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La Casa de las Burbujas Azules, turismo y cultura desde el mundo rural: "Gracias a esto, hay una generación local con una formación cultural y crítica mucho más elevada"

El proyecto fusiona las características de una casa rural y de una residencia artística en Caspe

Espectáculo infantil en La Casa de las Burbujas Azules

Espectáculo infantil en La Casa de las Burbujas Azules / La Casa de las Burbujas Azules

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Zaragoza

Una de las problemáticas más latentes de la actualidad radica en la poca oferta de servicios en el entorno rural. Esa escasez afecta a diversos sectores como la educación o la sanidad: faltan colegios, institutos, ambulancias y centros de salud, pero también se carece de cultura. En consecuencia, muchos perciben estas localidades como un espacio destinado al veraneo o dónde disfrutar de unas buenas fiestas, olvidándose por completo del potencial de los pueblos para desarrollar actividades artísticas en sus enclaves naturales, más allá de la temporada de festividades.

En un contexto similar, nace la residencia artística y vivienda de uso turístico, La Casa de las Burbujas Azules, en Caspe, de la mano de Marta Castelló y su marido, Alberto Martín, pero su historia se remonta a mucho antes: Castelló siempre estuvo en contacto con el arte. Nacida en el seno de una familia apasionada por la creación artística, los escenarios siempre fueron como un segundo hogar para ella. Desde niña, acompañaba a su padre, que trabajaba como mago, en sus actuaciones, fortaleciendo su vínculo con la creatividad.

Sin embargo, conforme Castelló iba creciendo, sus intereses se ampliaron hacia nuevas disciplinas, aunque luego se dio cuenta de que nunca había abandonado el arte: “En un momento dado, me tuve que marchar del pueblo para estudiar. También estuve algunos años trabajando en el extranjero, pero iba por el camino de la pedagogía y la enseñanza. Por cuestiones personales, regresé a Caspe y entonces, a través de las artes escénicas y la pedagogía, me di cuenta de que lo que realmente me gustaba era eso”, explica la artista.

A raíz de esto, en colaboración con su padre, Castelló funda el Teatro Políglota tras su regreso a la localidad. Todo empezó desde la fusión entre el espectáculo de magia de su padre y todo aquello que había aprendido en la universidad. La iniciativa proponía puestas en escena que tenían que ver con el multilingüismo y lo multicultural, de ahí el nombre del proyecto: desde cuentacuentos hasta obras de teatro que oscilaban entre el francés, el inglés, el castellano y el catalán. Tras la separación de ambos, la más joven se quedó con la compañía, que a día de hoy, sigue en funcionamiento.

Según el Teatro Políglota prosperaba, Castelló y Martín, que a su vez es músico, vieron la posibilidad de adquirir la propiedad justo al lado de su casa, que actualmente funciona como residencia artística: “Es una finca con mucho espacio abierto, junto al Mar de Aragón. Era el sitio ideal para desarrollar nuestro propio trabajo; donde ensayar, usarlo como espacio de convivencia, realizar actividades y dinamizar el territorio, porque en aquella época, tampoco habían tantos lugares así, y menos en el medio rural. A partir de ahí, lo que hicimos fue crear un lugar donde se pudiera acceder a la cultura desde el pueblo, de eso hacen ya 15 años. Adecuamos todo el espacio, montamos un escenario y solicitamos las licencias de actividad, luego creamos la asociación. A día de hoy, desde 2020, tenemos una programación continua y realizamos actividades extraescolares, como la escuela de circo, todos los años”, recuerda Castelló.

La Casa de las Burbujas Azules es un punto de referencia en Caspe, tanto como alojamiento turístico como punto de encuentro cultural: los artistas que acudan a la localidad para participar en las actividades desarrolladas por Castelló y Martín, pueden utilizar las instalaciones de la misma manera que un turista corriente, incluso pueden coincidir: "Puede suceder que tú, como turista de vacaciones, alquiles la casa y que durante esas semanas hayan espectáculos en la zona habilitada para las obras de teatro. Al ser un espacio muy amplio, no tiene por qué haber una interferencia, pero si te apetece, puedes ir a ver el espectáculo o la actividad que se haga ese día. Es una combinación bastante curiosa y la verdad es que a la gente le llama la atención. A veces llaman para alquilar la casa y nos preguntan si va a haber programación esas semanas", explica la propietaria.

Al largo del año, se desarrollan diferentes ciclos de distintas especialidades. Algunas de las actividades son programadas por Castelló y Martín, mientras que otras son organizadas por los artistas que vienen a pasar unos días en la localidad y eligen La Casa de las Burbujas Azules como alojamiento, funcionando tanto como teatro como espacio de creación artística, dándole uso al edificio principal, así como a los demás espacios de ensayo.

Asimismo, La Casa de las Burbujas Azules, es una iniciativa que permite nutrir el interés cultural del pueblo de Caspe, de tal forma que la localidad se vea revitalizada, ya que ha permitido crear una comunidad que percibe las cosas de una manera distinta, con más formación cultural y crítica. Además, el proyecto de Castelló y Martín pretende dar a conocer más posibilidades a la juventud rural, abriendo puertas que trasciendan la limitada oferta actual a través de diversas extraescolares para los más pequeños.

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