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El Periódico de Aragón

Felipe V conquista Zaragoza

El 26 de mayo del año 1707, Felipe V de Borbón entró en la ciudad de Zaragoza durante la Guerra de Sucesión Española

Retrato de Felipe V, de Jean Ranc (1723).

El día anterior, el 25 de mayo de 1707, las tropas de Felipe V de Borbón tomaron Zaragoza sin oposición alguna del bando austracista del archiduque Carlos de Austria. Al comienzo de la guerra, los Estados de la Corona de Aragón habían jurado lealtad al nuevo monarca, que había quedado designado como heredero del ya difunto Carlos II de Habsburgo en su testamento. Pero diferentes actuaciones de la nueva corte y el devenir de una guerra que se expandió por casi toda Europa, fueron provocando un gran malestar en amplios sectores de los reinos de Aragón, Valencia y Mallorca así como en el principado de Cataluña. En el caso del reino aragonés ya venía de lejos el sentimiento de que Aragón era constantemente excluido de la Monarquía Hispánica, teniendo poco peso en la toma de decisiones y siendo la mayoría de los altos cargos miembros de la nobleza castellana, llegando muy pocos aragoneses a las altas esferas. Y eso a pesar de que durante el reinado de Carlos II habían mejorado mucho las relaciones entre las instituciones del reino y la propia monarquía. Pero el continuo ninguneo desde Castilla venía calando profundamente en el sentimiento aragonés, lo que ayudó a que en mitad de la guerra Aragón, que además no poseía un ejército propio y estaba abocado a verse arrastrado por lo que pasaba en territorios vecinos, pasara finalmente a apoyar al bando austracista encarnado en el archiduque Carlos de Habsburgo.

Otro de los agravios era el nombramiento de castellanos como virreyes de Aragón, algo que siempre había creado gran malestar por considerarlos foráneos y poco conocedores de la idiosincrasia aragonesa. Felipe V no fue menos, y en 1705 nombró virrey al conde de San Esteban de Gormaz, también proveniente de Castilla. Tampoco se veía con muy buenos ojos que desde el comienzo de su reinado el nuevo monarca otorgara importantes cargos en la corte a consejeros franceses que le habían acompañado desde Versalles, temiéndose que la Monarquía Hispánica pasara a ser un títere de la política del rey Luis XIV de Francia.

Entre octubre y diciembre de 1705, una gran ofensiva de los aliados austracistas logra tomar Cataluña y Valencia para su causa, lo que provocó el nerviosismo dentro de los sectores aragoneses que preferían a Carlos como rey. De hecho se produce algún motín en Zaragoza con la muerte de soldados franceses. Algunas zonas de Aragón como Calatayud, Daroca o Teruel eran afectas a los Austrias en un momento en el que el reino de Aragón se convirtió en frente de guerra y zona de paso de las tropas francesas que llegan desde Madrid y desde Francia para atacar Cataluña y Valencia. Ante esta situación, comienzan a ser habituales los desordenes provocados por los militares franceses contra la población civil, aumentando el descontento hasta un punto crítico.

En la primavera de 1706 fracasa la ofensiva de Felipe V sobre Cataluña y, poco después, una ofensiva del archiduque Carlos desde Portugal logra tomar Madrid. Precisamente, la llegada de la noticia de la toma de Madrid por los austracistas provoca que ese mismo 29 de junio de 1706 se proclame por primera vez en Zaragoza al archiduque como Carlos III de España. Prácticamente todo el reino de Aragón pasa entonces al bando austracista salvo localidades fronterizas con Francia o Castilla como Jaca, Borja, Tarazona y otras como Caspe o Fraga. Lo cierto es que, ante el avance de las tropas de los Habsburgo en 1706, Aragón no ofreció resistencia armada, fenómeno que tampoco puede aducirse como prueba de rebeldía contra Felipe V, ya que el reino de Aragón se encontraba sin defensas organizadas. Prácticamente la resistencia al archiduque se consideraba imposible.

Comienza así el primer gobierno de Carlos de Austria sobre Aragón, prometiendo el respeto a los fueros, el gran caballo de batalla del bando austracista frente a los franceses. Al contrario de lo que habían hecho hasta entonces los mandos borbónicos, el archiduque Carlos procuró mantener regimientos de tropas por el territorio para defenderlo e incluso logra tomar algunas plazas que se mantenían fieles a Felipe V como Borja, Tauste o Mallén. Pero el dominio del archiduque sobre el reino de Aragón no llegó a un año. El 25 de abril de 1707 se libró por tierras albaceteñas la Batalla de Almansa, en la que el ejército borbónico derrotó al austracista, provocando el derrumbe del frente, la ocupación del reino de Valencia y el abandono, por considerarlo indefendible, del reino de Aragón, replegándose hacia Cataluña. El 25 de mayo, Zaragoza es tomada por las tropas borbónicas entrando al día siguiente Felipe V en la ciudad. No sería esta la última vez durante la Guerra de Sucesión en la que Zaragoza fuera la protagonista. Pero esa es otra historia.

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