ni blancas ni negras. La búsqueda de lo que no se ve, de lo desconocido, ha sido el motor de mi vida y de mi literatura".
En la obra de Fernández Cubas, la fantasía no es un plano paralelo a la realidad, sino algo que se instala en ella y la transforma por completo: "A mí, ir a un castillo y que me aparezca un fantasma no me da miedo. Me inquietan más los ambientes cotidianos, donde hay normalidad y, de repente, ocurre algo que la trastoca por completo. Es como una nube negra que a veces descarga y desaparece y a veces no, y nada vuelve a ser como antes. Nunca se sabe. Me interesan los misterios de la realidad".
Es cierto que en 40 años pueden cambiar muchas cosas, pero en la escritura de Cubas parece haber un elemento inmutable: "Mi mundo es mi mundo. No ha cambiado. Es el mismo mundo y las mismas obsesiones, pero cada vez es más complicado. Además, cada vez aprendo más escribiendo, tanto de los otros como de mí misma. Incluso, a veces descubres cosas que sabías, pero que no sabías que sabías".
Tras haber recibido premios de gran importancia en el ámbito nacional, como el Premio Nacional de las Letras Españolas en 2023, la autora sigue emocionándose ante la posibilidad de escribir algo nuevo: "Es un momento maravilloso en el que se producen muchas cosas y salen a la luz muchas otras. Es una de las mayores fuentes de conocimiento que existen".
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