Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

TOROS

Segunda de la feria de la Albahaca: Aarón Palacio resulta agraciado con la puerta grande del día tras un tostón insufrible en la caldera inmisericorde de Huesca

Talavante pasea una oreja y Emilio de Justo, en idéntico son, obtiene el mismo irrelevante premio

El aragonés Aarón Palacio sale por la puerta grande, este martes en Huesca.

El aragonés Aarón Palacio sale por la puerta grande, este martes en Huesca. / Javier Blasco / Efe

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Carmelo Moya

Carmelo Moya

Huesca

Un sol de justicia y una temperatura abrasadora no fueron obstáculo para que la peña se acercara este martes en masa hasta la plaza de toros de Huesca agotando hasta la última entrada disponible. Se colgó por primera vez en el ciclo el cartel de 'no hay billetes' (el lunes faltó apenas un puñado de entradas por colocar). Este miércoles también lo asegura la presencia de Roca Rey. Hay que ver, años atrás había que sumar el aforo de varios días para rentar el cupo total y hoy parece que casi no tienen importancia estos llenazos.

Y para tan señalada fecha se había programado la corrida con el hierro salmantino de El Pilar, de tan brillante ejecutoria en este ruedo. Pero el destino quiso que la corrida de los Fraile convirtiera aquello en un verdadero tostón. Pero si se cortaron cuatro orejas y Aarón salió por la puerta grande... ¡Quiá!

Ni las reatas de mejor linaje como la del Potrillo (1º) ni el Alambrisco (4º) rindieron de acuerdo a su procedencia. Ambos toros cayeron en la bolita de un Talavante anodino que recibió al primero largamente de capa antes de que su cuadrilla delineara con absoluta precisión una lidia tan ordenada que resultó casi robótica. Todo para no quebrantar a un animal chochón, muy justo de fuerzas, que apenas tuvo emoción en su desplazamiento constante a media altura. Que inspiraba lástima y al que Tala no le tuvo piedad pues le aplicó el catálogo completo de fechorías y diabluras para obtener esa 'oreja de goma' de la que difícilmente podrá presumir.

Talavante, este martes en Huesca.

Talavante, este martes en Huesca. / Javier Blasco / Efe

Todo envuelto en ese aura de místico que se trabaja en esta última época, ya otoñal, de su carrera. Ni un olé pero ni tampoco un ¡ay! en su otro, un toro sin apenas fuerzas pero con la virtud de descolgar. A este le achicó terrenos, ahogándolo, impidiendo que desarrollara. Luego lo cazó de un bajonzo con derrame. O sea.

Emilio de Justo

En esa línea de poquita cosa saltó al ruedo un segundo muy suelto de carnes que no aparentaba los kilos de la tablilla. El tercio de varas resultó infame porque no es que le taparan la salida, aquello fue una emboscada con tablas a derechas y el caballo de picar a izquierdas mientras el toro era masacrado sin contención ninguna. Y De Justo lo consintió sometiendo al torillo superviviente a base de goteros. ¡Qué estampa sin par!

Curiosamente también recayó el más poquita cosa en quinto lugar (un lote de enanos). Para entonces el cliente ya estaba totalmente anestesiado y buscando distracciones en cualquier sitio menos en el ruedo donde Emilio de Justo anduvo alargando innecesaria y artificialmente un trasteo vacío y sin propósito coronado con una estocada traserísima y tendida.

Al rescate de la tarde acudió un joven Aarón Palacio que trajinó con acierto y decisión el toro más bastorro y grandón pero con una muy pobre encornadura. Dizque cercano por poco al prototipo del toro de lidia.

Así que le costaba un mundo mover ese esqueleto y ese volumen. Admitía apenas un medio muletazo siempre que el viaje fuera desde la media distancia para dejarse llegar por su ser. A pesar de todo la cosa fue extensa, de pico y pala. Y como la espada tuvo efectos inmediatos cayeron dos orejas... en fin.

Bien diferente resultó el que cerró plaza, el más reconocible de hechuras pero que no tuvo nada dentro. Más parado que el caballo de un fotógrafo, rodó sin dejar huella cuando la noche se había adueñado de la escena y Palacio abandonaba en volandas el coso oscense. Este miércoles es el turno de Roca Rey pero también de otro de los nuestros: Cristiano Torres. El duelo puede resultar electrizante.

Ficha: Toros de El Pilar, muy flojos pero con cierta nobleza; horripilante el tercero por fuera y de comportamiento moruchón. Alejandro Talavante (oreja y silencio); Emilio de Justo (silencio tras aviso y oreja); Aarón Palacio, que se presentaba como matador en el coso oscense (dos orejas y silencio). Lleno de no hay billetes en tarde altísima temperatura

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents