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Crítica de la tercera de la Feria de Tarazona: De nuevo, una tarde rutinaria: todos en hombros y vuelta al ruedo a dos ‘jandillas’

En la tercera de abono de la feria de San Atilano el presidente Sánchez Orellana regala de nuevo tres puertas grandes ordenando, además, la vuelta al ruedo a dos toros en tarde de ‘no hay billetes’

La plaza de toros de Tarazona volvió a vivir otra puerta grande de los tres toreros de la tarde.

La plaza de toros de Tarazona volvió a vivir otra puerta grande de los tres toreros de la tarde. / Plaza de toros de Tarazona

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Carmelo Moya

Carmelo Moya

Tarazona

No se sabe si por incompetencia natural o por indicación de terceros, de nuevo, el presidente del festejo y de toda la feria (excepto del Bolsín matinal por mor de su imposible bilocación), Juan Pedro Sánchez Orellana, volvió a hacer el ridículo a caballo entre lo injusto y lo patético. El señor, artífice de la tasa de puertas grandes más elevada de la historia del toreo en los tres continentes que celebran festejos taurinos desde lo de Creta en la antigüedad (100%) ha conseguido que los seis matadores de toros y los tres novilleros participantes en la feria salieran a hombros. ¡Nueve de nueve! Cosaédricos los tiene el baranda.

Y que de los 18 animales arrastrados, a tres se les diera la vuelta al ruedo. Un fe-nó-me-no. Así que ahora mismo Tarazona es la risión mismamente del barro este.

Dos horas y cuarenta y cinco minutos después del paseíllo hubo de darse por concluido el espectáculo cuando el sexto toro no sobrevivió a un volatín que lo dejó postrado definitivamente debiendo ser apuntillado. Antes Aarón Palacio lo había recibido a porta gayola proyectando un mensaje de inconformismo y reivindicándose a pesar de que ya tenía un rabo en el esportón. Pero es que Juan Ortega tenía tres orejas y Roca los máximos trofeos en ambos y debía decir en voz alta: estoy a vuestra altura.

Porque después de ese recibo al sexto todo fue electrizante tanto de rodillas como en pie hasta que el toro topó violentamente contra un burladero quedando maltrecho. Ahí comenzó su agonía.

Antes, el de Biota había paseado un rabo por cuenta y capricho del innombrable inquilino del palco, tras un comienzo de reclinatorio al hilo de las tablas, abundante en verónicas y media de polvareda antes de muletear principiando con un cartucho de pescao a un toro que acabó arrastrando hasta el tercio para terminar metido entre sus pitones por el palo de Roca. El estoconazo sumó para el derroche presidencial.

No menos estrambótico fue el premio para Juan Ortega en el cuarto. Toda la lidia superficial apostando todo al momento final con lo de rojo tuvo su tramo destacado por el pitón izquierdo. Y ya.

El doble premio para Ortega fue de tirón en el primero, un gran toro –premiado con la vuelta al ruedo– que hacía surcos con el hocico, embistiendo con raza, no de chochón y al que Ortega le compuso una faena hermoseada con su escenografía de los domingos. Bien los dos, toro y torero.

Y Roca fue el de todas las tardes. Supercapacitado para leerle la cartilla a su primer toro por abajo, ganándole la voluntad y metiéndolo en la muleta antes de achicar y acabar entre los pitones y dándole la vuelta como a un calcetín al quinto –premiado con vuelta al ruedo, que no nos falte de ná– al que despenó de un estoconazo fulminante después de exprimir hasta la última embestida en el código de cercanías habitual del peruano. Lo de todos los días, vamos.

La ficha de la tercera de Tarazona

Seis toros de Jandilla, el primero de ellos, muy completo, premiado con la vuelta al ruedo junto con el 5º. Juan Ortega (dos orejas y oreja); Roca Rey (dos orejas y rabo en el primero y en el segundo, tras aviso, dos orejas); Aarón Palacio (dos orejas y rabo y aplausos). Lleno de no hay billetes. Una vez más, nefasto el presidente Juan Pedro Sánchez. Se desmonteraron Agustín de Espartinas y Paquito Algaba.

La tarde en Ejea de los Caballeros

Ejea de los Caballeros, Zaragoza – Toros de Carlos Núñez para Miguel Ángel Perera, oreja y oreja; Javier Zulueta, ovación tras aviso y ovación tras aviso; y Cristiano Torres, dos orejas y oreja.

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