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ARQUEOLOGÍA

El yacimiento zaragozano de Tossal Gort sale del letargo: la primera excavación en 50 años saca a la luz monedas ibéricas y pomos de época romana

El Ayuntamiento de Maella ha impulsado una campaña arqueológica tras cinco décadas sin trabajar en la zona. Los restos encontrados confirman el pasado ibérico y romano del municipio zaragozano.

La excavación ha sacado a la luz una moneda ibérica, una pieza de cerámica y un tirador de bronce de un mueble romano.

La excavación ha sacado a la luz una moneda ibérica, una pieza de cerámica y un tirador de bronce de un mueble romano. / Arqueoguti

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Rubén López

Rubén López

Zaragoza

El yacimiento de Tossal Gort, en Maella, ha salido del letargo en el que se encontraba desde hace más de 50 años. Las primeras excavaciones en este asentamiento íbero, romano y tardorromano (poblado entre el IV a.C y el IV d.C.) las dirigió en 1975 el catedrático Manuel Martín-Bueno. Desde entonces, el tiempo se detuvo en este cerro ubicado a apenas un kilómetro del municipio zaragozano y los arqueólogos no volvieron a trabajar sobre el terreno. Lamentablemente, sí actuaron de manera furtiva los expoliadores e incluso un vecino de la provincia de Tarragona fue detenido en 2019 por extraer restos de manera ilegal.

El Ayuntamiento de Maella ha querido ahora rescatar del olvido al yacimiento y para ello ha contratado a la empresa aragonesa Arqueoguti, liderada por los arqueólogos Francisco Javier Gutiérrez y Víctor Gil de Muro. Las recientes excavaciones han demostrado el gran potencial histórico y turístico de Tossal Gort, porque en poco más de dos meses (la campaña comenzó el 20 de abril y ha concluido este 30 de junio) han aparecido restos y piezas muy interesantes y valiosos.

Entre otros elementos, han salido a la luz muros de las épocas íberas, romanas y tardorromanas, así como una moneda de bronce emitida por una antigua ceca ibérica en el siglo I a.C, un tirador de un mueble romano o restos cerámicos. "Otra pieza muy relevante es un fragmento de una estela ibérica donada por un vecino de Maella", apunta Gutiérrez, que destaca que lo bueno del yacimiento es que permite recorrer todas sus fases históricas de ocupación: "Los hitos que han ido apareciendo posibilitan ver de un vistazo los 800 años en que estuvo poblado el asentamiento, y eso es muy interesante porque podemos explicar a los visitantes, niños incluidos, cómo se vivía en las diferentes épocas".

Imagen de la visita guiada realizada este pasado sábado al yacimiento.

Imagen de la visita guiada realizada este pasado sábado al yacimiento. / Arqueoguti

Este pasado sábado se realizó una visita guiada en la que se explicaron los resultados de la campaña de excavación a más de 70 participantes. "En agosto haremos otra y el objetivo es que en un futuro se estipulen visitas periódicas. Lo que queremos es incluir al yacimiento dentro de la ruta cultural de Maella, de la misma forma que ahora se visita la casa natal de Pablo Gargallo, el castillo o la ermita de Santa Bárbara", explica la alcaldesa del municipio, Mireia Bondía, que recuerda que el cabezo donde se ubica Tossal Gort se encuentra a apenas un kilómetro del centro del pueblo.

Mosaico romano

En este sentido, el potencial turístico del yacimiento es muy amplio, teniendo en cuenta además que aún puede deparar más sorpresas. "Hay zonas muy destruidas porque después se levantó allí una cantera de piedra pero en solo diez semanas de campaña han aparecido bastantes restos, así que seguirán saliendo a la luz. En los años 80 unos aficionados descubrieron un mosaico romano que ya tenemos localizado", subraya Gutiérrez.

Fotografía cenital de una zona del yacimiento.

Fotografía cenital de una zona del yacimiento. / Arqueoguti

El enclave arqueológico aún podría esconder más riqueza patrimonial si no fuera por la guerra sertoriana ocurrida entre los años 82 a. C. y 72 a. C. y que destruyó elementos de la antigua villa romana altoimperial, tal y como apunta el arqueólogo aragonés.

"El paso del tiempo ha golpeado todos los vestigios, pero que el ayuntamiento haya devuelto a la vida el yacimiento ya es un logro. Ahora su futuro también depende del consistorio. De todas formas, que se haya vuelto a excavar ya es un avance muy importante porque eso también evitará que regresen por aquí los expoliadores", comenta Gutiérrez.

Bondía apunta que hasta ahora se han ejecutado dos de las cinco fases proyectadas y que el objetivo es completar todas ellas. "A esta primera campaña hemos destinado unos 32.000 euros, todo con fondos municipales. El deseo es continuar en un futuro y habilitar incluso una sala de exposiciones con el material encontrado", concluye la alcaldesa.

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